Gran indignación ha predominado este sábado en las redes sociales y medios de comunicación , apenas horas de las ceremonias de cambio de mando en los municipios y en los distritos municipales en los que se ha dejado ver una decisión, al parecer general, de los alcaldes, dirigentes del denominado PRM

La indignación es por los anuncios de cancelaciones masivas y maltrato a servidores públicos, pese a un acuerdo firmado entre los partidos políticos con representación municipal y una disposición del Ministerio de Administración Publica prohibiendo las cancelaciones en el estado emergencia por la pandemia.

La primera indignación sucedió en el ayuntamiento de Cotuí, municipio cabecera de la provincia Sánchez Ramírez. Bienvenido Antonio Lazala (Ñeñé) el nuevo alcalde al ser juramentado ordenó la cancelación inmediata de todos los empleados del cabildo, y en en una segunda decisión, nombró como tesorero un dirigente del PRM, involucrado en un expediente de la Cámara de Cuentas por malversación de 108 millones de pesos en el 2010 en ese ayuntamiento.

En la mañana de este sábado circuló de forma profusa la imagen de una persona, con mascarilla en el cuello, presentando como trofeo de guerra, que se desplazaba en la jipeta del ex alcalde Walter Musa, con un acompañante a bordo.

“Esto es poder”, repetía la persona que los medios locales identifican como asistente del nuevo alcalde “Y le quitamos la jipeta a Walter pa que nos respeten” repetía en tono de burla.

Musa dijo que entregó la jipeta en perfectas condiciones porque la misma es propiedad del cabildo y lamentó la actitud del asistente del nuevo edil.

En San Cristóbal el nuevo alcalde, que anteriormente había ocupado esa posición, ordenó de inmediato la cancelación de 16 puestos y adelantó que continuará haciendo cambios, aunque no presentó prueba alguna de que superó el COVID-19, aunque abia dicho que salió positivo a la prueba.

Lo más doloroso fue el audio amenazante de un supuesto militante del PRM, quien intimó al alcalde del Santo Domingo Este, de que si no emplea su gente, coge el peligro de muerte.

Aunque el Presidente del PRM dice que no aprueban esas actitudes, lo cierto es que la población ha reaccionado indignada con esas actitudes, en medio de un situación de calamidad

Sin duda alguna son muestras de caos, desorden, irrespeto e irresponsabilidad