{"id":14603,"date":"2018-03-12T13:14:30","date_gmt":"2018-03-12T13:14:30","guid":{"rendered":"http:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=14603"},"modified":"2018-03-15T13:14:49","modified_gmt":"2018-03-15T13:14:49","slug":"la-politica-en-la-era-de-la-post-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/la-politica-en-la-era-de-la-post-verdad\/","title":{"rendered":"La pol\u00edtica en la era de la post-verdad"},"content":{"rendered":"<p>De conformidad con el diccionario Oxford, post-verdad fue el t\u00e9rmino m\u00e1s empleado en el 2016. Tuvo un incremento de m\u00e1s del 2000% con respecto a su empleo o utilizaci\u00f3n en el 2015.<\/p>\n<p>Ese aumento se debi\u00f3, fundamentalmente, a dos acontecimientos pol\u00edticos que empezaron a gestarse durante esos a\u00f1os: el Brexit en Gran Breta\u00f1a, que marc\u00f3 su salida de la Uni\u00f3n Europea; y la campa\u00f1a electoral norteamericana que culmin\u00f3 con la elecci\u00f3n presidencial de Donald Trump.<\/p>\n<p>En ambos casos empez\u00f3 a emplearse una t\u00e9cnica de comunicaci\u00f3n que resultaba novedosa. Se intentaba apelar a las emociones de los electores, m\u00e1s que a su racionalidad, con la finalidad de inducirles a adoptar actitudes y comportamientos que entraban en conflicto con la aut\u00e9ntica realidad de la que formaban parte.<\/p>\n<p>En el empleo de la post-verdad como t\u00e9cnica de comunicaci\u00f3n, hab\u00eda, por vez primera en la historia, la utilizaci\u00f3n de un mecanismo que ten\u00eda como objetivo subordinar la verdad al inter\u00e9s del proyecto pol\u00edtico que se estaba fomentando.<\/p>\n<p>Podr\u00eda considerarse que con la aplicaci\u00f3n de esa t\u00e9cnica no se estaba haciendo nada nuevo. Al fin y al cabo, podr\u00eda argumentarse, en eso precisamente ha consistido la mentira y la propaganda: en desinformar y manipular como forma de distorsi\u00f3n de la realidad.<\/p>\n<p>Sin embargo, aunque tiene un parecido con la propaganda y la mentira, no es enteramente as\u00ed, pues la post-verdad tiene un elemento singular que le caracteriza. Ese elemento consiste en que no solamente representa un desaf\u00edo a la posibilidad de conocer la realidad, sino que, m\u00e1s bien, procura desconocer o negar su existencia como tal.<\/p>\n<p>Eso, aunque tiene profundas ra\u00edces en la historia del pensamiento, nunca se hab\u00eda presentado como fen\u00f3meno social. Ha sido en tiempos recientes que ha empezado a tener incidencia e impacto en las nuevas formas de comunicaci\u00f3n en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Los que empezaron a acu\u00f1ar el t\u00e9rmino de post-verdad lo hicieron imbuidos del buen prop\u00f3sito de poner de manifiesto la existencia de ese nuevo fen\u00f3meno, que consideraban como un grave peligro para el debido funcionamiento de la democracia.<\/p>\n<p>Ahora bien, lo que resulta pol\u00e9mico o discutible, respecto del t\u00e9rmino de post-verdad, es su propio sentido sem\u00e1ntico. Por el uso del prefijo post, podr\u00eda considerarse que se trata de algo que viene despu\u00e9s de la verdad. Pero, si puede haber un despu\u00e9s, se supone que debe haber un antes. Por consiguiente, podr\u00eda hablarse de una pre-verdad; y como a la verdad, se le opone la mentira, entonces podr\u00eda decirse que hay una pre-mentira, una mentira y una post-mentira, todo lo cual, obviamente, resultar\u00eda en un solemne dislate.<\/p>\n<p><strong>Verdad y objetividad<\/strong><\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de la verdad ha sido una preocupaci\u00f3n constante en la historia de la filosof\u00eda y de la ciencia, lo cual hunde sus ra\u00edces en la Antigua Grecia. Sobre el particular hab\u00eda hecho referencia Plat\u00f3n, al se\u00f1alar que S\u00f3crates advert\u00eda sobre el peligro del falso saber.<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles fue a\u00fan m\u00e1s incisivo.<\/p>\n<p>En su trabajo sobre la metaf\u00edsica, lleg\u00f3 a se\u00f1alar la verdad y la mentira en los siguientes t\u00e9rminos: \u201cLo que es y se dice que es; y lo que no es y se dice que no es, es verdad.<\/p>\n<p>Pero lo que es y se dice que no es; y lo que no es y se dice que es, es mentira\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed defini\u00f3, de manera sencilla, aunque parezca complicado, el sabio estagirita, la noci\u00f3n de verdad y de mentira.<\/p>\n<p>Sin embargo, ha habido corrientes de pensamiento que han negado la posibilidad de que la verdad pueda ser plenamente conocida. Se sostiene que puede haber una aproximaci\u00f3n a la verdad, una verdad relativa, pero nunca una verdad absoluta, como lo sostienen en tiempos actuales, los partidarios del post-modernismo.<\/p>\n<p>Iguales criterios prevalecen en relaci\u00f3n al concepto de objetividad.<\/p>\n<p>Se considera, sobre todo en el terreno de la comunicaci\u00f3n, que se debe transmitir un mensaje que sea susceptible de reflejar la realidad, esto es, que no se encuentre afectado por los valores, criterios y creencias de quien lo transmite.<\/p>\n<p>Esa noci\u00f3n de objetividad ha sido el ideal o marco de referencia al que siempre ha aspirado el periodismo profesional. Desde mediados del siglo XIX, en que se desarrolla la gran prensa de masas, se parti\u00f3 del criterio de que la informaci\u00f3n ten\u00eda que transmitirse con esp\u00edritu de imparcialidad o neutralidad.<\/p>\n<p>Para hacer eso posible, se hizo \u00e9nfasis en que el periodista profesional ten\u00eda que transmitir los hechos, lo ocurrido, en base a los datos emanados de los acontecimientos; y se procedi\u00f3 hasta indicar los elementos que ten\u00edan que ser tomados en consideraci\u00f3n para la elaboraci\u00f3n de la noticia, as\u00ed como la t\u00e9cnica espec\u00edfica de redacci\u00f3n, que fue el de la pir\u00e1mide invertida.<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, esas normas de b\u00fasqueda y redacci\u00f3n de las noticias constituyeron el evangelio del periodismo profesional. Se entend\u00eda que se hab\u00eda logrado la objetividad, imparcialidad y neutralidad en la presentaci\u00f3n de la informaci\u00f3n o noticia.<\/p>\n<p>Sin embargo, con el tiempo se lleg\u00f3 a comprender que la presentaci\u00f3n del hecho noticioso no resultaba en s\u00ed tan objetiva, puesto que requer\u00eda de una serie de procedimientos, que inclu\u00edan la selecci\u00f3n de la informaci\u00f3n; una presentaci\u00f3n de los hechos, no en forma cronol\u00f3gica, sino en un orden descendente de importancia; una contextualizaci\u00f3n; y la decisi\u00f3n del lugar de publicaci\u00f3n en las p\u00e1ginas del peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>Todo eso implicaba que aun deseando ser imparcial y objetivo, el m\u00e9todo de elaboraci\u00f3n de la informaci\u00f3n requer\u00eda de un conjunto de valores y criterios subjetivos por parte de quien elaborase la noticia, que inevitablemente produc\u00edan un sesgo informativo.<\/p>\n<p><strong>El peligro de la post-verdad<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed pues, a lo largo de la historia, ha habido escuelas o corrientes de pensamiento que han considerado que la verdad y la objetividad no pueden ser plenamente alcanzadas, debido a prejuicios preexistentes y a un sesgo cognitivo que impiden que pueda lograrse la imparcialidad y la neutralidad frente a los fen\u00f3menos de la vida social.<\/p>\n<p>Para esos sectores, la realidad como tal, no existe. Lo que existe es una construcci\u00f3n social de la realidad, la cual, por supuesto, est\u00e1 contaminada con los valores, las creencias y la ideolog\u00eda de quien la construye.<\/p>\n<p>La diferencia entre los que no creen que la verdad absoluta o la objetividad plena existan, y los que hacen referencia al fen\u00f3meno de la post-verdad, radica en que para estos \u00faltimos de lo que se trata no es de si la verdad puede o no ser conocida, sino de c\u00f3mo poder subvertirla o modificarla, a los fines de ponerla al servicio de un proyecto de dominaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Mientras la mentira enga\u00f1a; la propaganda manipula y distorsiona; el periodismo de opini\u00f3n orienta en una determinada direcci\u00f3n; la publicidad intenta convencer a los consumidores de la bondad de sus productos; la post-verdad, por su parte, altera la realidad, crea una realidad nueva, una \u201crealidad no real\u201d, inexistente, ficticia, con el objetivo de hacer predominar unos determinados valores o criterios, que permitan subordinar la \u201crealidad real\u201d a las emociones; y por v\u00eda de consecuencia, arrastrar a determinados sectores de la poblaci\u00f3n, en forma irreflexiva, hacia unas determinadas acciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Como se ha demostrado en los casos del Brexit y de las pasadas elecciones presidenciales norteamericanas, la post-verdad constituye uno de los mayores peligros con los que se enfrenta la democracia moderna.<\/p>\n<p>En la era pol\u00edtica de la post-verdad, las personas son inducidas a creer en algo que no es real, a partir de la presentaci\u00f3n de lo que se ha denominado como \u201cdatos alternativos\u201d, generando nuevos conceptos y valores que sirven de referencia para la creaci\u00f3n de percepciones, actitudes y comportamientos.<\/p>\n<p>En su cl\u00e1sica novela, 1984, el autor brit\u00e1nico, George Orwell, hizo referencia a un mundo de penumbra, de pesadilla, de absoluta dominaci\u00f3n pol\u00edtica, en el que las palabras, en un diccionario de neolengua, expresaban exactamente lo contrario de lo que se quer\u00eda decir.<\/p>\n<p>De esa manera, el amor equival\u00eda al odio; la paz era la guerra; la vida era la muerte; y la verdad, sin\u00f3nimo de mentira. Nunca pens\u00f3 Orwell que al llegar el siglo XXI, en sistemas democr\u00e1ticos avanzados se emplear\u00edan t\u00e9cnicas de subversi\u00f3n de la realidad tan peligrosas como las que \u00e9l, en su mundo imaginario y de ficci\u00f3n, hab\u00eda considerado que s\u00f3lo pod\u00edan existir en reg\u00edmenes totalitarios.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, sin embargo, as\u00ed es. En la era pol\u00edtica de la post-verdad, todo es nada; y nada es todo. La verdad no importa.<\/p>\n<p>Todo es posible. Solo basta la voluntad.<\/p>\n<p>Nada tiene l\u00edmites.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De conformidad con el diccionario Oxford, post-verdad fue el t\u00e9rmino m\u00e1s empleado en el 2016. Tuvo un incremento de m\u00e1s del 2000% con respecto a su empleo o utilizaci\u00f3n en el 2015. 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