{"id":3329,"date":"2016-02-29T03:18:52","date_gmt":"2016-02-29T03:18:52","guid":{"rendered":"http:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=3329"},"modified":"2016-04-28T03:11:50","modified_gmt":"2016-04-28T03:11:50","slug":"en-la-tumba-de-carlos-marx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/en-la-tumba-de-carlos-marx\/","title":{"rendered":"En la tumba de Carlos Marx"},"content":{"rendered":"<p>Por la preeminencia ideol\u00f3gica, pol\u00edtica e intelectual que sosten\u00eda a escala mundial durante mis a\u00f1os de formaci\u00f3n, siempre contempl\u00e9 la idea de alg\u00fan d\u00eda visitar la tumba de uno de los m\u00e1s influyentes pensadores de todos los tiempos: Carlos Marx.<\/p>\n<p>As\u00ed pude hacerlo, al girar una visita recientemente, junto a un grupo de amigos, al cementerio de Highgate, al norte de Londres, Inglaterra, donde se encuentran sus restos mortales.<\/p>\n<p>El d\u00eda de nuestra visita, un viento helado circulaba en el entorno. Una luz opaca, como entre neblinas, se filtraba en el lugar; y un aire de solemnidad, de respeto y de decoro reinaba en el ambiente.<\/p>\n<p>Entre los ilustres personajes, cuyos restos all\u00ed se encuentran, figuran, entre otros, el destacado fil\u00f3sofo, antrop\u00f3logo y soci\u00f3logo, Herbert Spencer; el f\u00edsico, Michael Faraday; los padres y hermanos del gran novelista ingl\u00e9s, Charles Dickens; el historiador Eric Hobsbawm; y el soci\u00f3logo Ralph Miliband.<\/p>\n<p>Pero entre todos los mortales all\u00ed sepultados, el que m\u00e1s atrae la atenci\u00f3n de los visitantes, el que m\u00e1s curiosidad suscita y el que mayores comentarios provoca es, sin lugar a dudas, Carlos Marx.<\/p>\n<h3>El pensador<\/h3>\n<p>Marx, conocido como un destacado fil\u00f3sofo alem\u00e1n, economista, soci\u00f3logo, periodista y activista revolucionario, naci\u00f3 en Prusia, actualmente Alemania, el 5 de mayo de 1818.<\/p>\n<p>En 1835, a los 17 a\u00f1os de edad, se matricul\u00f3 en la Universidad de Bonn, para estudiar filosof\u00eda y literatura. Su padre, un prestigioso abogado, de origen jud\u00edo, insisti\u00f3, sin embargo, que estudiase Derecho.<\/p>\n<p>Por tales motivos, al a\u00f1o siguiente, en 1836, ingres\u00f3 a la Facultad de Derecho de la Universidad de Berl\u00edn. De inmediato, sin embargo, se fascin\u00f3 con la filosof\u00eda. Se interes\u00f3 por las ideas del fil\u00f3sofo alem\u00e1n, Friedrich Hegel, cuyas opiniones eran ampliamente debatidas en los c\u00edrculos intelectuales de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Se incorpor\u00f3 a un grupo de pensadores radicales, conocidos como j\u00f3venes hegelianos, los cuales, a pesar de ser muy cr\u00edticos con lo que consideraban eran las premisas metaf\u00edsicas de Hegel, adoptaban, sin embargo, su m\u00e9todo dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p>Ese m\u00e9todo dial\u00e9ctico les sirvi\u00f3 para criticar, desde una perspectiva de izquierda, la econom\u00eda, la pol\u00edtica y el orden social establecido de aquellos tiempos.<\/p>\n<p>En 1841, a los 23 a\u00f1os de edad, escribi\u00f3 su tesis doctoral: La Diferencia sobre la Filosof\u00eda de la Naturaleza entre Dem\u00f3crito y Epicuro. Al a\u00f1o siguiente, se traslad\u00f3 a Colonia, Alemania; y luego a Par\u00eds, donde sigui\u00f3 una carrera como periodista de medios radicales, que lo condujeron a la expulsi\u00f3n de esos lugares.<\/p>\n<p>En el desarrollo de su pensamiento revolucionario, se apoy\u00f3 en el estudio de la econom\u00eda pol\u00edtica inglesa, especialmente de los textos de Adam Smith y David Ricardo; del socialismo ut\u00f3pico franc\u00e9s, de Saint Simon, Proudhon y Charles Fourier; y la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana de Kant, Fichte, Schelling y Hegel.<\/p>\n<p>Esos factores constituyen los pilares fundamentales en los cuales se fundamenta la teor\u00eda marxista, que procura una interpretaci\u00f3n materialista de la historia, una cr\u00edtica del sistema capitalista y una promoci\u00f3n de la clase trabajadora, o proletariado, como n\u00facleo de vanguardia en la creaci\u00f3n del socialismo.<\/p>\n<p>Desde 1844, cuando en la Rep\u00fablica Dominicana se proclamaba la independencia nacional, Carlos Marx cultiv\u00f3 una estrecha amistad, que perdur\u00f3 hasta el final de sus d\u00edas, con otro notable fil\u00f3sofo, economista y soci\u00f3logo alem\u00e1n: Federico Engels.<\/p>\n<p>Juntos escribieron varios textos de importancia, como el Manifiesto Comunista, publicado en febrero de 1848, considerado uno de los textos m\u00e1s importantes en la historia del pensamiento pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Ese documento, en inolvidable lenguaje po\u00e9tico, correspondiente al romanticismo alem\u00e1n de la \u00e9poca, empezaba por se\u00f1alar: \u201cUn fantasma recorre a Europa: el fantasma del comunismo\u201d.<\/p>\n<p>Luego, en forma de s\u00edntesis, expon\u00eda toda una visi\u00f3n del materialismo hist\u00f3rico, al se\u00f1alar: \u201cLa historia de todas las sociedades hasta nuestros d\u00edas, es la historia de la lucha de clases.\u201d<\/p>\n<p>En su trayectoria intelectual, Carlos Marx escribi\u00f3, entre otros textos, La Lucha de Clases en Francia, el 18 Brumario de Luis Bonaparte, Contribuci\u00f3n a la Cr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica y El Capital, en tres vol\u00famenes.<\/p>\n<h3>El legado<\/h3>\n<p>A pesar de reconocer que el capitalismo ha constituido en la historia una fuerza revolucionaria, Carlos Marx lleg\u00f3 a sostener que como consecuencia del desarrollo de sus fuerzas productivas, en alg\u00fan momento desaparecer\u00eda como sistema, siendo sustituido por el socialismo.<\/p>\n<p>En la realidad de los hechos, el socialismo no se estableci\u00f3, en principio, en un pa\u00eds con alto desarrollo de sus fuerzas productivas. No ocurri\u00f3 as\u00ed en Rusia, con el triunfo de la Revoluci\u00f3n bolchevique en 1917; ni con los pa\u00edses de Europa oriental, al t\u00e9rmino de la Segunda Guerra Mundial; ni con la Revoluci\u00f3n china; ni con ninguna de las revoluciones que durante la segunda mitad del siglo XX tuvieron lugar en varios pa\u00edses de \u00c1frica, Asia y Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Todo eso trajo como resultado que con la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, el desplome de las denominadas democracias populares de Europa oriental y el colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, el marxismo, como teor\u00eda, cayera en una especie de desprestigio.<\/p>\n<p>Pero hoy comprendemos que el marxismo constituye todo un universo de m\u00faltiples corrientes de an\u00e1lisis y reflexi\u00f3n. Adem\u00e1s del marxismo cl\u00e1sico, existen las diversas escuelas del marxismo occidental, esto es, el marxismo franc\u00e9s, el italiano, el austr\u00edaco, el alem\u00e1n, el brit\u00e1nico, y de cu\u00e1ntas variedades nacionales resultan imaginables.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, hay un neo-marxismo, una nueva izquierda, una escuela cr\u00edtica de Frankfurt, y otras modalidades de pensamiento estructuralista, modernista y post-modernista, con ra\u00edces inicialmente marxistas.<\/p>\n<p>Pero dentro de corrientes de pensamiento originalmente no marxistas, ha ido surgiendo el concepto de que el capitalismo, tal como lo proclam\u00f3 Marx, no es inmutable, sino que va experimentando continuas transformaciones que podr\u00edan llevarlo a su extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre esos pensadores se encuentra, en primer t\u00e9rmino, Daniel Bell, el c\u00e9lebre investigador de la Universidad de Harvard, quien desde los a\u00f1os sesenta y setenta ven\u00eda elaborando el concepto de sociedad post-industrial, en la que el sector servicios genera mayor riqueza que el de la manufactura.<\/p>\n<p>Posteriormente, distintos investigadores trabajan en la elaboraci\u00f3n de los conceptos de post-fordismo, para referirse a una etapa superior de producci\u00f3n al de l\u00edneas de ensamblaje en la producci\u00f3n de veh\u00edculos, aplicado por Henry Ford, en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX; de sociedad de la informaci\u00f3n; de econom\u00eda del conocimiento; de modernidad tard\u00eda; y de modernidad l\u00edquida.<\/p>\n<p>Peter Drucker, el gran maestro de los estudios de gerencia, ha escrito ampliamente sobre la sociedad post-capitalista. Manuel Castells, el reconocido soci\u00f3logo catal\u00e1n caracteriza la \u00e9poca actual como una sociedad de redes, a partir del impacto de la Revoluci\u00f3n digital; y Jeremy Rifkin, en su \u00faltimo libro, La Sociedad de Coste Marginal Cero, llega a la conclusi\u00f3n de que debido a su espectacular desarrollo, el capitalismo ser\u00e1 reemplazado por nuevas formas de relaciones sociales.<\/p>\n<p>A pesar del estrepitoso hundimiento del modelo socialista, a fines de los a\u00f1os ochenta, a casi doscientos a\u00f1os del natalicio de Carlos Marx, sus ideas empiezan a ser reivindicadas por un pensamiento diverso y renovado que ve en el progreso y no en el atraso, como \u00e9l lo concibi\u00f3, el proceso paulatino de extinci\u00f3n del sistema capitalista.<\/p>\n<p>Marx fue enterrado en la parte oriental del cementerio de Highgate, luego de 64 a\u00f1os de existencia. Al hundirse su cuerpo en la tierra, Federico Engels, su amigo entra\u00f1able, pronunci\u00f3 estas palabras:<\/p>\n<p>\u201cEl 14 de marzo, a las tres menos cuarto de la tarde dej\u00f3 de pensar el m\u00e1s grande pensador de nuestros d\u00edas. Apenas le dejamos unos minutos solo, y cuando volvimos, le encontramos dormido suavemente en su sill\u00f3n, pero para siempre\u201d.<\/p>\n<p>Al visitar la tumba de Carlos Marx, para rendir tributo a su genio creativo, a su admirable labor intelectual y a su devoci\u00f3n por los oprimidos, satisfice una aspiraci\u00f3n, largamente contemplada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por la preeminencia ideol\u00f3gica, pol\u00edtica e intelectual que sosten\u00eda a escala mundial durante mis a\u00f1os de formaci\u00f3n, siempre contempl\u00e9 la idea de alg\u00fan d\u00eda visitar la tumba de uno de los m\u00e1s influyentes pensadores de todos los tiempos: Carlos Marx. 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