{"id":50743,"date":"2022-09-18T13:16:45","date_gmt":"2022-09-18T17:16:45","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=50743"},"modified":"2022-09-18T13:16:45","modified_gmt":"2022-09-18T17:16:45","slug":"la-cadena-de-mentiras-de-bolivar-urena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/la-cadena-de-mentiras-de-bolivar-urena\/","title":{"rendered":"La cadena de mentiras de Bol\u00edvar Ure\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p>Por: Juan Freddy Armando | Mi estimado amigo el bibli\u00f3grafo y escritor Miguel Collado me pidi\u00f3 presentar la novela \u201cCadena de mentiras\u201d, del escritor Bol\u00edvar Ure\u00f1a. Es su \u00f3pera prima narrativa. Se trata de una persona que no se ha dedicado a ser escritor sino abogado.<\/p>\n<p>Con \u00e9l ocurre algo poco com\u00fan, pues no ha sido previamente escritor de poemas y cuentos, como habitualmente sucede, sino que ha saltado directamente de 0 a la narraci\u00f3n larga.<\/p>\n<p>Por ello, me pregunt\u00e9: \u00bfSer\u00e1 verdaderamente una novela? \u00bfC\u00f3mo manejar\u00e1 personajes y situaciones? \u00bfTendr\u00e1 la lengua po\u00e9tica requerida en todo texto verdaderamente literario? \u00bfUsar\u00e1 bien las estrategias y t\u00e1cticas propias de los novelistas para mantener la atenci\u00f3n del lector?<\/p>\n<p>En sus p\u00e1ginas busqu\u00e9 las respuestas. Ahora les cuento lo encontrado.<\/p>\n<p>Como novela verdadera, est\u00e1 salpicada de elementos que nos motivan e incitan a incursionar en ella: una apasionante historia de amor que no se sale mucho de los vericuetos del com\u00fan de este tipo de historias, que ha sido tan cultivadas por excelentes, regulares y malos escritores.<\/p>\n<p>Es una amplia diadema tipos novelescos. Desde los esperpentos lacrim\u00f3genos de Cor\u00edn Tellado y los bares vaqueriles donde los matan no m\u00e1s por verlos caer hasta las genialidades er\u00f3tico-sociales de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y las median\u00edas romanticonas  de Isabel Allende.<\/p>\n<p>El resultado es que aun con sus altas y bajas la novela de Ure\u00f1a posee los elementos que t\u00edpicamente atraen a los lectores: Interacciones y cambios de personalidades, intrigas y candideces, moralidades e inmoralidades, tristezas y alegr\u00edas, sinceridades y traiciones, amores y desamores, consuelos y celos, pasiones y decepciones, y sobre todo muuuuuuuuuchas mentiras.<\/p>\n<p>Son el tipo de chismes de que somos fan\u00e1ticos los lectores. Son las atracciones que mantienen en tensi\u00f3n y atenci\u00f3n a los y las (las para no buscarme problemas con la feministas y bisexu\u00e1licos-as-, pandeadas-os- o vilipendiados-as-) amamos la lectura. Ya sea la comercialona y barata o la profunda, encopetada y fina de la que se deleitan en diletar los diletantes, escritores y lectores. Ora comparones, ora presumidos en tardes de t\u00e9, de caf\u00e9\u2026 o de vinos cuando ya avanza la noche hacia el delirio de tilicos o et\u00edlicos.<\/p>\n<p>PERSONAJES PRINCIPALES CON NOMBRES EXTRA\u00d1OS<\/p>\n<p>Como toda novela que se precie de tal, \u201cCadena de mentiras\u201d es un entretejido de historias que giran alrededor de una central. De la mujer llamada Glemar Moder y sus relaciones amorosas con un hombre: Pedro Sagrav, y su hija Anee Sagraf Moderp, su novio Ravil y su compa\u00f1ero de trabajo Onil.<\/p>\n<p>Como he dicho, lo primero que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n fueron los nombres de los protagonistas. Tambi\u00e9n el del felino: Ocelote. En el caso de la se\u00f1ora, nombre y apellido son poco comunes en nuestro medio, y yo dir\u00eda que en la lengua castellana en general. En el caso del se\u00f1or, el nombre Pedro es, naturalmente, muy com\u00fan, pero su apellido es extra\u00f1o. Observ\u00e1ndolo bien, me di cuenta de que es la escritura reversa del apellido Vargas.<\/p>\n<p>Me result\u00f3 extra\u00f1o el recurso, porque toda ficci\u00f3n aspira a parecer real, y de hecho, uno de los medios m\u00e1s importantes para lograr que el lector se deleite es que el escritor logre \u201callantarlo\u201d, como dir\u00edamos los dominicanos, con que todo lo narrado de alguna manera ocurri\u00f3 en la realidad. Y el uso de nombres que el lector conoce, ayuda a la verosimilitud de lo contado.<\/p>\n<p>Pero parte del rol de un creador es romper esquemas establecidos. De modo que usar nombres raros puede ser un desaf\u00edo a la forma habitual de escribir que, si el escritor tiene suficiente miaja, talento y dominio de su trabajo, puede, en vez de dificultarle su comercio con el lector, ganarse por ello un m\u00e9rito especial. De modo que el uso de nombres extra\u00f1os no es ni bueno ni malo, sino que depende de c\u00f3mo se haga.<\/p>\n<p>Como novato en el trabajo de escribir, creo que el autor lo ha hecho sin pensar en todas estas reflexiones que me han provocado esos nombres, sino espont\u00e1neamente. Esto muestra en el autor un rasgo positivo: tiene intuici\u00f3n creativa; otro negativo: debe leer m\u00e1s novelas maestras.<\/p>\n<p>Confieso que esos nombres raros no me impidieron disfrutar la obra. Y ahora solo tengo la curiosidad de saber de d\u00f3nde sac\u00f3 esos nombres y apellidos. Agrego que, en ese contexto, me resulta extra\u00f1o que otros nombres de la novela no son ex\u00f3ticos. Son comunes: Orlando P\u00e9rez, Felipe, Juli\u00e1n, Manuel Dur\u00e1n, Isabel  Sagrav, Mar\u00eda, Bartolo,  Joselyn Sagrav, Sandra, Pocahontas, la Dulcinea del Quijote, Jorge. El pr\u00f3ximo domingo, contin\u00fao el an\u00e1lisis.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan Freddy Armando | Mi estimado amigo el bibli\u00f3grafo y escritor Miguel Collado me pidi\u00f3 presentar la novela \u201cCadena de mentiras\u201d, del escritor Bol\u00edvar Ure\u00f1a. Es su \u00f3pera prima narrativa. Se trata de una persona que no se ha dedicado a ser escritor sino abogado. 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