{"id":51066,"date":"2022-09-25T09:39:18","date_gmt":"2022-09-25T13:39:18","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=51066"},"modified":"2022-09-25T09:39:18","modified_gmt":"2022-09-25T13:39:18","slug":"la-dignidad-democratica-de-juan-bosch","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/la-dignidad-democratica-de-juan-bosch\/","title":{"rendered":"La dignidad democr\u00e1tica de Juan Bosch"},"content":{"rendered":"<p>Por: Farid Kury | Aquella noche, 24 de septiembre de 1963, el fantasma del dictador Rafael Leonidas Trujillo volvi\u00f3 a rondar en el Palacio Nacional, tal y como dijo Juan Bosch en su Crisis de la Democracia en Am\u00e9rica Latina, cuando los militares, instigados por oscuras fuerzas pol\u00edticas, nacionales y extranjeras, decidieron derrocar al gobierno democr\u00e1tico que desde febrero de ese a\u00f1o encabezaba el presidente Juan Bosch.<\/p>\n<p>El profesor de 53 a\u00f1os, contra muchos pron\u00f3sticos y planes de la oligarqu\u00eda y el clero cat\u00f3lico, decantados por la Uni\u00f3n C\u00edvica y el doctor Viriato Fiallo, hab\u00eda ganado las elecciones del 20 de diciembre de 1962 con el 60 por ciento de los votos. En esas elecciones se desarroll\u00f3 entre el profesor y la Iglesia Cat\u00f3lica una verdadera guerra campal que se expres\u00f3, entre otras cosas, en el debate televisivo con el padre jesuita L\u00e1utico Garc\u00eda, qui\u00e9n hab\u00eda afirmado, erradamente, que Juan Bosch era marxista leninista, y por lo tanto no deb\u00eda gobernar. En realidad, lo que debi\u00f3 ser una confrontaci\u00f3n electoral entre dos partidos pol\u00edticos se convirti\u00f3 en una confrontaci\u00f3n entre Juan Bosch y la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Ese miedo horrible, sin base, a que se estableciera en la Rep\u00fablica Dominicana el comunismo, era parte de la histeria anticomunista generada a ra\u00edz del triunfo en enero de 1959 de la Revoluci\u00f3n Cubana capitaneada por Fidel Castro.<\/p>\n<p>A partir de ese momento la prioridad de la pol\u00edtica exterior de Estados Unidos en Am\u00e9rica, y m\u00e1s concretamente en el Caribe, gir\u00f3 en torno a impedir otra Cuba. Basados en esa prioridad estimularon y participaron en el asesinato del dictador Rafael Trujillo, qui\u00e9n hab\u00eda sido un aliado de primera l\u00ednea, y tambi\u00e9n desalojaron del gobierno a Joaqu\u00edn Balaguer y Ramfis Trujillo.<\/p>\n<p>En ese contexto, el presidente Juan Bosch que no era comunista ni cosa parecida, sino democr\u00e1tico, era visto por los estamentos de poder como comunista, o cuando menos, que su pol\u00edtica de respeto a los derechos pol\u00edticos estimulaba el avance en el pa\u00eds del comunismo.<\/p>\n<p>En el gobierno, Bosch tuvo escasos d\u00edas de paz. Siempre tuvo que sobrevivir, actuando al filo de una espada desenvainada para cortarle la cabeza. Entre la sombra del anticomunismo y oficiales corruptos, \u00e1vidos de seguir haciendo negocios en la sombra del Estado, y pol\u00edticos que nunca entendieron ni asimilaron su triunfo, hubo de gobernar, consciente de que en cualquier momento pod\u00eda ser derrocado y desterrado.<\/p>\n<p>Marcelimo Ozuna, escritor hatomayorense que ha trascendido por la gracia y limpieza de su prosa, describe aquel ambiente en el que le toc\u00f3 navegar al escritor vegano convertido en presidente.<\/p>\n<p>En la p\u00e1gina 154 de su libro, \u00abBalaguer, Nada es Verdad, Nada es Mentira\u00bb, Ozuna, dice:<\/p>\n<p>\u00abDe cualquier manera, Santo Domingo era una olla de grillos, un dolor de cabeza para el Departamento de los Estados Unidos. Bosch quer\u00eda hacer un gobierno que el pa\u00eds no pod\u00eda asimilar. De una tiran\u00eda feudal, el escritor pensaba que se pod\u00eda pasar a un r\u00e9gimen liberal y democr\u00e1tico sin hacer escala, sin transici\u00f3n. Lo primero fue el recorte severo en el gasto nacional, una medida que seg\u00fan los viejos inclu\u00eda brindar agua de coco a los invitados del Palacio Nacional, en vez de los fastuosos co\u00f1acs o champagne de otros tiempos. Acto seguido se prohibi\u00f3 la reelecci\u00f3n presidencial, se aumentaron los sueldos a los empleados p\u00fablicos. Bosch lleg\u00f3 tan lejos en sus esfuerzos por hacer un r\u00e9gimen democr\u00e1tico, que la oligarqu\u00eda criolla, relegada durante treinta a\u00f1os de Trujillo, empez\u00f3 a temer. El tirano fue demasiado tirano, el dem\u00f3crata era demasiado dem\u00f3crata&#8230;De manera que el presidente empez\u00f3 a colocarse en medio de la tormenta&#8230;La Uni\u00f3n C\u00edvica, derrotada espectacularmente por Juan Bosch, se agrup\u00f3 en las filas de la conspiraci\u00f3n, lo mismo que l\u00edderes de la categor\u00eda de Juan Isidro Jim\u00e9nez Grull\u00f3n, m\u00e9dico e intelectual brillante, pero enemigo isl\u00e1mico de Bosch&#8230;Otra cabeza destacada de la conspiraci\u00f3n era el padre Marcial Silva, capell\u00e1n de la fuerza a\u00e9rea. Cuesta mucho saber si este cura era cura, o si se trataba de un agente m\u00e1s, disfrazado de sacerdote. El se\u00f1or Silva se permit\u00eda acusar a Bosch de \u00abcomunista peligroso\u00bb nada menos que entre sus alumnos de la Fuerza A\u00e9rea&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>En ese asfixiante ambiente, determinado por los requerimientos de la pol\u00edtica exterior norteamericana, y matizado de un impresionante atraso nacional, de incomprensi\u00f3n de lo que debe ser y es un gobierno democr\u00e1tico, de miedo hist\u00e9rico al comunismo, de corrupci\u00f3n en las fuerzas armadas, de falta de institucionalidad, era muy dif\u00edcil, por no decir imposible, sobrevivir en el gobierno. Se trataba de dos visiones y procederes diferentes, opuestos, uno democr\u00e1tico y el otro antidemocr\u00e1tico. Dos procederes a los cuales ninguno de los bandos en conflictos estaba dispuesto a ceder ni una pulgada.<\/p>\n<p>Y vino lo que se ve\u00eda venir: el golpe de Estado, la pu\u00f1alada trapera a la democracia, la ca\u00edda del gobierno constitucional. En la madrugada, ya del 25, los militares reunidos en Palacio y convertidos en fuerza deliberativa apresaron al presidente y derrocaron al gobierno. Lo mantuvieron como prisionero en la tercera planta pr\u00e1cticamente sin poder comunicarse con el exterior, hasta que el 28, en horas de la noche, fue despachado en la Fragata Mella, primero hacia la isla de Guadalupe y luego a Puerto Rico, donde fue recibido por su amigo, el gobernador Luis Mu\u00f1oz Marin. Se trataba de su segundo exilio. El primero fue en 1938 huyendole a Trujillo y a sus pretensiones de hacerlo diputado al Congreso Nacional. Y ahora por respetar la constituci\u00f3n e intentar hacer un gobierno democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Pero antes de marcharse junto a su inseparable esposa, do\u00f1a carmen Quidiello, escribi\u00f3 este mensaje al pueblo dominicano, que tiene la categor\u00eda de un documento hist\u00f3rico:<\/p>\n<p>\u201cNi vivos ni muertos, ni en el poder ni en la calle se lograr\u00e1 de nosotros que cambiemos nuestra conducta.<br \/>\nNos hemos opuesto y nos opondremos siempre a los privilegios, al robo, a la persecuci\u00f3n, a la tortura.<br \/>\nCreemos en la libertad, en la dignidad y en el derecho del pueblo dominicano a vivir y a desarrollar su democracia con libertades humanas. Pero tambi\u00e9n con justicia social.<br \/>\nEn siete meses de gobierno no hemos derramado una gota de sangre ni hemos ordenado una tortura, ni hemos aceptado que un centavo del pueblo fuera a parar a manos de ladrones.<br \/>\nHemos permitido toda clase de libertad y hemos tolerado toda clase de insultos, porque la democracia debe ser tolerante, pero no hemos tolerado persecuciones, ni cr\u00edmenes, ni torturas, ni huelgas ilegales, ni robo, porque la democracia respeta al ser humano y exige que se respete el orden p\u00fablico y demanda honestidad.<br \/>\nLos hombres pueden caer pero los principios no. Nosotros podemos caer pero el pueblo no debe permitir que caiga la dignidad democr\u00e1tica. La democracia es un don del pueblo y a \u00e9l le toca defenderla.<br \/>\nMientras tanto, aqu\u00ed estamos, dispuestos a seguir la voluntad del pueblo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Farid Kury | Aquella noche, 24 de septiembre de 1963, el fantasma del dictador Rafael Leonidas Trujillo volvi\u00f3 a rondar en el Palacio Nacional, tal y como dijo Juan Bosch en su Crisis de la Democracia en Am\u00e9rica Latina, cuando los militares, instigados por oscuras fuerzas pol\u00edticas, nacionales y extranjeras, decidieron derrocar al gobierno [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":47467,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[53],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51066"}],"collection":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51066"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51066\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47467"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}