{"id":53644,"date":"2022-12-27T09:30:48","date_gmt":"2022-12-27T13:30:48","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=53644"},"modified":"2022-12-27T09:30:48","modified_gmt":"2022-12-27T13:30:48","slug":"diagnosticando-primero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/diagnosticando-primero\/","title":{"rendered":"Diagnosticando primero"},"content":{"rendered":"<p>A principio de los a\u00f1os cincuenta del reci\u00e9n pasado siglo XX en la zona rural dominicana se utilizaban receptores de radio que usaban bater\u00eda de veh\u00edculo como fuente de electricidad. Luego la fuente energ\u00e9tica se cambi\u00f3 por las llamadas bater\u00edas de pila seca marcas Rayovac y Eveready. Los receptores eran mayormente alemanes y holandeses, entre ellos los Telefunken y los Philips. Dichos aparatos ten\u00edan circuitos electr\u00f3nicos con resistencias, condensadores fijos o variables y tubos con filamentos incandescentes. El altoparlante era una bocina \u00fanica ubicada en la parte frontal del equipo. Con bater\u00edas cargadas, en el caso de los de bater\u00eda \u201cH\u00fameda\u201d, la bocina se escuchaba con alto volumen a distancia, la misma iba apag\u00e1ndose a medida que disminu\u00eda el potencial, lo cual indicaba que hab\u00eda que recargar la fuente, usualmente luego de 24 horas de uso. Las pilas secas en cambio no requer\u00edan de recarga y duraban entre 2 y 3 meses.<\/p>\n<p>En la ciudad de Santiago era famoso un t\u00e9cnico apodado \u201cPapito\u201d, el m\u00e9dico de los aparatos de radio. Las quejas m\u00e1s comunes de los clientes eran: a) el radio no suena, b) el volumen no sube, c) se oye un silbido continuo, d) el sonido sale distorsionado, e) enciende y se apaga de repente. Luego de calmadamente escuchar al due\u00f1o, el experto pasaba a inspeccionar y conectar el equipo. Utilizaba su mult\u00edmetro para chequear el circuito y sus componentes. Al final arribaba al diagn\u00f3stico; un tubo quemado, una resistencia fundida, un condensador da\u00f1ado o la bobina de la bocina. Luego de reparado el o los da\u00f1os informaba sobre el costo total de la reparaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un decenio despu\u00e9s en la Escuela de Medicina de la Universidad de Santo Domingo seguir\u00edamos los pasos del Papito, lo \u00fanico es que en vez de un equipo de radio ten\u00edamos a un ser humano convertido en paciente. El enfermo o su familiar era interrogado acerca de las quejas o s\u00edntomas actuales. A diferencia del reparador de equipos electr\u00f3nicos, agreg\u00e1bamos preguntas del pasado tales como si era diab\u00e9tico, hipertenso, epil\u00e9ptico, o si sufr\u00eda de alg\u00fan trastorno emocional. Terminada esa fase pas\u00e1bamos al examen f\u00edsico que comprend\u00eda la inspecci\u00f3n de todo su cuerpo, seguido de la palpaci\u00f3n y la percusi\u00f3n corporal para concluir con la auscultaci\u00f3n mediante el uso de un expansor del o\u00eddo llamado estetoscopio. Ya escuchado y examinado el enfermo seleccion\u00e1bamos una serie de pruebas simples tales como ex\u00e1menes de orina, sangre y materias fecales. Pod\u00edamos ordenar estudios de Rayos X si el caso lo ameritaba.<\/p>\n<p>Ahora decid\u00edamos si internar o manejar de modo ambulatorio al paciente. Se entend\u00eda que en ese momento cont\u00e1bamos con una opini\u00f3n diagn\u00f3stica por lo que proced\u00edamos a iniciar el tratamiento de prueba o definitivo. N\u00f3tese que la terapia depend\u00eda del mal que nuestro hipot\u00e9tico enfermo sufr\u00eda. Era peligroso y hasta contraproducente invertir, acortar o violar el orden de manejo de los pacientes.<\/p>\n<p>M\u00e1s de medio siglo despu\u00e9s notamos con pena la velocidad con que se escuchan, si es que en realidad o\u00edmos con empat\u00eda, las quejas de los enfermos. Peor a\u00fan, ya no son pacientes sino clientes. Vertiginosamente desaparece el arte y la ciencia m\u00e9dica, siendo reemplazados por el negocio de la medicina.<\/p>\n<p>\u00a1Ojal\u00e1 volvamos a humanizar los servicios m\u00e9dicos! Hagamos primero el diagn\u00f3stico para luego aplicar una terapia espec\u00edfica efectiva.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A principio de los a\u00f1os cincuenta del reci\u00e9n pasado siglo XX en la zona rural dominicana se utilizaban receptores de radio que usaban bater\u00eda de veh\u00edculo como fuente de electricidad. Luego la fuente energ\u00e9tica se cambi\u00f3 por las llamadas bater\u00edas de pila seca marcas Rayovac y Eveready. 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