{"id":5416,"date":"2016-07-25T14:21:51","date_gmt":"2016-07-25T14:21:51","guid":{"rendered":"http:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=5416"},"modified":"2016-08-02T14:22:56","modified_gmt":"2016-08-02T14:22:56","slug":"el-plagio-de-melania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/el-plagio-de-melania\/","title":{"rendered":"El plagio de melania"},"content":{"rendered":"<p>En principio, su discurso fue recibido de manera entusiasta. Su personalidad irradiaba simpat\u00eda y elegancia. El contenido de su alocuci\u00f3n, convincente. Su tono, apropiado. El aplauso final fue el reconocimiento de que su mensaje hab\u00eda calado en las mentes y corazones de los presentes.<\/p>\n<p>Sin embargo, al d\u00eda siguiente todo hab\u00eda cambiado. Se descubri\u00f3 a trav\u00e9s de Twitter que Melania Trump, la ex-modelo, esposa del candidato presidencial republicano Donald Trump, hab\u00eda incurrido en una de las faltas m\u00e1s graves en el mundo de las ideas y de la creaci\u00f3n: el plagio.<\/p>\n<p>Hab\u00eda copiado, literalmente, p\u00e1rrafos completos de un discurso pronunciado ocho a\u00f1os atr\u00e1s por la actual Primera Dama de los Estados Unidos, Michelle Obama, en el momento en que su esposo, Barack Obama, era proclamado candidato presidencial del Partido Dem\u00f3crata.<\/p>\n<p>Los responsables de la candidatura de Donald Trump reaccionaron, inicialmente, tratando de mitigar el efecto del da\u00f1o creado.<\/p>\n<p>Afirmaban que eran frases comunes que cualquiera podr\u00eda pronunciar. Que no hab\u00eda plagio alguno en las palabras de la aspirante a Primera Dama.<\/p>\n<p>No obstante, seg\u00fan trascendi\u00f3, hasta los propios familiares del candidato republicano se alzaron en c\u00f3lera.<\/p>\n<p>Estaban furiosos. Sab\u00edan que esa falta hab\u00eda deslucido el espect\u00e1culo de la convenci\u00f3n y desmeritado el esfuerzo de la esposa del candidato en proyectar el lado humano de su figura.<\/p>\n<p>Al final, se tuvo que admitir que alg\u00fan desliz se hab\u00eda cometido.<\/p>\n<p>Algunos intentaron atribu\u00edrselo a la propia Melania, ya que esta hab\u00eda afirmado con anterioridad que era la autora de su discurso.<\/p>\n<p>Pero luego surgi\u00f3 otra versi\u00f3n.<\/p>\n<p>La supuesta responsable ser\u00eda Meredith McIver, encargada de redactar esa pieza oratoria.<\/p>\n<p>Hab\u00eda olvidado eliminar los p\u00e1rrafos presuntamente sugeridos por Melania del discurso de Michelle Obama, en la \u00faltima versi\u00f3n del texto.<\/p>\n<h3>Escritores de discursos<\/h3>\n<p>En los Estados Unidos existe una larga tradici\u00f3n de profesionales cuyo oficio consiste en la redacci\u00f3n de discursos. Son los llamados speechwriters en la lengua sajona. Los hay para todas las actividades y oficios.<\/p>\n<p>Hay quienes los escriben para empresarios, comerciantes, artistas, y, por supuesto, para pol\u00edticos.<\/p>\n<p>En la actividad pol\u00edtica, se cuenta que Alexander Hamilton lleg\u00f3 a escribir varios discursos para el primer presidente que tuvo la naci\u00f3n, George Washington.<\/p>\n<p>De igual forma lo hizo John Quincy Adams para el presidente James Monroe, mejor conocido por la doctrina que lleva su nombre.<\/p>\n<p>Durante el siglo XIX, tanto Andrew Johnson como Ulises S.<\/p>\n<p>Grant tuvieron la asistencia de profesionales de la palabra para elaborar algunos de sus discursos.<\/p>\n<p>Se cuenta, inclusive, que hasta el propio Abraham Lincoln, quien ten\u00eda fama de escribir sus propias alocuciones, en alg\u00fan momento lleg\u00f3 a contar con el auxilio de quien hab\u00eda sido su rival pol\u00edtico: William Seward.<\/p>\n<p>Sin embargo, no fue sino hasta la segunda d\u00e9cada del siglo XX cuando lleg\u00f3 a institucionalizarse, de manera definitiva, en territorio norteamericano, el uso de escritores de discursos para primeros mandatarios.<\/p>\n<p>Ese fue el caso del presidente Warren Harding, quien contrat\u00f3 para esos fines a Judson Welliver, cuyo nombre sirve actualmente para designar a la asociaci\u00f3n bipartidista de escritores de discursos de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>En tiempos m\u00e1s recientes se reconocen a varios destacados escritores de discursos para presidentes norteamericanos. Entre estos se encuentran Arthur Schlesinger Jr., quien los escrib\u00eda para John F. Kennedy; Pat Buchanan para Richard Nixon; James Fallows para Jimmy Carter; y Peggy Noonan para Ronald Reagan.<\/p>\n<p>Pero, tal vez, el m\u00e1s prominente de todos, lo haya sido Ted Sorensen, quien al igual que Schlesinger, redactaba los discursos pronunciados por uno de los m\u00e1s impactantes oradores de la pol\u00edtica norteamericana contempor\u00e1nea: el presidente John F. Kennedy.<\/p>\n<p>Entre Kennedy y Sorensen hab\u00eda una gran conexi\u00f3n intelectual.<\/p>\n<p>Se afirma que era su otra mitad; que su nivel de identidad con el presidente Kennedy era de tal magnitud que pod\u00eda leer su mente y adelantarse en el pronunciamiento de sus palabras.<\/p>\n<p>La capacidad de Sorensen en la redacci\u00f3n de discursos era tal que pod\u00eda calcular el n\u00famero de aplausos que la alocuci\u00f3n concitar\u00eda.<\/p>\n<p>Como parte de su leyenda se dice que antes de redactar una pieza oratoria preguntaba a su interlocutor con cu\u00e1ntos aplausos lo quer\u00eda.<\/p>\n<p>As\u00ed era ese genio de la palabra, a quien se le atribuye la famosa frase de Kennedy pronunciada en su toma de posesi\u00f3n: \u201cNo preguntes lo que tu pa\u00eds puede hacer por ti, sino pregunta lo que t\u00fa puedes hacer por tu pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>De igual manera, fue su capacidad creativa la que estuvo detr\u00e1s del memorable discurso del joven presidente norteamericano ante el Muro de Berl\u00edn, Ich bin ein Berliner (yo soy un ciudadano de Berl\u00edn).<\/p>\n<p>Por su parte, en la actualidad, el presidente Barack Obama ha contado con dos j\u00f3venes virtuosos de la palabra, quienes han sabido tejer sus discursos con la fuerza emotiva que suelen tener las intervenciones del primer presidente afroamericano de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Se trata de Jon Favreau y Cody Keenan, quienes con menos 35 a\u00f1os de edad, al llegar a desempe\u00f1ar sus funciones en la Casa Blanca, se convirtieron en los artesanos de la fabricaci\u00f3n de im\u00e1genes, s\u00edmbolos y significados que emplea el llamado hombre m\u00e1s poderoso del planeta.<\/p>\n<h3>La ret\u00f3rica del poder<\/h3>\n<p>Desde la antig\u00fcedad griega se discute acerca del papel de la dial\u00e9ctica y la ret\u00f3rica en alcanzar el convencimiento o persuasi\u00f3n de los ciudadanos en relaci\u00f3n a temas de inter\u00e9s colectivo.<\/p>\n<p>Ya lo hab\u00eda expresado Arist\u00f3teles en su texto, La Ret\u00f3rica, el cual fue objeto de comentarios en los Di\u00e1logos de Plat\u00f3n, tanto en Gorgias como en Fedro.<\/p>\n<p>En ambos trabajos se elaboran argumentos en torno al uso de la palabra como instrumento de convencimiento o de empleo de sofismas, manipulaci\u00f3n y desinformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, desde aquella \u00e9poca, el poder pol\u00edtico siempre se ha entendido como una relaci\u00f3n entre los que gobiernan y los que son gobernados. Esa relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n se logra, por un lado, en base al uso de la palabra, que confiere una especie de poder persuasivo; o por el contrario, mediante el empleo de la fuerza, lo que le otorga un poder coercitivo.<\/p>\n<p>En todo caso, siempre se ha preferido la persuasi\u00f3n sobre la coerci\u00f3n. La fuerza de la palabra sobre el poder de la espada.<\/p>\n<p>Sin embargo, para conquistar el poder por v\u00eda de la persuasi\u00f3n, es imprescindible disponer de un mensaje que se identifique con las necesidades, aspiraciones y esperanzas de quienes lo reciben.<\/p>\n<p>Ese mensaje, a su vez, requiere de una estructuraci\u00f3n, de un estilo ret\u00f3rico o narrativo, que exprese de manera simple, clara, racional, l\u00f3gica, pero tambi\u00e9n emotiva, lo que constituye el objeto de la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En adici\u00f3n a la simplicidad y claridad del mensaje, los que se dedican al oficio de elaboraci\u00f3n de discursos suelen valerse de las llamadas figuras literarias o t\u00e9cnicas ret\u00f3ricas del lenguaje.<\/p>\n<p>De ah\u00ed surge el poder de la met\u00e1fora, de las im\u00e1genes, de las analog\u00edas, como formas de transmisi\u00f3n de ideas con un sentido est\u00e9tico, de belleza, que producen un impacto emocional, y, por consiguiente, una capacidad de conmoci\u00f3n y de identificaci\u00f3n con los valores expresados.<\/p>\n<p>Todos los grandes discursos pronunciados en distintos momentos hist\u00f3ricos, han logrado su trascendencia debido al uso adecuado de alguna imagen o met\u00e1fora que se hace memorable o imborrable en el tiempo.<\/p>\n<p>Se trata de Abraham Lincoln, con su famosa frase: \u201cel gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo\u201d; de Franklin Delano Roosevelt, \u201ca lo \u00fanico que debemos temer es al miedo mismo\u201d; de Winston Churchill \u201csolo ofrezco sangre, sudor y l\u00e1grimas\u201d; de Martin Luther King, con su famosa frase \u201cTengo un sue\u00f1o\u201d; y de Fidel Castro, \u201cla historia me absolver\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>En su discurso, Melania Trump emple\u00f3 una impactante y emocionante met\u00e1fora. Dijo as\u00ed: \u201cMis padres me impregnaron valores: trabajar fuerte para lo que se desea en la vida. Que tu palabra te obligue, que haces lo que dices y mantienes tus promesas. Que se trata a la gente con respeto.<\/p>\n<p>Me ense\u00f1aron a mostrar valores y moral en mi vida diaria. Esa es la lecci\u00f3n que transfiero a nuestro hijo.\u201d Hermosas palabras. Magn\u00edfico mensaje. Elocuente testimonio.<\/p>\n<p>Solo hay un problema. No son propiamente palabras aut\u00e9nticas de Melania Trump. Son, m\u00e1s bien, de Michelle Obama.<\/p>\n<p>A eso, en el mundo de las letras se le conoce como plagio; y es lamentable que luego de un impresionante espect\u00e1culo de luces, m\u00fasica y algarab\u00eda, lo que la historia habr\u00e1 de registrar es que se trat\u00f3 de un fraude, de un fiasco, de un plagio. El plagio de Melania.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En principio, su discurso fue recibido de manera entusiasta. 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