{"id":55871,"date":"2023-03-14T09:30:02","date_gmt":"2023-03-14T13:30:02","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=55871"},"modified":"2023-03-14T09:30:02","modified_gmt":"2023-03-14T13:30:02","slug":"malo-siempre-y-cuando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/malo-siempre-y-cuando\/","title":{"rendered":"Malo, siempre y cuando\u2026"},"content":{"rendered":"<p>Por: Claudia Rita Abreu | \u00bfAl final, cu\u00e1les son las personas malas en los partidos pol\u00edticos? \u00bfAqu\u00e9lla persona contra quien competimos?, aprovechando ese escenario para decir hasta lo impensable, y ahora esa misma persona, s\u00ed que es buena porque est\u00e1 en tu cancha.<\/p>\n<p>Siempre se ha querido comparar la pol\u00edtica con el deporte, por esa caracter\u00edstica de competencia y estrategia que rige ambas disciplinas, pero en realidad, cuando se trata de un juego, hay reglas muy espec\u00edficas, que pudiesen en alg\u00fan momento violarse con la suerte de pasar desapercibidas por quienes est\u00e9n ejerciendo el rol de arbitraje, pero a pesar de la complejidad del sistema econ\u00f3mico, la disciplina deportiva y el entrenamientos de quienes la practican, no hay mucho m\u00e1s que reconocer por v\u00eda de las estad\u00edsticas, cu\u00e1l deportista tiene las mejores condiciones y las mayores puntuaciones. En base a eso, se cambian de equipo, m\u00e1s que todo por razones econ\u00f3micas, y luego, por cualquier otro motivo particular de comodidad, oferta y demanda. En fin, por intereses claros.<\/p>\n<p>En la pol\u00edtica se dan ciertas situaciones que son muy diferentes. En este art\u00edculo no se trata, en lo absoluto, de medir a todas las personas con la misma vara, como tampoco, de un desahogo de despecho, porque no es de mi inter\u00e9s y no va con mi personalidad esa costumbre de que la gente es buena lo, siempre y cuando est\u00e1 conmigo y mala cuando no lo est\u00e1. Es cierto, que las traiciones tienen sus matices, porque el oportunismo en estos escenarios de poder, no es m\u00e1s que usar a quienes se dedican a la pol\u00edtica para beneficios personales sin un m\u00ednimo de inter\u00e9s por el servicio ciudadano o convicciones reales. Mientras, por otro lado, existe la realidad de acompa\u00f1ar a una persona con liderazgo, por un camino de coincidencias, y luego, tener el derecho de no querer seguir el mismo rumbo, sencillamente por diferencias de criterios.<\/p>\n<p>No obstante, aparecen una serie de narrativas rom\u00e1nticas, no para todos convincentes, pero cada cual siempre con su derecho a elegir donde invertir su tiempo, ideas y trabajo.<\/p>\n<p>Sin embargo, dado al escenario actual, y la avalancha de odio fomentada por el PRM, yo me pregunto: \u00bfC\u00f3mo es que durante 8 a\u00f1os todos cab\u00edan en una misma canasta? Un grupo de malandrines con toda una obra maquiav\u00e9lica, y ahora, esas mismas personas, las queremos en nuestro equipo. \u00a1Aj\u00e1!<\/p>\n<p>Al final de cuentas, la incoherencia est\u00e1 a simple vista. La post-verdad impera en el escenario, y como dije en mi art\u00edculo pasado, la soberbia todav\u00eda anda pele\u00e1ndose con la raz\u00f3n en las cabezas de muchas personas arrastradas a un estado de crispaci\u00f3n que les hizo incurrir en hacerse eco de discursos inquisidores, injustos y devastadores, cuando, al final, no es necesario usar el odio como el instrumento principal para justificar tu derecho a votar por quienes consideran que deben de gobernar.<\/p>\n<p>La ciudadan\u00eda debe de empezar a hacer uso de la sensatez m\u00e1s frecuentemente, y dejar a un lado la simpleza del blanco y el negro, que s\u00f3lo lleva a extremismos da\u00f1inos, incurriendo en la decadencia de un estado de derechos, deteriorando nuestra composici\u00f3n social, maltrata la condici\u00f3n emocional y nos convierte en seres vulnerables ante quienes h\u00e1bilmente justifican lo m\u00e1s rid\u00edculo contando con una la mala memoria para que olvidemos a quienes se\u00f1alaban en su momento como malos, pero\u2026 siempre y cuando\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Claudia Rita Abreu | \u00bfAl final, cu\u00e1les son las personas malas en los partidos pol\u00edticos? \u00bfAqu\u00e9lla persona contra quien competimos?, aprovechando ese escenario para decir hasta lo impensable, y ahora esa misma persona, s\u00ed que es buena porque est\u00e1 en tu cancha. 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