{"id":56874,"date":"2023-04-18T09:57:55","date_gmt":"2023-04-18T13:57:55","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=56874"},"modified":"2023-04-18T09:57:55","modified_gmt":"2023-04-18T13:57:55","slug":"la-sorprendente-calidad-en-la-belleza-del-camino-de-genaro-arvelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/la-sorprendente-calidad-en-la-belleza-del-camino-de-genaro-arvelo\/","title":{"rendered":"La sorprendente calidad en \u201cLa belleza del camino\u201d, de Genaro Arvelo"},"content":{"rendered":"<p>Por: Juan Freddy Armando<\/p>\n<p>Con esta entrega, inici\u00f3 la publicaci\u00f3n de las palabras con las palabras que le\u00ed en la puesta en circulaci\u00f3n de la obra mencionada en el t\u00edtulo de este trabajo.<\/p>\n<p>Una primera buena caracter\u00edstica del libro es que muestra una visi\u00f3n, en t\u00e9rminos generales, positiva de la vida: alegre, entusiasta, dichosa, aunque tenga sus momentos tristes y casos en que ambas se combinan (trilces, dir\u00eda Vallejo).<\/p>\n<p>Sobre el poema que da t\u00edtulo al libro<\/p>\n<p>Aunque me parece que tiene otros mejores, el autor ha elegido \u201cLa belleza del camino\u201d como t\u00edtulo del libro y primer poema en el orden de apariciones.<\/p>\n<p>No deja de ser una valiosa pieza l\u00edrica, de exquisita musicalidad, algunas bellas met\u00e1foras. Est\u00e1 construido en cuartetos, una de las m\u00e1s antiguas formas de organizar los versos. Muy pr\u00e1ctica porque permite hacer combinaciones de rimas del tipo ABBA y ABAB, con hermosa armon\u00eda, y tan musical que es de las preferidas para componer canciones. Del mismo, elijo este par de bellos cuartetos:<\/p>\n<p>\u201cEl camino no se cansa<\/p>\n<p>Como se cansan mis pies<\/p>\n<p>Anda conmigo y desanda<\/p>\n<p>Al derecho y al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>Nos sobrelleva el camino<\/p>\n<p>Sin importarle la carga<\/p>\n<p>Siempre canta siempre canta<\/p>\n<p>Y siempre viaja conmigo\u201d.<\/p>\n<p>Y como si el poeta temiera a la vida y quisiera huirle, y no llegar nunca a la cumbre sino permanecer eternamente en el camino, esta otra valiosa estrofa, con cierto humor, dirigida al sauce:<\/p>\n<p>\u201cGracias, compa\u00f1ero eterno<\/p>\n<p>Amigo de mi penar<\/p>\n<p>Por quererme acompa\u00f1ar<\/p>\n<p>Cuando hu\u00eda al infierno\u201d.<\/p>\n<p>De este cuarteto (a pesar de su evidente belleza l\u00edrica) podr\u00edamos se\u00f1alar que los versos segundo y tercero riman con terminaciones verbales (en este caso, en infinitivo), las cuales para pr\u00f3ximas ocasiones le aconsejo deseche, ya que caen en lo que llamar\u00edamos facilismo, pues es muy f\u00e1cil encontrar verbos con terminaciones similares, y eso desvaloriza la proeza del constructor de rimas.<\/p>\n<p>\u201cCaminando por Constanza\u201d<\/p>\n<p>Cuando entramos a la parte que lleva este entret\u00edtulo, nos encontramos con los mejores poemas del libro, por su c\u00e1lida calidad. Est\u00e1n construidos como debe estarlo un buen poema: Con enfoque que hace ver distintas (por su gracia y belleza) aquellas experiencias comunes y no comunes del lector.<\/p>\n<p>Ello es posible porque los versos retratan situaciones por las que las personas han pasado consciente o inconscientemente, las cuales son renovadas por el efecto est\u00e9tico de la poes\u00eda.<\/p>\n<p>Lo vemos, por ejemplo, en el titulado \u201cSauce llor\u00f3n\u201d, (p\u00e1g. 36). El poeta convierte a este \u00e1rbol en un ser triste, cuyo llanto es el roc\u00edo ma\u00f1anero que se adhiere a su cuerpo y cae por gravedad como si llorara.<\/p>\n<p>El autor toma tres distintas actitudes: a) Al principio, ve esas gotas como un remanso de paz, (\u201c\u2026y consuelan mi destino\u2026\u201d), b) luego se identifica con la planta (\u201c\u2026me veo en ti reflejado\u201d \u2026) y c) finalmente la invita a dejar su tristeza y cantar:<\/p>\n<p>\u201cAdi\u00f3s sauce llor\u00f3n<\/p>\n<p>Qu\u00e9date en mi coraz\u00f3n<\/p>\n<p>Deja tu viejo dolor<\/p>\n<p>Y c\u00e1ntame una canci\u00f3n\u201d. (p\u00e1g. 37).<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, el poeta sigue rumiando su dolor como si se abrazara a su \u00e1rbol querido y le acompa\u00f1ara en su amargura. En su poema \u201cBajo la d\u00e9bil sombra de un viejo sauce\u201d (p\u00e1g. 52), esta planta tan nuestra y tan verticalmente hermosa es vista como s\u00edmbolo de tristeza, amargura, vac\u00edo existencial. Su dolor es tan fuerte que el caminante (tal vez el mismo poeta) no quiere verlo sufrir:<\/p>\n<p>\u201cUna gota de l\u00e1grima en reposo<\/p>\n<p>Como un vinagre algo misterioso<\/p>\n<p>Toca su lengua entre sollozos<\/p>\n<p>Bajo la sombra del sauce lloroso<\/p>\n<p>Y voltea su cara un caminante<\/p>\n<p>Por no mirar al sauce sufrido<\/p>\n<p>Por no mirar al viejo desvalido<\/p>\n<p>Por no mirar a aquel Cristo dormido<\/p>\n<p>Bajo la d\u00e9bil sombra del olvido\u201d. (p\u00e1g. 52).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, nuestro bardo hace como si se recuperara de sus angustias. Entonces nos hace disfrutar la lectura del excelente poema \u201cDulce aire del bosque\u201d. A trav\u00e9s del hechizo verbal, mediante la magia de la poes\u00eda y el embrujo de las palabras, convierte al aire del bosque en caricia para su amada.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s escribi\u00f3 este poema en sus tiempos juveniles, lo cual indica que tiene buenos recuerdos de sus romances primeros. O tal vez ahora, en su edad madura, ser\u00eda una muestra de que a\u00fan hay fuego en su hoguera, que las llamas de su amor maduro son capaces de inventar o vivenciar fuegos intensos cual si mozo fuera.<\/p>\n<p>Este texto abre la puerta al tema del otro cap\u00edtulo del libro: el amor rom\u00e1ntico. El cual abordar\u00e9 en mi pr\u00f3xima entrega.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan Freddy Armando Con esta entrega, inici\u00f3 la publicaci\u00f3n de las palabras con las palabras que le\u00ed en la puesta en circulaci\u00f3n de la obra mencionada en el t\u00edtulo de este trabajo. Una primera buena caracter\u00edstica del libro es que muestra una visi\u00f3n, en t\u00e9rminos generales, positiva de la vida: alegre, entusiasta, dichosa, aunque [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":47133,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[53],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56874"}],"collection":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56874"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56874\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47133"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}