{"id":57048,"date":"2023-04-23T09:51:57","date_gmt":"2023-04-23T13:51:57","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=57048"},"modified":"2023-04-23T09:51:57","modified_gmt":"2023-04-23T13:51:57","slug":"lo-erotico-en-el-camino-del-poeta-genaro-arvelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/lo-erotico-en-el-camino-del-poeta-genaro-arvelo\/","title":{"rendered":"Lo er\u00f3tico en el camino del poeta Genaro Arvelo"},"content":{"rendered":"<p>Por: Juan Freddy Armando | Contin\u00fao mis comentarios sobre el libro \u201cLa belleza del camino\u201d, del poeta Genaro Arvelo. En esta ocasi\u00f3n, entraremos en la parte de los poemas de ardiente pasi\u00f3n amatoria.<\/p>\n<p>\u201cFicci\u00f3n del camino (Cantos a un retrato de Bret\u00f3n)\u201d<\/p>\n<p>Destacan aqu\u00ed poemas valiosos e inolvidables. El primero es el intitulado \u201cLa del sue\u00f1o fallido\u201d (p\u00e1g. 59), con versos tan exquisitos, como estos:<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa, que ocultas un silencio de virgen? (\u2026)<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n apres\u00f3 tu alma con una telara\u00f1a<\/p>\n<p>\u00bfPara que tus sollozos no griten libertad? (\u2026)<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa, que doblas tu cuerpo<\/p>\n<p>\u00bfAl danzar con los ojos nublados cansados de llorar?\u201d (\u2026) (p\u00e1g. 59).<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n eres, una oruga, una envoltura,<\/p>\n<p>Una visi\u00f3n fugaz que nace en m\u00ed<\/p>\n<p>E inmediatamente muere? (p\u00e1g. 60).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed el poeta nos muestra su fuerza creativa e intensidad emotiva, elementos indispensables para el buen poema. Lo vemos en la idea de mostrarnos que el silencio de una virgen est\u00e1 lleno de fuerzas contenidas, de deseos, pasiones, desenfrenos, que detiene su silencio de virgen. En una especie de prisi\u00f3n que reafirma al mostrarnos que una telara\u00f1a retiene el rugir de sus sollozos para impedirle ser libre. Lo cual la hace caer en ese contrasentido propio de un alma que lucha contra sus propios sentimientos cuando danza en una especie de desdoblamiento del cuerpo al realizar esas dos contradictorias acciones: danzar y llorar simult\u00e1neamente.<\/p>\n<p>Le sigue, varias p\u00e1ginas despu\u00e9s, otra maravillosa pieza, \u201cBlanca paloma\u201d (p\u00e1g. 67), que es un gran juego imaginario propio de los poetas rom\u00e1nticos, al convertir a una mujer de carne y hueso en paloma sublime.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, otro valioso poema, \u201cVolando en el desierto\u201d (p\u00e1g. 68), el cual, tal como en el titulado \u201cEfigie de hielo\u201d, (p\u00e1g. 70) que es como la continuidad del vuelo del poema anterior. Persigue un amor que el poeta no soporta que se quede en la realidad material de su existencia, sino que quiere convertirlo en algo imaginario para que sea perfecto, para que no sea esclavo de lo pasajero, lo fugaz, lo sometido a la vieja ley de nacimiento, desarrollo y muerte de las cosas materiales.<\/p>\n<p>El poeta huye de lo real porque aspira a hacer posible el imposible sue\u00f1o de lo eterno. Y siguiendo el ensimismamiento de su desaforado amor, en el siguiente poema \u201cCanto de sirena\u201d (p\u00e1g. 71), convierte a la amada en eso, en un ser inexistente, para que pueda trascender y sustituir a la nada permanente realidad real por la realidad imaginaria que inventa la locura de amar.<\/p>\n<p>A lo mejor quienes me escuchan o me leen no crean que el amor es cosa de locos. Sin embargo, el pr\u00f3ximo y \u00faltimo poema de esta parte del libro nos muestra que s\u00ed. Que el amor solo es posible si se vive como una temporal y exclusiva locura ejercida en una persona que est\u00e1 cuerda y normal para otras cosas, pero que enloquece cuando ama. \u201cNovia en la catedral\u201d es la mejor prueba de lo que digo. Es un poema que cierra esta parte del libro de Genaro Arvelo con la idea de que la novia se le cas\u00f3 con otro, pero \u00e9l es feliz con esta traici\u00f3n, porque si ella es feliz con otro, \u00e9l la ama tanto que es feliz vi\u00e9ndola irse con aquel con quien se casa.<\/p>\n<p>\u201cCamino azul y cielo blanco (Veinte poemas azules y un cielo blanco)\u201d<\/p>\n<p>El azul es tradicionalmente un color que nos da paz, tranquilidad, sublimidad, pero no est\u00e1 asociado al furioso, for\u00f3 y explosivo accionar del amor candente y en llamas. El color tradicional del amor es el rojo en su incendio voraz. Si embargo, \u00bfqui\u00e9n ha dicho que un poeta no puede, con su atrevimiento y su talento, transformar el azul, con todo y su cercan\u00eda al incoloro gris, en s\u00edmbolo del amor m\u00e1s intenso y fuerte, m\u00e1s apasionado y desaforado?<\/p>\n<p>Es lo que intenta, a mi juicio con \u00e9xito, el poeta Genaro Arvelo. Y con eso cumple con uno de los postulados de todo poeta verdadero: tener capacidad de lanzarse al abismo creyendo que se salvar\u00e1 sabiendo que morir\u00e1, que sobrevivir\u00e1 sabiendo que perder\u00e1 la vida, en este caso la vida verbal, al perder la conquista del lector.<\/p>\n<p>Es lo que busca Arvelo, lograr que sin el car\u00e1cter melanc\u00f3lico que Rub\u00e9n Dar\u00edo dio al azul de su libro Azul, comunicar pasi\u00f3n amorosa sin que ni la palabra y la realidad roja aparezcan en sus versos, sino que se mantengan totalmente azules y ardientes, con una alta temperatura azulosa.<\/p>\n<p>A este respecto, hago una observaci\u00f3n que Arvelo no hace en sus versos. Y es un detalle que observo en la llama de la encendedora con la que enciendo el puro que me sirve de fondo m\u00fasico-humal con que escribo estas palabras. Es decir, que su llama, como toda llama, tiene una ra\u00edz azul que al crecer se vuelve amarilla flama, amarilla llama, pero parte del azul que la ata al objeto que al arder hace posible el fuego, el calor, el esplendor de la llama. Y ese azul inspira y da vida a la llama, y sin \u00e9l, la llama dejar\u00eda de ser lo que es.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan Freddy Armando | Contin\u00fao mis comentarios sobre el libro \u201cLa belleza del camino\u201d, del poeta Genaro Arvelo. En esta ocasi\u00f3n, entraremos en la parte de los poemas de ardiente pasi\u00f3n amatoria. \u201cFicci\u00f3n del camino (Cantos a un retrato de Bret\u00f3n)\u201d Destacan aqu\u00ed poemas valiosos e inolvidables. 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