{"id":68406,"date":"2024-04-02T08:14:52","date_gmt":"2024-04-02T12:14:52","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=68406"},"modified":"2024-04-02T08:14:52","modified_gmt":"2024-04-02T12:14:52","slug":"paz-en-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/paz-en-la-tierra\/","title":{"rendered":"Paz en la tierra"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Hay seres con memoria privilegiada cuyos recuerdos se remontan hasta los tres a\u00f1os de vida. Por m\u00e1s que he tratado de recordar lo m\u00e1s lejano que llego en mis remembranzas es alrededor de los cincos a\u00f1os. Me viene a la mente un anciano gallero campesino, hombre de poco hablar para entablar un pleito a machete limpio. Hab\u00eda quedado lisiado de su mano izquierda la cual no pod\u00eda cerrar debido a herida por arma blanca de los ligamentos y m\u00fasculos flexores en su cara palmar. Le apodaban \u201cEl hombrito\u201d por su baja estatura. Masticaba tabaco, tomaba ginebra y siempre portaba un machete y su pu\u00f1al. Ten\u00eda esposa y una \u201cquerida\u201d, con ambas hab\u00eda engendrado varios hijos e hijas. Cada domingo bajaba de la loma en su caballo con un gallo famoso dentro de una funda especial. Dicha ave belicosa ten\u00eda 21 peleas ganadas de forma consecutiva, por lo que familiares, compadres y otras amistades cercanas entregaban dinero para las \u201cseguras apuestas\u201d. Nunca he podido olvidar el atardecer de ese \u00faltimo domingo cuando borracho, \u201cEl hombrito\u201d baj\u00f3 de su montura y desenfund\u00f3 el cad\u00e1ver del ave \u201cinvencible\u201d. Todos los rostros luc\u00edan sorprendidos y tristes. Hab\u00eda perdido el gallo de Isa\u00edas que era el nombre de pila de nuestro gallero. Mi padre intent\u00f3 llevarme por vez primera a la gallera para ver una pelea, lo que provoc\u00f3 una firme e inmediata reacci\u00f3n negativa de mi madre y gracias a esa heroicidad femenina inicial nunca he plantado un pie en dichos lugares.<\/p>\n<p>Tan extensa narrativa viene al caso para tratar de explicar mi poca vocaci\u00f3n y ausencia de entusiasmo por los deportes en los que se ejerce la violencia. En cambio, amo todo lo que signifique armon\u00eda en las artes y la vida misma. La naturaleza con sus tiernos y bellos amaneceres y atardeceres, las estaciones del a\u00f1o, los cantos y vuelos de las aves, los colores y el perfume de las flores, en fin, todo cuanto implique la sana y equilibrada convivencia entre las especies.<\/p>\n<p>Triste y doloroso resulta saber que solo el Homo sapiens mata y se complace por matar. La Biblia nos relata en G\u00e9nesis, cap\u00edtulo 4, el primer crimen, en el que Ca\u00edn mat\u00f3 a Abel. \u201c\u2026Ca\u00edn present\u00f3 a Yav\u00e9 una ofrenda de los frutos de la tierra. Tambi\u00e9n Abel le hizo una ofrenda, sacrificando los primeros nacidos de sus reba\u00f1os y quemando su grasa. A Yav\u00e9 le agrad\u00f3 Abel y su ofrenda, mientras que le desagrad\u00f3 Ca\u00edn y la suya. Ca\u00edn entonces se enoj\u00f3 mucho y su rostro se descompuso\u2026 Ca\u00edn dijo despu\u00e9s a su hermano: Vamos al campo. Y cuando estuvieron en el campo, Ca\u00edn se lanz\u00f3 contra Abel y lo mat\u00f3\u201d.<\/p>\n<p>\u00a1Tantos conocimientos hemos creado, tantas riquezas se atesoran, enormes recursos se invierten en modernos armamentos capaces de ponerle fin a la vida planetaria en pocos minutos! El poder y la fuerza se usan para amenazar con llevar la desolaci\u00f3n y la muerte a naciones, regiones y continentes. Estamos perdiendo el raciocinio y la cordura; hay lugares en la tierra que ya viven la tercera guerra mundial.<\/p>\n<p>\u00a1Urge que nos despertemos todos de esta enorme pesadilla! Dig\u00e1mosle no a la guerra, cual sea el argumento. Nada justifica una nueva destrucci\u00f3n universal.<\/p>\n<p>\u00a1Paz en la tierra para todos los hombres y mujeres de buena voluntad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Hay seres con memoria privilegiada cuyos recuerdos se remontan hasta los tres a\u00f1os de vida. Por m\u00e1s que he tratado de recordar lo m\u00e1s lejano que llego en mis remembranzas es alrededor de los cincos a\u00f1os. 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