{"id":71389,"date":"2024-07-16T10:10:37","date_gmt":"2024-07-16T14:10:37","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=71389"},"modified":"2024-07-16T10:10:37","modified_gmt":"2024-07-16T14:10:37","slug":"hasta-luego-don-lito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/hasta-luego-don-lito\/","title":{"rendered":"Hasta luego, don Lito"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Nada es real hasta que se hace local; esa expresi\u00f3n me la sol\u00eda repetir con suma frecuencia mi colega hermano pat\u00f3logo Jos\u00e9 Vallejo, tristemente ido a destiempo de manera s\u00fabita. Minutos antes de concertar un amistoso encuentro fui sorprendido con una llamada de su esposa d\u00e1ndome la desgarradora noticia de su brusco deceso. La pena y el dolor que en lo inmediato me embargaron confirman el estribillo del apreciado forense. Desde la d\u00e9cada de los setenta del pasado siglo XX no creo haber vivido un d\u00eda sin que de una manera u otra haya dejado de revisar alguna defunci\u00f3n.<\/p>\n<p>Padre, madre, hermano, amigo, j\u00f3venes y ancianos, prematuros, embarazadas, tragedias mortales, epidemias y una pandemia con su carga de difuntos han dejado huellas permanentes en la maquinaria cerebral que me acompa\u00f1a. La frase lapidaria de Terencio hace eco en mi memoria: \u201cNada humano me es ajeno\u201d.<\/p>\n<p>Si continuo en orden cronol\u00f3gico el listado de amigos profesionales especialistas de la patolog\u00eda que ya iniciaron su viaje eterno hacia lo infinito necesitar\u00eda un espacio de columna imposible de resumir en varios art\u00edculos de opini\u00f3n. Por ello s\u00f3lo habr\u00e9 de referirme a uno perteneciente a otro campo del saber, cuyo protagonista se ubica en Centroam\u00e9rica, espec\u00edficamente en la Rep\u00fablica de El Salvador.<\/p>\n<p>Rafael Montalvo, mejor conocido como don Lito, suegro de nuestra hija, le conoc\u00ed a trav\u00e9s del v\u00ednculo familiar. Viaj\u00f3 a Rep\u00fablica Dominicana para ser testigo del matrimonio de la pat\u00f3loga con su hijo pediatra. Agr\u00f3nomo de profesi\u00f3n, pol\u00edtico, escritor, humorista, siempre alegre y aterrizado en sus ideas gener\u00f3 gran simpat\u00eda en m\u00ed, sentimiento que se profundiza una vez que tuve la oportunidad de reciprocar su visita con varias m\u00edas a su tierra del pac\u00edfico.<\/p>\n<p>Recibir de golpe y porrazo la infausta noticia de su inesperada y repentina muerte trastorn\u00f3 mi acostumbrado ritmo respiratorio. No pod\u00eda creer lo que acababa de escuchar, pens\u00e9 que estaba despertando de una pesadilla poco grata. Repuesto de la conmoci\u00f3n inicial proced\u00ed a llamar al yerno. Solamente timbr\u00f3 una vez el tel\u00e9fono. Al escuchar su voz trat\u00e9 de hablarle, pero no sal\u00eda sonido alguno de mi garganta. Con mucho esfuerzo logr\u00e9 decir: lamento lo sucedido\u2026 Cerebro y aparato fonador me hicieron una mal jugada y solamente mis ojos dejaron escapar varias l\u00e1grimas como tributo al amigo que reci\u00e9n conclu\u00eda su estancia como ser viviente.<\/p>\n<p>Pas\u00e9 horas meditando y recordando momentos ya vividos con caracter\u00edsticas parecidas, aunque no iguales. No hay dos seres humanos similares, cada individuo tiene grabadas ciertas cualidades que lo convierten en \u00fanico. El estilo de escribir y la narrativa hicieron de don Lito un sabroso escritor. Su din\u00e1mica conversaci\u00f3n no permit\u00eda que uno pudiera dormirse a su lado. Su estilo era contagioso y sus salidas inconfundibles e impredecibles. Era h\u00e1bito en mi preguntar a Rafael por su progenitor y \u00e9ste siempre me respond\u00eda con humor positivo. El recuerdo y la costumbre har\u00e1n que en mi cargada memoria sea la del fot\u00f3grafo, humorista, hombre de bien, don Lito, una de las \u00faltimas en borrarse.<\/p>\n<p>Cierro con este fragmento lapidario del poeta Ingl\u00e9s John Donne: \u201cNinguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por qui\u00e9n doblan las campanas; doblan por ti\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Nada es real hasta que se hace local; esa expresi\u00f3n me la sol\u00eda repetir con suma frecuencia mi colega hermano pat\u00f3logo Jos\u00e9 Vallejo, tristemente ido a destiempo de manera s\u00fabita. 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