{"id":77055,"date":"2025-02-25T09:53:22","date_gmt":"2025-02-25T13:53:22","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=77055"},"modified":"2025-02-25T09:53:22","modified_gmt":"2025-02-25T13:53:22","slug":"nos-acecha-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/nos-acecha-la-muerte\/","title":{"rendered":"Nos acecha la muerte"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | En un mundo tan extenso, complejo y lleno de vicisitudes, debemos alegrarnos con la gran dicha de vivir. Las frecuentes amenazas que las distintas especies animales enfrentan a lo largo de su ciclo vital nos muestran que mantener el equilibrio a favor de la supervivencia es casi una heroicidad en el tiempo. Imaginemos la fragilidad del ser durante la embriog\u00e9nesis, la probabilidad de un aborto natural, o el deceso al momento del parto. El infante nace inmaduro, por lo que es presa f\u00e1cil de los agentes infecciosos y los t\u00f3xicos ambientales. Gracias a los cuidados maternos oportunos, escapamos de las garras del hambre, la desnutrici\u00f3n, la deshidrataci\u00f3n y los extremos de la temperatura ambiental.  <\/p>\n<p> Quienes sobreviven y superan la ni\u00f1ez entran al terreno de la adolescencia, una etapa llena de distintas amenazas que var\u00edan acorde con el contexto social, econ\u00f3mico, ambiental, emocional y pol\u00edtico en que se desenvuelve la persona. La esperanza de vida no es la misma para alguien que nace en una regi\u00f3n empobrecida de \u00e1frica, o la Amazon\u00eda, en comparaci\u00f3n con otro que llega al mundo en un pa\u00eds con disponibilidad de sana alimentaci\u00f3n, educaci\u00f3n y ambiente no contaminado.<br \/>\n  Evitando caer en los extremismos consideremos el desarrollo humano en una naci\u00f3n como la Rep\u00fablica Dominicana, y ubiqu\u00e9monos m\u00e1s all\u00e1 del primer cuarto de siglo XXI. Supongamos que vivimos en la ciudad y que nuestros ingresos financieros cubren el costo de la canasta familiar. La ni\u00f1ez, las infecciones, las afectaciones respiratorias, gastrointestinales y renales son comunes, y a ellas se suman los accidentes y las intoxicaciones. La adolescencia, por su parte, est\u00e1 marcada por trastornos emocionales, accidentes y el abuso de sustancias psicoactivas.<br \/>\n Al llegar a la adultez, comienzan a surgir trastornos metab\u00f3licos, representados por el sobrepeso y la obesidad. La hipertensi\u00f3n arterial y el estado prediab\u00e9tico hacen su aparici\u00f3n, junto con el desequilibrio sangu\u00edneo de las grasas. El estr\u00e9s, la ansiedad y la depresi\u00f3n conforman un tr\u00edo musical que interpreta sus melod\u00edas tanto en la vigilia como en el sue\u00f1o. Despu\u00e9s de los cincuenta a\u00f1os, las neoplasias intestinales, las de la mama femenina, las del \u00fatero, las de pulm\u00f3n (en ambos sexos) y las de pr\u00f3stata (en los hombres) se suman a las preocupaciones de salud. Si conseguimos atravesar las tormentas antes descritas y llegamos de los sesenta a\u00f1os, solemos comenzar a olvidar las bellas memorias gracias a la silenciosa visita del se\u00f1or Alzheimer. Este indeseable hu\u00e9sped ocupar\u00e1 cada d\u00eda un mayor espacio de nuestra mente, llegando al punto de hacernos olvidar quienes somos.  <\/p>\n<p>Gracias a los avances en el campo de las ciencias ahora comprendemos mejor estos procesos nocivos o degenerativos, pudiendo en ciertos casos prevenirlos, en otros retrasarlos y, en algunos, curarlos. Hemos conseguido aumentar la esperanza de vida en muchas partes del mundo, incluyendo a nuestro pa\u00eds. A pesar de todo, como dice la canci\u00f3n, se puede posponer el tiempo de decir adi\u00f3s, y tambi\u00e9n es posible darle sabor, calidad y sentido al tiempo de vida que nos corresponde por ley natural. Recordemos que somos seres sociales que hemos logrado la haza\u00f1a de elevarnos por encima del resto de las especies.<\/p>\n<p>En paz en y armon\u00eda viviremos m\u00e1s y con alegr\u00eda, aunque despu\u00e9s venga la muerte como un eterno descanso<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | En un mundo tan extenso, complejo y lleno de vicisitudes, debemos alegrarnos con la gran dicha de vivir. Las frecuentes amenazas que las distintas especies animales enfrentan a lo largo de su ciclo vital nos muestran que mantener el equilibrio a favor de la supervivencia es casi una heroicidad en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":46957,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[53],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77055"}],"collection":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77055"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77055\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46957"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}