{"id":77488,"date":"2025-03-11T10:15:03","date_gmt":"2025-03-11T14:15:03","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=77488"},"modified":"2025-03-11T10:15:03","modified_gmt":"2025-03-11T14:15:03","slug":"infoxicacion-2025","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/infoxicacion-2025\/","title":{"rendered":"Infoxicaci\u00f3n 2025"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | La primera mitad del siglo XV marc\u00f3 un hito en la historia mundial tras la invenci\u00f3n de la imprenta en el a\u00f1o 1440. Johannes Gutenberg, el alem\u00e1n que la cre\u00f3, posibilit\u00f3 la difusi\u00f3n global de obras literarias y el enriquecimiento del patrimonio cultural universal. Medio milenio despu\u00e9s se produjo otro acontecimiento trascendental: la creaci\u00f3n y popularizaci\u00f3n de Internet. Esta plataforma se transform\u00f3 en un fen\u00f3meno pand\u00e9mico, revolucionando la manera de transmitir letras, voces e im\u00e1genes de forma simult\u00e1nea. Los usuarios se convirtieron en emisores y receptores, otorgando a la humanidad una capacidad comunicacional extraordinaria. Sin embargo, como toda tecnolog\u00eda, la red carece de un c\u00f3digo moral intr\u00ednseco, por lo que los l\u00edmites entre lo bueno y lo malo son definidos tanto por sus propietarios como por sus usuarios.<\/p>\n<p>Al arribar al siglo XXI, si consideramos que una generaci\u00f3n equivale a 25 a\u00f1os, podemos afirmar que los avances tecnol\u00f3gicos se suceden a velocidades vertiginosas. Nacemos, crecemos y envejecemos, casi de forma metaf\u00f3rica, sin disponer del tiempo suficiente para asimilar el mete\u00f3rico desarrollo de la comunicaci\u00f3n. La mente del Homo sapiens no ha contado con el espacio necesario para ajustar el pensamiento al ritmo acelerado de la informaci\u00f3n. Recibimos tantos datos que apenas comenzamos a digerir un contenido cuando una nueva ola de datos reemplaza a la anterior. Se hace casi imposible interpretar y asimilar la inmensa avalancha de mega data. Con la corteza prefrontal saturada por mensajes provenientes de la zona emocional, el razonamiento l\u00f3gico, que por v\u00eda de consecuencias la mayor\u00eda de las veces actuamos movidos en el pensamiento se ve comprometido y, con frecuencia, actuamos impulsivamente bas\u00e1ndonos en primeras impresiones. Esto es lo que algunos expertos en comportamiento definen como los \u201cmandatos del cerebro reptiliano\u201d : enfrentar, huir, o rendirse.<\/p>\n<p>Lo expuesto acarrea un grave peligro. Al visualizar un relato en v\u00eddeo tendemos a aceptarlo como verdadero, dej\u00e1ndonos impresionar y dominar por el impacto de su contenido. Conozco a un colega, con quien he compartido amistad durante varias d\u00e9cadas, que al recibir un mensaje impactante lo comparte de inmediato; minutos despu\u00e9s, env\u00eda una rectificaci\u00f3n: \u201c\u00a1Falsa noticia!\u201d. Imaginemos el efecto domin\u00f3 si cientos o incluso miles de usuarios replicar\u00e1n esa informaci\u00f3n err\u00f3nea. Los da\u00f1os colaterales podr\u00edan ser severos. De hecho, personas inescrupulosas utilizan este formato para difundir mentiras disfrazadas de verdades, que muchos incautos aceptan sin cuestionar. Peor a\u00fan, hay quienes toman decisiones basadas en datos falsos, ocasionando consecuencias premeditadas de gran alcance. En el \u00e1mbito social y pol\u00edtico, la intoxicaci\u00f3n informativa mancha la honra de individuos, empresas y gobiernos. Tarde llega la ambulancia con el auxilio de las excusas para aplicarlas a los cad\u00e1veres de los calumniados. Hace m\u00e1s de medio siglo el profesor Juan Bosch sentenci\u00f3: \u201cPrimero te matan moralmente para que luego un cualquiera te elimine f\u00edsicamente\u201d.<\/p>\n<p>Queda entonces la pregunta: \u00bfCu\u00e1ndo encontraremos el ant\u00eddoto contra la infoxicaci\u00f3n de la modernidad?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | La primera mitad del siglo XV marc\u00f3 un hito en la historia mundial tras la invenci\u00f3n de la imprenta en el a\u00f1o 1440. Johannes Gutenberg, el alem\u00e1n que la cre\u00f3, posibilit\u00f3 la difusi\u00f3n global de obras literarias y el enriquecimiento del patrimonio cultural universal. 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