{"id":78519,"date":"2025-04-20T11:07:21","date_gmt":"2025-04-20T15:07:21","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=78519"},"modified":"2025-04-20T11:07:21","modified_gmt":"2025-04-20T15:07:21","slug":"el-emprendedurismo-o-emprendimiento-un-callejon-sin-salidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/el-emprendedurismo-o-emprendimiento-un-callejon-sin-salidas\/","title":{"rendered":"El Emprendedurismo o Emprendimiento: Un Callej\u00f3n sin salidas"},"content":{"rendered":"<p>Por: Elso Segura Martinez | En las \u00faltimas d\u00e9cadas, el concepto de emprendimiento ha ganado una presencia notable en los discursos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y educativos a nivel global. Presentado como una v\u00eda hacia la autonom\u00eda, la superaci\u00f3n personal y el progreso econ\u00f3mico, el emprendedurismo se ha convertido en uno de los pilares ideol\u00f3gicos del proyecto neoliberal. Sin embargo, una mirada cr\u00edtica revela que esta aparente panacea es, en realidad, una estrategia sofisticada del capitalismo contempor\u00e1neo para perpetuar la explotaci\u00f3n del trabajo bajo nuevas formas, m\u00e1s sutiles, pero igual de opresivas.<\/p>\n<p>Desde la l\u00f3gica neoliberal, el emprendimiento se promueve como una forma de libertad individual: cada sujeto es responsable de su propio \u00e9xito o fracaso, en funci\u00f3n de su esfuerzo, creatividad y capacidad de adaptaci\u00f3n al mercado. De este modo, se oculta la responsabilidad del Estado en la garant\u00eda de derechos sociales, se debilitan los v\u00ednculos colectivos y se normaliza la precarizaci\u00f3n del trabajo. El trabajador deja de ser visto como sujeto de derechos para convertirse en \u00abempresa de s\u00ed mismo\u00bb, obligado a competir, innovar y rendir constantemente, incluso sin garant\u00edas m\u00ednimas de seguridad o estabilidad.<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo Byung-Chul Han lo expresa con contundencia en su obra \u00abLa sociedad del cansancio\u00bb (2012), al se\u00f1alar que \u00abel sujeto de rendimiento no se trata de un sujeto libre, sino de un sujeto sometido que se explota a s\u00ed mismo creyendo que se est\u00e1 realizando\u00bb (p. 48). Esta auto explotaci\u00f3n, revestida de libertad, es uno de los mecanismos m\u00e1s eficaces del neoliberalismo para sostener un sistema de dominaci\u00f3n sin necesidad de coacci\u00f3n externa. El individuo internaliza las exigencias del capital y las reproduce voluntariamente, convencido de que se est\u00e1 empoderando.<\/p>\n<p>En este contexto, el emprendedurismo se convierte en enemigo directo de los trabajadores. No solo porque los enfrenta entre s\u00ed en una competencia individualista constante, sino porque debilita la conciencia de clase, disuelve la acci\u00f3n colectiva y promueve un modelo en el que la precariedad se naturaliza. El trabajador emprendedor, lejos de liberarse, queda atrapado en una l\u00f3gica de rendimiento que le exige m\u00e1s esfuerzo, m\u00e1s tiempo y m\u00e1s sacrificio, sin las protecciones que el trabajo asalariado, por m\u00e1s limitado que sea, lleg\u00f3 a ofrecer en el siglo XX.<\/p>\n<p>Esta realidad tambi\u00e9n se manifiesta claramente en la Rep\u00fablica Dominicana. El discurso del emprendimiento ha sido promovido desde los a\u00f1os 90, pero se institucionaliza formalmente con la promulgaci\u00f3n de la Ley 688-16 de Emprendimiento en 2016. Esta legislaci\u00f3n establece un marco para fomentar la cultura emprendedora y facilitar la creaci\u00f3n de micro y peque\u00f1as empresas, trasladando al individuo la carga del desarrollo econ\u00f3mico en un entorno marcado por la informalidad y la falta de garant\u00edas sociales. Figuras como el exdiputado David Collado, impulsor de esta ley, y diversas iniciativas p\u00fablicas y privadas han sido clave en la difusi\u00f3n de esta ideolog\u00eda. El emprendimiento se ha convertido en una pol\u00edtica de Estado y en un valor social promovido en las escuelas, universidades y medios de comunicaci\u00f3n, reforzando la narrativa del \u00ab\u00e9xito personal\u00bb como sustituto de la justicia social.<\/p>\n<p>La estrategia neoliberal no elimina la explotaci\u00f3n, la redefine. Ya no se trata de un patr\u00f3n que impone su voluntad, sino de un mercado que seduce al sujeto con promesas de \u00e9xito, innovaci\u00f3n y libertad. El nuevo trabajador se convierte en su propio jefe, s\u00ed, pero tambi\u00e9n en su propio explotador, gestor de su miseria y responsable de su fracaso. Esta es la paradoja del emprendedurismo neoliberal: promete libertad mientras profundiza la subordinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo realmente preocupante respecto al emprendedurismo o emprendimiento es, que, como una ideolog\u00eda inducida y promovida por las clases hegem\u00f3nicas, dominantes y neoliberales de la sociedad, se ha convertido en cultura, por eso todos los sectores sociales (empresariales, profesionales, eclesiales, pol\u00edticos, hasta sindicales) lo ven como la panacea, como una v\u00eda de solucionar la pobreza, la falta de empleos, y la exclusi\u00f3n social y econ\u00f3mica, sin reparar que se trata de un espejismo, de una falsa ilusi\u00f3n, de un callej\u00f3n sin salidas.<\/p>\n<p>Frente a esta realidad, es necesario recuperar una mirada cr\u00edtica que cuestione los fundamentos ideol\u00f3gicos del emprendimiento como pol\u00edtica p\u00fablica y cultural. La verdadera emancipaci\u00f3n del trabajador no puede pasar por la v\u00eda individualista del emprendedurismo, sino por la reconstrucci\u00f3n de lo colectivo, la exigencia de derechos y la transformaci\u00f3n estructural del modelo econ\u00f3mico que sigue privilegiando la ganancia excesiva de una elite, mientras destruye la verdadera fuerza generadora de riquezas del pa\u00eds, los trabajadores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Elso Segura Martinez | En las \u00faltimas d\u00e9cadas, el concepto de emprendimiento ha ganado una presencia notable en los discursos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y educativos a nivel global. 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