{"id":78566,"date":"2025-04-22T09:41:35","date_gmt":"2025-04-22T13:41:35","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=78566"},"modified":"2025-04-22T09:41:35","modified_gmt":"2025-04-22T13:41:35","slug":"la-gran-sorpresa-de-la-vida-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/la-gran-sorpresa-de-la-vida-humana\/","title":{"rendered":"La gran sorpresa de la vida humana"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | En nuestra hoja de vida plasmamos fechas y acciones pasadas, como huellas marcadas en el tiempo que definen lo que hemos sido hasta la actualidad e intentan proyectar, de modo t\u00e1cito, nuestra potencialidad futura. Los h\u00e1bitos personales pueden ser utilizados socialmente para establecer supuestos acerca del patr\u00f3n de conducta de una persona. Sin embargo, las predicciones no siempre resultan certeras.<br \/>\nEn la obra literaria \u201cLos carpinteros\u201d, Joaqu\u00edn Balaguer elabora el cap\u00edtulo titulado \u201cMiquel\u00f3n\u201d, en el cual se presenta el personaje de un mozalbete adoptado por un hacendado, cuyo matrimonio no hab\u00eda podido concebir hijos. El ahijado ayudaba a la do\u00f1a en las labores del hogar y acompa\u00f1aba al don en sus frecuentes viajes de negocio al vecino pa\u00eds de Hait\u00ed. Este mozalbete era de car\u00e1cter humilde y servicial. Ingres\u00f3 en la vida militar y se convirti\u00f3 en adicto al uniforme, las armas y el poder. Tanto creci\u00f3 su autoridad en la comarca, que su antigua ama se negaba a creer lo que se comentaba del hijo de crianza. \u201c\u00bfC\u00f3mo es posible?\u201d, manifestaba a su esposo, cada vez que le refer\u00eda lo que hab\u00eda visto con sus propios ojos, \u201cque una persona cambie hasta ese punto y que de una humilde oveja se transforme en un perro rabioso\u2026\u201d. Lo que ocurri\u00f3 con Miquel\u00f3n, tambi\u00e9n le sucede a la mayor\u00eda de los que ejercen el mando en nuestro pa\u00eds. Calc\u00falese la extensi\u00f3n que puede alcanzar esa falla en nuestra psicolog\u00eda en seres sin cultura, a quienes la ropa militar convierte, en nuestros pueblos m\u00e1s apartados, en se\u00f1ores de horca y cuchillo. \u201cNo olvides, Elvira, esta verdad de nuestro refranero popular: si quieres saber qui\u00e9n es Mundito, dale un mandito\u201d. Para el exmandatario dominicano, muchos comportamientos de sus conciudadanos eran m\u00e1s la regla que la excepci\u00f3n, algo que ayuda a explicar, en parte, las razones por las que logr\u00f3 mantener las riendas del poder en tantas ocasiones. Es probable, sin embargo, que no supiera lo importante que es, a una edad avanzada, someterse a un chequeo rutinario del aparato visual. No fue hasta que sinti\u00f3 que su vista se hab\u00eda reducido considerablemente que busc\u00f3 asistencia m\u00e9dica, fue en esa ocasi\u00f3n que se le detect\u00f3 una hipertensi\u00f3n ocular, conocida en la jerga oft\u00e1lmica como glaucoma.<\/p>\n<p>Vivimos enga\u00f1ados bajo la premisa de que la desgracia solo visita a los otros y, por lo tanto, si no nos afecta a nosotros, no nos importa. Solo cuando la desdicha toca a nuestra puerta somos conscientes de la cruda realidad del mal y es entonces cuando aprendemos lo que significa el ser social. Nadie es una isla, somos parte de un todo. Lo que acontece en el vecindario y m\u00e1s all\u00e1 nos concierne. Las fronteras son divisiones temporales, no naturales; la humanidad es una sola. El Homo sapiens que surgi\u00f3 en \u00c1frica se ha esparcido por todos los continentes. Ya lo sentenci\u00f3 Terencio: \u201cNada humano me es ajeno\u201d. La vida misma es un fen\u00f3meno temporal, no somos eternos. Sabemos d\u00f3nde y cu\u00e1ndo nacimos, as\u00ed como nuestra ubicaci\u00f3n presente. Y de ma\u00f1ana, \u00bfqu\u00e9 sabemos?<\/p>\n<p>Mucha gente vive socialmente enajenada. Parad\u00f3jicamente, el fen\u00f3meno de la muerte es el que nos acerca cuando menos lo necesitamos. El amor y la confraternidad universal deber\u00edan ser el com\u00fan denominador entre todos los humanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | En nuestra hoja de vida plasmamos fechas y acciones pasadas, como huellas marcadas en el tiempo que definen lo que hemos sido hasta la actualidad e intentan proyectar, de modo t\u00e1cito, nuestra potencialidad futura. 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