{"id":81029,"date":"2025-07-22T09:30:57","date_gmt":"2025-07-22T13:30:57","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=81029"},"modified":"2025-07-22T09:30:57","modified_gmt":"2025-07-22T13:30:57","slug":"crisis-del-desarrollo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/crisis-del-desarrollo\/","title":{"rendered":"Crisis del desarrollo"},"content":{"rendered":"<p>Por: Margarita Cede\u00f1o | En el mundo pospandemia, la palabra \u201cdesarrollo\u201d parece haber perdido su br\u00fajula. No porque los desaf\u00edos hayan desaparecido, sino porque los referentes y las rutas que tradicionalmente guiaban a los pa\u00edses hacia el desarrollo integral, sea econ\u00f3mico, social o institucional, est\u00e1n hoy profundamente desdibujados. Nos enfrentamos a una crisis del desarrollo, no solo por la fragilidad de las econom\u00edas o el retroceso en indicadores sociales, sino por el colapso del consenso global sobre c\u00f3mo se debe alcanzar el bienestar colectivo.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, los organismos multilaterales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional o el propio sistema de Naciones Unidas han sido los portadores de marcos conceptuales que defin\u00edan qu\u00e9 es el desarrollo, c\u00f3mo medirlo y qu\u00e9 hacer para alcanzarlo. Sin embargo, estos organismos atraviesan una crisis de legitimidad y de eficacia. Incapaces de adaptarse con agilidad a las nuevas din\u00e1micas geopol\u00edticas, tecnol\u00f3gicas y ambientales, su rol se ha debilitado en la definici\u00f3n de hojas de ruta globales. Ya no son los faros del progreso que fueron en el siglo XX.<\/p>\n<p>Paralelamente, los grandes bloques pol\u00edticos y econ\u00f3micos del mundo, como Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea, han girado el tim\u00f3n de sus prioridades. La pol\u00edtica exterior de las potencias ha pasado del fomento del desarrollo al manejo del conflicto. Hoy, Washington y Bruselas est\u00e1n m\u00e1s centrados en evitar guerras, contener el ascenso de potencias rivales, lidiar con amenazas cibern\u00e9ticas o resolver tensiones energ\u00e9ticas y migratorias. La pol\u00edtica de cooperaci\u00f3n ha pasado a segundo plano, arrastrando consigo las antiguas promesas de una globalizaci\u00f3n solidaria.<\/p>\n<p>Este cambio tambi\u00e9n ha impactado el paradigma de la cooperaci\u00f3n internacional. La ayuda extranjera directa, que en d\u00e9cadas pasadas estaba ligada a estrategias de desarrollo, fortalecimiento institucional y reducci\u00f3n de la pobreza, ha sido sustituida en muchos casos por ayudas condicionadas, inversiones estrat\u00e9gicas o acciones cortoplacistas. Incluso la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible parece cada vez m\u00e1s lejana, fragmentada y vulnerable frente a los intereses de corto plazo.<\/p>\n<p>Quienes m\u00e1s sufren esta orfandad conceptual y pol\u00edtica son los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo atrapados en lo que la literatura econ\u00f3mica denomina \u201cla trampa del ingreso medio\u201d. Seg\u00fan Gill y Kharas (2007), los pa\u00edses que logran salir de la pobreza pero no alcanzan niveles sostenidos de innovaci\u00f3n, competitividad y calidad institucional, tienden a estancarse y no logran convertirse en econom\u00edas avanzadas. Dani Rodrik y otros acad\u00e9micos han advertido sobre la necesidad de un \u201cimpulso adicional\u201d, una combinaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas activas, inversi\u00f3n en capacidades productivas y reformas estructurales que permitan dar el salto definitivo. Pero ese salto hoy carece del entorno internacional que, en otras \u00e9pocas, ayudaba a empujar.<\/p>\n<p>El desarrollo ya no puede darse por inercia ni por imitaci\u00f3n. El modelo asi\u00e1tico, la receta neoliberal o el enfoque asistencialista del siglo XX ya no ofrecen respuestas suficientes. En este contexto, se hace urgente redefinir qu\u00e9 significa desarrollarse en el siglo XXI y, sobre todo, c\u00f3mo hacerlo en un mundo marcado por la incertidumbre, la fragmentaci\u00f3n y la competencia.<\/p>\n<p>Esta es la hora de un nuevo acuerdo global, de una agenda de desarrollo com\u00fan que respete las particularidades locales pero construya prop\u00f3sitos compartidos. Una agenda que ponga en el centro la equidad, la sostenibilidad y la resiliencia. Que reconozca que el crecimiento econ\u00f3mico sin justicia social es fr\u00e1gil, y que el progreso tecnol\u00f3gico sin cohesi\u00f3n institucional es inestable.<\/p>\n<p>No se trata de volver al viejo orden, sino de imaginar uno nuevo. Pero para eso, el mundo necesita liderazgos con visi\u00f3n, instituciones reformadas y, sobre todo, voluntad pol\u00edtica para hacer del desarrollo un destino compartido, no un privilegio de unos pocos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Margarita Cede\u00f1o | En el mundo pospandemia, la palabra \u201cdesarrollo\u201d parece haber perdido su br\u00fajula. No porque los desaf\u00edos hayan desaparecido, sino porque los referentes y las rutas que tradicionalmente guiaban a los pa\u00edses hacia el desarrollo integral, sea econ\u00f3mico, social o institucional, est\u00e1n hoy profundamente desdibujados. Nos enfrentamos a una crisis del desarrollo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":46952,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[53],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81029"}],"collection":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81029"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81029\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81030,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81029\/revisions\/81030"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46952"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}