{"id":82267,"date":"2025-09-09T10:16:30","date_gmt":"2025-09-09T14:16:30","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=82267"},"modified":"2025-09-09T10:16:30","modified_gmt":"2025-09-09T14:16:30","slug":"que-es-la-economia-para-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/que-es-la-economia-para-los-pobres\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es la econom\u00eda para los pobres?"},"content":{"rendered":"<p>Por: Margarita Cede\u00f1o | Cuando hablamos de econom\u00eda del pa\u00eds, los debates se centran en cifras, proyecciones y conceptos t\u00e9cnicos: crecimiento del PIB, inflaci\u00f3n, d\u00e9ficit fiscal, tasa del d\u00f3lar o balanza de pagos. Pero pocas veces nos detenemos a analizar c\u00f3mo esos n\u00fameros se traducen en la vida cotidiana de la gente m\u00e1s vulnerable porque para quienes viven en la pobreza, la econom\u00eda no es teor\u00eda ni estad\u00edstica; es la lucha diaria por sobrevivir.<\/p>\n<p>Para una familia pobre, la econom\u00eda significa decidir entre pagar el transporte o comprar medicinas, entre enviar a los hijos a la escuela o que se queden en casa para ayudar con el sustento. Es el precio del arroz y el pollo en el colmado, el costo del gas, el pago de la factura el\u00e9ctrica o la posibilidad de encontrar un empleo, casi siempre informal.<\/p>\n<p>Una familia pobre suele carecer de una propiedad o capital que les permitan acceso a cr\u00e9dito, no cuentan con redes de apoyo, ni priorizan su educaci\u00f3n o su salud porque su necesidad b\u00e1sica es la alimentaci\u00f3n. Su participaci\u00f3n en la econom\u00eda se da desde la desventaja, ya que, para muchos, el \u00fanico recurso disponible es la venta callejera, los trabajos precarios o los pr\u00e9stamos informales a tasas abusivas.<\/p>\n<p>De acuerdo con la CEPAL, m\u00e1s del 30 % de los latinoamericanos vive en condiciones de pobreza, y la mayor\u00eda de ellos trabaja en la econom\u00eda informal. Eso significa que dependen de ingresos inestables, sin seguro m\u00e9dico, sin pensi\u00f3n ni garant\u00edas de continuidad. Cada enfermedad, cada cicl\u00f3n o cada despido se convierte en una cat\u00e1strofe que puede arrastrar a toda la familia a la miseria.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n, esa situaci\u00f3n de pobreza tiene rostro de mujer, las que soportan una doble carga: generan ingresos en la informalidad y, al mismo tiempo, sostienen la econom\u00eda de los cuidados. Dedican horas al d\u00eda a criar hijos, atender ancianos o cuidar enfermos, un trabajo no remunerado que sostiene la vida, pero que no aparece en las cuentas nacionales ni genera derechos sociales.<\/p>\n<p>En este contexto, el comportamiento del d\u00f3lar se convierte en un factor crucial. Cuando el tipo de cambio sube, los m\u00e1s pobres son los primeros y m\u00e1s golpeados. En pa\u00edses importadores como el nuestro, un d\u00f3lar caro significa alimentos m\u00e1s costosos, porque buena parte de la canasta b\u00e1sica depende de productos importados o de insumos tra\u00eddos del exterior; medicinas y materiales de salud encarecidos, aumento en combustibles y transporte, en fin, se genera toda una espiral ascendente de costos y precios.<\/p>\n<p>Y el resultado es claro, los salarios, que ya son insuficientes, pierden poder de compra, los peque\u00f1os negocios ven reducidas sus ganancias y las familias pobres enfrentan un encarecimiento inmediato de su vida cotidiana. En otras palabras, mientras algunos sectores pueden cubrirse con mecanismos financieros o salir beneficiados por el tipo de actividad econ\u00f3mica que realizan, los pobres pagan de forma directa y sin amortiguadores el precio del d\u00f3lar alto.<\/p>\n<p>Frente a esta realidad, la respuesta no puede ser \u00fanicamente asistencial. Los subsidios focalizados cumplen un papel importante en momentos de crisis, pero la verdadera transformaci\u00f3n llega con pol\u00edticas que promuevan inclusi\u00f3n productiva, educaci\u00f3n de calidad, empleos dignos, acceso a salud, tecnolog\u00edas, vivienda y cr\u00e9dito justo.<\/p>\n<p>El Nobel de Econom\u00eda Amartya Sen, a quien trajimos al pa\u00eds como Vicepresidenta, lo explic\u00f3 con claridad, \u201cel desarrollo es, en esencia, la ampliaci\u00f3n de las libertades\u201d. La verdadera riqueza de una sociedad est\u00e1 en la capacidad de las personas para decidir sobre sus vidas, en la mejora constante de la productividad y en lograr cohesi\u00f3n social.<\/p>\n<p>La econom\u00eda para los pobres es la medida m\u00e1s concreta de si un pa\u00eds est\u00e1 avanzando o retrocediendo. All\u00ed donde los precios de la canasta b\u00e1sica suben m\u00e1s r\u00e1pido que los salarios, donde un d\u00f3lar alto castiga sin misericordia a los que menos tienen, donde los cuidados recaen de manera invisible sobre las mujeres, all\u00ed la econom\u00eda deja de ser motor de desarrollo y se convierte en un c\u00edrculo de desigualdad.<\/p>\n<p>El gran desaf\u00edo de nuestros Estados es construir una econom\u00eda inclusiva, que no se limite a administrar la pobreza, sino que abra caminos reales hacia la dignidad y la esperanza. Porque al final, la econom\u00eda que cuenta no es la de los grandes n\u00fameros, sino la que se vive en cada mesa, en cada colmado, en cada hogar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Margarita Cede\u00f1o | Cuando hablamos de econom\u00eda del pa\u00eds, los debates se centran en cifras, proyecciones y conceptos t\u00e9cnicos: crecimiento del PIB, inflaci\u00f3n, d\u00e9ficit fiscal, tasa del d\u00f3lar o balanza de pagos. 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