{"id":82774,"date":"2025-09-30T08:54:40","date_gmt":"2025-09-30T12:54:40","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=82774"},"modified":"2025-09-30T08:54:40","modified_gmt":"2025-09-30T12:54:40","slug":"objetivos-del-vivir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/objetivos-del-vivir\/","title":{"rendered":"Objetivos del vivir"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Al momento de venir al mundo, quedamos registrados como ciudadanos de tal o cual pa\u00eds, y desde ese momento el reloj empieza a marcar nuestra vida como ente social.<\/p>\n<p>La personalidad del individuo se va dibujando en la hoja de vida que construimos a trav\u00e9s de nuestros actos en el \u00e1mbito social.<\/p>\n<p>Lo que somos se refleja en lo que hacemos. Ya lo sentencia la cita b\u00edblica: \u201cPor sus frutos los conocer\u00e9is\u201d. La persona va delineando el perfil de su ser en el seno familiar, y de all\u00ed trasciende al de su comunidad, pueblo o naci\u00f3n. Un individuo procedente de unos padres ejemplares tiene la potencialidad de convertirse en ciudadano digno de sus progenitores; sin embargo, si cae en un ambiente corrupto y denigrante, puede que se convierta en el anti-ejemplo de la familia. De ah\u00ed la certeza del dicho popular: \u201cUno nace y el medio lo hace\u201d.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o que pasa por la adolescencia y luego se convierte en adulto experimenta una din\u00e1mica parecida a la del lanzador de b\u00e9isbol: puede que inicie haciendo una gran labor en el mont\u00edculo, ponchando a los bateadores adversarios, pero puede que luego empiece a lanzar bolas fuera del caj\u00f3n de bateo o que sus lanzamientos sean convertidos en jonrones, con un balance final de p\u00e9rdida del partido.<\/p>\n<p>En la vida hay que jugar bien todo el tiempo, sin trampas ni faltas personales. Cuando se haya completado el ciclo vital, los historiadores se encargar\u00e1n de llevar a cabo un detallado inventario, el cual servir\u00e1 de base para un sereno juicio final. Las biograf\u00edas son como las bebidas fermentadas: se tornan m\u00e1s fuertes y puras con el pasar de los a\u00f1os. La historia, sosegada y fidedigna, ni premia ni castiga; sopesa y mira al fiel de la balanza. La gula, la avaricia, la ira, la envidia, la pereza, la soberbia y la lujuria siguen siendo pecados capitales contrarios a la doctrina cristiana.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1nta gente cae en esas tentaciones y, sin embargo, se cataloga de sano modelo cristiano!<\/p>\n<p>La pobreza, el hambre, las enfermedades y la violencia abundan y se esparcen ante la mirada ciega de muchos gobernantes.<\/p>\n<p>En nuestras aguas antillanas, figuras como las de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, Juan Pablo Duarte, Jos\u00e9 Mart\u00ed y Eugenio Mar\u00eda de Hostos representan s\u00edmbolos de dignidad, decoro, martirio y patriotismo a los que debemos recordar como modelos a estudiar, con el prop\u00f3sito de extraer las fuerzas que nutran nuestro argumento de que vale la pena seguir luchando por un mundo mejor que aquel que nos ha tocado vivir.<\/p>\n<p>Es deber de cada uno de nosotros poner nuestro granito de arena para ayudar a construir un universo en el que imperen la paz, la justicia, el amor y el bienestar com\u00fan para todos los ciudadanos, sin distingos de raza, sexo, g\u00e9nero ni lugar de nacimiento.<\/p>\n<p>La humanidad es la gran patria de todos.<\/p>\n<p>Ve\u00e1monos con el lente de la hermandad universal, libre de odio y rencor, cargados de un gran amor al pr\u00f3jimo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Al momento de venir al mundo, quedamos registrados como ciudadanos de tal o cual pa\u00eds, y desde ese momento el reloj empieza a marcar nuestra vida como ente social. 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