{"id":84565,"date":"2025-12-09T10:49:22","date_gmt":"2025-12-09T14:49:22","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=84565"},"modified":"2025-12-09T10:49:22","modified_gmt":"2025-12-09T14:49:22","slug":"el-papa-francisco-y-la-palabra-prohibida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/el-papa-francisco-y-la-palabra-prohibida\/","title":{"rendered":"El Papa Francisco y la Palabra Prohibida"},"content":{"rendered":"<p>Por: V\u00edctor Manuel Grimaldi C\u00e9spedes | Hay palabras que no solo describen una \u00e9poca, sino que la condensan en un s\u00edmbolo. En el caso  del papa Francisco, una de ellas fue \u201ccoprofilia\u201d, un t\u00e9rmino de ra\u00edz escatol\u00f3gica que jam\u00e1s hab\u00eda tenido espacio en el lenguaje pontificio. La palabra, tan abrupta como gr\u00e1fica, irrumpi\u00f3 en su discurso para denunciar lo que \u00e9l percib\u00eda como una degradaci\u00f3n profunda del periodismo moderno: la fabricaci\u00f3n de esc\u00e1ndalos, la difusi\u00f3n de rumores y la manipulaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica a partir de contenidos t\u00f3xicos. El uso de este t\u00e9rmino \u2014inusitado en la tradici\u00f3n vaticana\u2014 revel\u00f3 una faceta particular del estilo comunicacional de Francisco, marcado por la franqueza emotiva, la dureza metaf\u00f3rica y una evidente impaciencia ante lo que considera injusticias medi\u00e1ticas.<\/p>\n<p>El 7 de diciembre de 2016, el diario espa\u00f1ol El Pa\u00eds public\u00f3 un titular que dio la vuelta al mundo: \u201cEl Papa compara consumir noticias falsas con comer heces\u201d. La frase, tomada de una larga reflexi\u00f3n del Pont\u00edfice sobre el papel de los medios de comunicaci\u00f3n, encendi\u00f3 un debate internacional. Francisco se\u00f1al\u00f3 entonces que los periodistas pueden caer en cuatro pecados graves: la desinformaci\u00f3n, la calumnia, la difamaci\u00f3n y, finalmente, la \u201ccoprofilia\u201d, entendida como la tendencia a difundir y consumir contenidos que buscan deliberadamente ensuciar la vida p\u00fablica. Para millones de lectores, escuchar a un Papa utilizar esa palabra result\u00f3 desconcertante, pero tambi\u00e9n revelador del modo en que Bergoglio conceb\u00eda la crisis informativa contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, el 14 de abril de 2022, el tema resurgi\u00f3 con fuerza cuando el medio Infobae public\u00f3 la carta privada que Francisco envi\u00f3 al periodista argentino Gustavo Sylvestre. En ella, el Papa reiter\u00f3 \u2014esta vez por escrito\u2014 su acusaci\u00f3n contra los medios que, seg\u00fan \u00e9l, deformaban sus declaraciones en torno a la guerra entre Rusia y Ucrania. All\u00ed volvi\u00f3 a enumerar los cuatro pecados del periodismo: \u201cdesinformaci\u00f3n, calumnias, difamaci\u00f3n, coprofilia\u201d. La carta fue difundida en medio de una controversia global generada por un tuit papal en el que, al lamentar la tragedia ucraniana, evit\u00f3 mencionar expl\u00edcitamente a Vladimir Putin. Esto desat\u00f3 una ola de cr\u00edticas internacionales que, a juicio de Francisco, se alimentaban m\u00e1s de prejuicios y lecturas malintencionadas que de un an\u00e1lisis serio de su postura diplom\u00e1tica.<\/p>\n<p>La controversia dej\u00f3 al descubierto un interrogante profundo: \u00bfpor qu\u00e9 un l\u00edder espiritual recurre a un lenguaje tan extremo, tan gr\u00e1fico, tan alejado del estilo moderado que caracteriz\u00f3 a pont\u00edfices anteriores? La respuesta parece estar ligada al propio car\u00e1cter de Francisco y a su visi\u00f3n del mundo. \u00c9l entiende la comunicaci\u00f3n como un terreno en disputa donde la verdad se ve amenazada por rumores, distorsiones y campa\u00f1as de descr\u00e9dito. Desde esa convicci\u00f3n, la palabra \u201ccoprofilia\u201d funciona como un golpe ret\u00f3rico destinado a sacudir conciencias, obligando a reflexionar sobre el impacto de las fake news y sobre el deterioro moral que produce un ecosistema informativo dominado por el esc\u00e1ndalo y la manipulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La Real Academia Espa\u00f1ola define la coprofilia como la \u201catracci\u00f3n fetichista por los excrementos\u201d, un concepto que, trasladado al campo de la comunicaci\u00f3n, adquiere un sentido metaf\u00f3rico contundente: medios que buscan basura, periodistas que se alimentan de ella y p\u00fablicos que, sin saberlo, la consumen. Ning\u00fan Papa anterior hab\u00eda empleado semejante imagen. Francisco, sin embargo, la utiliz\u00f3 para se\u00f1alar lo que \u00e9l considera una desviaci\u00f3n grave: el abandono del rigor y la \u00e9tica en la labor informativa. Este origen t\u00e9cnico \u2014biol\u00f3gico, cl\u00ednico y psicol\u00f3gico\u2014 da a\u00fan m\u00e1s fuerza al contraste entre el significado literal del t\u00e9rmino y su uso en un contexto moral y espiritual.<\/p>\n<p>El episodio de 2016 fue solo el inicio. En la carta de 2022, Francisco reafirm\u00f3 su preocupaci\u00f3n por el modo en que algunos medios de comunicaci\u00f3n construyen narrativas parciales o abiertamente manipuladas. El contexto era cr\u00edtico: la invasi\u00f3n rusa a Ucrania hab\u00eda polarizado al mundo, y el Papa, al no mencionar a Putin expl\u00edcitamente en uno de sus mensajes, fue acusado de tibieza, de c\u00e1lculo diplom\u00e1tico e incluso de complicidad involuntaria. La carta a Sylvestre fue su respuesta: un recordatorio de que, seg\u00fan \u00e9l, los medios tambi\u00e9n pecan, y a veces lo hacen de manera sistem\u00e1tica y remunerada. Su uso del t\u00e9rmino \u201ccoprofilia\u201d volvi\u00f3 entonces a sacudir el debate p\u00fablico.<\/p>\n<p>Las reacciones no tardaron en aparecer. La Conferencia Episcopal Argentina sali\u00f3 en defensa del Pont\u00edfice, especialmente frente a los se\u00f1alamientos de manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica. Monse\u00f1or Ariel Torrado Mosconi critic\u00f3 la tendencia de ciertos sectores de enfocarse en supuestos silencios o ambig\u00fcedades papales, asegurando que Francisco hab\u00eda sido claro en calificar la invasi\u00f3n como crimen, barbarie y sacrilegio. El conflicto con los medios, sin embargo, persisti\u00f3, y la palabra utilizada por el Papa sigui\u00f3 resonando en titulares y an\u00e1lisis internacionales.<\/p>\n<p>Al final, lo que esta palabra revela es un rasgo fundamental del pontificado de Francisco: su apuesta por un lenguaje directo, sin filtros, profundamente emocional, incluso cuando se arriesga a generar controversia. En una era marcada por la desinformaci\u00f3n, por la manipulaci\u00f3n masiva de datos y por la fragilidad de la verdad, Francisco eligi\u00f3 una palabra extrema para describir un mal extremo. Y esa elecci\u00f3n, en s\u00ed misma, quedar\u00e1 como uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s contundentes de su paso por la historia.<\/p>\n<p>En tiempos de fake news, de guerras narrativas y de tensiones entre el poder espiritual y el poder medi\u00e1tico, la pol\u00e9mica en torno a la palabra \u201ccoprofilia\u201d expone una fractura mayor: la lucha por la credibilidad, por la interpretaci\u00f3n de los hechos y por la autoridad moral en un mundo saturado de informaci\u00f3n. Francisco ser\u00e1 recordado como el primer Papa que llev\u00f3 este debate al extremo ret\u00f3rico, transformando un concepto cl\u00ednico en una categor\u00eda \u00e9tica y en un diagn\u00f3stico cultural de alcance global.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: V\u00edctor Manuel Grimaldi C\u00e9spedes | Hay palabras que no solo describen una \u00e9poca, sino que la condensan en un s\u00edmbolo. 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