{"id":85167,"date":"2026-01-04T22:23:59","date_gmt":"2026-01-05T02:23:59","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=85167"},"modified":"2026-01-04T22:23:59","modified_gmt":"2026-01-05T02:23:59","slug":"asi-evitamos-seguir-modelos-como-cuba-nicaragua-o-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/asi-evitamos-seguir-modelos-como-cuba-nicaragua-o-venezuela\/","title":{"rendered":"As\u00ed Evitamos Seguir Modelos Como Cuba, Nicaragua o Venezuela"},"content":{"rendered":"<p>Por: V\u00edctor Manuel Grimaldi C\u00e9spedes | La historia pol\u00edtica dominicana del \u00faltimo medio siglo no puede comprenderse sin detenerse en el punto de inflexi\u00f3n que se produce a partir del a\u00f1o 1990.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando, como sociedad y como sistema pol\u00edtico, evitamos definitivamente deslizar al pa\u00eds hacia una salida autoritaria o ideol\u00f3gicamente radical semejante a la que se consolid\u00f3 en Cuba, Nicaragua o, a\u00f1os m\u00e1s tarde, en Venezuela.<\/p>\n<p>No fue un accidente ni una casualidad: fue el resultado de una acumulaci\u00f3n de experiencias hist\u00f3ricas, de errores costosos y de decisiones pol\u00edticas conscientes.<\/p>\n<p>Ya antes de ese momento, Juan Bosch hab\u00eda dejado claramente definido el rumbo que deb\u00eda seguir el pa\u00eds. En una conferencia ante la C\u00e1mara Americana de Comercio, puso los puntos sobre las \u00edes: afirm\u00f3 que el Estado no existe para hacer negocios y anunci\u00f3 que, de ganar las elecciones, impulsar\u00eda la privatizaci\u00f3n de las empresas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>A ello se sum\u00f3 un gesto pol\u00edtico de gran significado internacional. En 1989, Bosch viaj\u00f3 a Washington junto a Leonel Fern\u00e1ndez y Euclides Guti\u00e9rrez F\u00e9lix, donde sostuvieron encuentros en el Departamento de Estado. All\u00ed, Bernard Aronson, durante la administraci\u00f3n de George Bush padre, les garantiz\u00f3 que, en caso de triunfo electoral, un gobierno del PLD contar\u00eda con el apoyo y el reconocimiento del gobierno de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>En 1990, los resultados electorales reflejaron una fragmentaci\u00f3n in\u00e9dita del voto entre los principales l\u00edderes hist\u00f3ricos y sus respectivos partidos. Joaqu\u00edn Balaguer, Jos\u00e9 Francisco Pe\u00f1a G\u00f3mez, Juan Bosch y Jacobo Majluta encabezaban fuerzas pol\u00edticas con arraigo real, pero ninguna alcanz\u00f3 la mitad m\u00e1s uno de los votos.<\/p>\n<p>La legislaci\u00f3n electoral vigente a\u00fan no contemplaba el sistema de doble vuelta, de modo que la elecci\u00f3n presidencial, congresional y municipal se resolv\u00eda en una sola jornada. Esa regla permiti\u00f3 que Joaqu\u00edn Balaguer resultara favorecido por la divisi\u00f3n de la oposici\u00f3n, aun sin contar con una mayor\u00eda absoluta del electorado.<\/p>\n<p>Sin embargo, esos resultados no pueden analizarse de manera aislada. Treinta a\u00f1os antes, el pa\u00eds hab\u00eda salido de la dictadura de Rafael Trujillo sin una transici\u00f3n democr\u00e1tica ordenada.<\/p>\n<p>El 20 de diciembre de 1962, el Partido Revolucionario Dominicano, unido y dirigido por Juan Bosch, gan\u00f3 las elecciones con m\u00e1s del 60 % de los votos frente a una coalici\u00f3n encabezada por Viriato Fiallo desde la Uni\u00f3n C\u00edvica Nacional.<\/p>\n<p>Aquel gobierno democr\u00e1tico se instal\u00f3 el 27 de febrero de 1963, pero fue derrocado apenas siete meses despu\u00e9s, el 25 de septiembre de 1963.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed se abri\u00f3 uno de los per\u00edodos m\u00e1s traum\u00e1ticos de nuestra historia contempor\u00e1nea. Se impuso un triunvirato ileg\u00edtimo y, el 24 de abril de 1965, estall\u00f3 una guerra civil cuyo eje central era el retorno a la Constituci\u00f3n de 1963 y al gobierno leg\u00edtimo derrocado.<\/p>\n<p>El 28 de abril de 1965 intervinieron las tropas de los Estados Unidos, bajo el argumento de que pod\u00eda establecerse un r\u00e9gimen comunista en la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>Esa justificaci\u00f3n fue falsa entonces y sigue si\u00e9ndolo hoy. Lo que correspond\u00eda era restablecer el gobierno democr\u00e1tico, pero eso no ocurri\u00f3.<\/p>\n<p>Tras un a\u00f1o de ocupaci\u00f3n y administraci\u00f3n tutelada, el pa\u00eds fue gradualmente estabilizado y el 1 de junio de 1966 se celebraron elecciones. Joaqu\u00edn Balaguer result\u00f3 electo frente a Juan Bosch y Rafael Bonelli, en un contexto pol\u00edtico condicionado por la intervenci\u00f3n extranjera reciente y por severas limitaciones a la competencia real.<\/p>\n<p>Con esa victoria se inici\u00f3 el per\u00edodo conocido como los Doce A\u00f1os de Balaguer, durante el cual el poder se ejerci\u00f3 con una oposici\u00f3n d\u00e9bil, reprimida o ausente.<\/p>\n<p>Esa din\u00e1mica se reflej\u00f3 en las elecciones de 1970, cuando el PRD, todav\u00eda dirigido por Juan Bosch, se abstuvo de participar. Balaguer compiti\u00f3 pr\u00e1cticamente solo, acompa\u00f1ado de partidos de menor importancia.<\/p>\n<p>El mismo patr\u00f3n se repiti\u00f3 en 1974, cuando el PRD, ya sin Bosch en su direcci\u00f3n y con Antonio Guzm\u00e1n como candidato, volvi\u00f3 a abstenerse. Balaguer continu\u00f3 en el poder sin una competencia efectiva.<\/p>\n<p>El verdadero cambio comenz\u00f3 en 1978, cuando el PRD decidi\u00f3 competir y logr\u00f3 la victoria con Antonio Guzm\u00e1n. En esas elecciones particip\u00f3 tambi\u00e9n el Partido de la Liberaci\u00f3n Dominicana, encabezado por Juan Bosch.<\/p>\n<p>Bosch sab\u00eda que no iba a ganar; su objetivo era diferenciar al PLD del PRD y dejar claro, especialmente ante los campesinos y los sectores populares, que se trataba de un partido distinto.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, el PLD inici\u00f3 un crecimiento gradual que se reflej\u00f3 en 1982 y 1986, hasta convertirse en una fuerza decisiva en 1990.<\/p>\n<p>La importancia de 1990 radica en lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s. Aunque en 1994 el voto del PLD se redujo, entre 1990 y 1994 el partido vivi\u00f3 un proceso profundo de depuraci\u00f3n interna. Durante los a\u00f1os previos se hab\u00edan incorporado al PLD grupos e individuos provenientes de la izquierda, incluidos sectores sindicales y militantes con simpat\u00edas hacia la revoluci\u00f3n cubana y la revoluci\u00f3n sandinista en Nicaragua. Entre 1991 y 1992, Juan Bosch aprob\u00f3 y, en buena medida, impuls\u00f3 la salida de esos sectores.<\/p>\n<p>Esa decisi\u00f3n defini\u00f3 de manera definitiva el rumbo del PLD. Se descart\u00f3 cualquier posibilidad de radicalizaci\u00f3n ideol\u00f3gica y se consolid\u00f3 una conducci\u00f3n colegiada.<\/p>\n<p>Bosch permaneci\u00f3 como l\u00edder hist\u00f3rico, pero el peso pol\u00edtico efectivo pas\u00f3 a un equipo integrado por Tem\u00edstocles Mont\u00e1s, Danilo Medina, Euclides Guti\u00e9rrez F\u00e9lix, Norge Botello, Leonel Fern\u00e1ndez y otros dirigentes que marcar\u00edan el futuro del partido.<\/p>\n<p>A partir de ese momento, el PLD se convirti\u00f3 en una opci\u00f3n real y final de poder. Estableci\u00f3 una relaci\u00f3n pol\u00edtica pragm\u00e1tica con Joaqu\u00edn Balaguer y particip\u00f3 en la implementaci\u00f3n de reformas econ\u00f3micas clave para la estabilidad del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Esa cercan\u00eda permiti\u00f3 el desenlace de 1996, cuando Leonel Fern\u00e1ndez lleg\u00f3 a la presidencia mediante el llamado Pacto Patri\u00f3tico, firmado p\u00fablicamente por Balaguer y Bosch, con constancia en la prensa escrita y en los registros audiovisuales de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Visto en perspectiva hist\u00f3rica, queda claro que a partir de 1990 la Rep\u00fablica Dominicana tom\u00f3 una decisi\u00f3n fundamental.<\/p>\n<p>Se descart\u00f3 definitivamente el camino de la radicalizaci\u00f3n ideol\u00f3gica y se opt\u00f3 por una democracia imperfecta, pero funcional, compatible con las libertades p\u00fablicas, la alternancia y los principios que sostienen al Occidente democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>As\u00ed fue como evitamos convertirnos en otra Cuba, otra Nicaragua o, m\u00e1s tarde, otra Venezuela. No por azar, sino como resultado de decisiones pol\u00edticas concretas tomadas en el momento justo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: V\u00edctor Manuel Grimaldi C\u00e9spedes | La historia pol\u00edtica dominicana del \u00faltimo medio siglo no puede comprenderse sin detenerse en el punto de inflexi\u00f3n que se produce a partir del a\u00f1o 1990. 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