{"id":85479,"date":"2026-01-16T16:37:07","date_gmt":"2026-01-16T20:37:07","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=85479"},"modified":"2026-01-16T16:37:07","modified_gmt":"2026-01-16T20:37:07","slug":"para-que-un-ministerio-de-justicia-en-rd","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/para-que-un-ministerio-de-justicia-en-rd\/","title":{"rendered":"\u00bfPara qu\u00e9 un Ministerio de Justicia en RD?"},"content":{"rendered":"<p>Por: Carlos Manzano | La promulgaci\u00f3n de la Ley No. 80-25, que crea formalmente el<br \/>\nMinisterio de Justicia de la Rep\u00fablica Dominicana, ha cerrado el debate<br \/>\nsobre su existencia legal, pero ha abierto \u2014y con raz\u00f3n\u2014 un debate<br \/>\nmucho m\u00e1s profundo sobre su pertinencia, su alcance real y sus<br \/>\nimplicaciones constitucionales e institucionales.<\/p>\n<p>El pa\u00eds ya no discute si habr\u00e1 o no Ministerio de Justicia; lo que<br \/>\ncorresponde ahora es examinar para qu\u00e9 fue creado, c\u00f3mo operar\u00e1 y a<br \/>\nqu\u00e9 costo institucional y constitucional.<\/p>\n<p>A decir verdad, la justicia dominicana no padece de falta de<br \/>\nestructuras org\u00e1nicas, sino, m\u00e1s bien, de debilidad en la ejecuci\u00f3n de<br \/>\npol\u00edticas p\u00fablicas, considerable dispersi\u00f3n funcional y una preocupante<br \/>\ntendencia a crear soluciones administrativas sin resolver los problemas de<br \/>\nfondo.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n del Ministerio de Justicia mediante la Ley 80-25 obliga a<br \/>\npreguntarse si esta nueva instituci\u00f3n responde a un diagn\u00f3stico serio del<br \/>\nsistema o si, por el contrario, es el resultado de una decisi\u00f3n pol\u00edtica con<br \/>\nescaso sustento t\u00e9cnico.<\/p>\n<p>Seg\u00fan sus promotores, el Ministerio de Justicia viene a coordinar las<br \/>\npol\u00edticas p\u00fablicas en materia de justicia, administrar el sistema<br \/>\npenitenciario, centralizar servicios jur\u00eddicos del Estado y servir de enlace<br \/>\nen materia de cooperaci\u00f3n jur\u00eddica internacional.<\/p>\n<p>En el papel, estas atribuciones pueden parecer razonables. Sin<br \/>\nembargo, el verdadero desaf\u00edo no est\u00e1 en la enumeraci\u00f3n de funciones,<br \/>\nsino en los l\u00edmites de su ejercicio.<\/p>\n<p>La Constituci\u00f3n dominicana establece con claridad que el \u00a8Ministerio<br \/>\nP\u00fablico es el \u00f3rgano\u00a0del sistema de justicia responsable de formular e<br \/>\nimplementar la pol\u00edtica de persecuci\u00f3n penal contra la criminalidad, dirigir<br \/>\nla investigaci\u00f3n penal y ejercer la acci\u00f3n p\u00fablica en representaci\u00f3n de la<br \/>\nsociedad\u00a8.<\/p>\n<p>Ninguna ley ordinaria, incluida la Ley 80-25, puede vaciar,<br \/>\ncondicionar o subordinar esas funciones sin incurrir en una violaci\u00f3n<br \/>\nconstitucional. Cualquier intento de que el Ministerio de Justicia interfiera<br \/>\ndirecta o indirectamente en la pol\u00edtica de persecuci\u00f3n penal constituye<br \/>\nuna amenaza al equilibrio institucional.<\/p>\n<p>De igual modo, el Poder Judicial no puede ser objeto de<br \/>\ncoordinaci\u00f3n, supervisi\u00f3n ni tutela administrativa por parte de un \u00f3rgano<br \/>\ndel Poder Ejecutivo. La independencia judicial no se negocia ni se<br \/>\nrelativiza por razones de eficiencia administrativa.<\/p>\n<p>Pretender que el Ministerio de Justicia tenga alg\u00fan tipo de injerencia<br \/>\nsobre jueces o tribunales ser\u00eda, sencillamente, incompatible con el Estado<br \/>\nconstitucional de derecho.<\/p>\n<p>Un aspecto especialmente delicado es el m\u00e9todo utilizado para la<br \/>\ncreaci\u00f3n de este Ministerio.<\/p>\n<p>La Ley Org\u00e1nica de la Administraci\u00f3n P\u00fablica No. 247-12, exige<br \/>\nestudios t\u00e9cnicos previos que justifiquen la creaci\u00f3n de nuevas<br \/>\ninstituciones, su impacto presupuestario, su sostenibilidad y su coherencia<br \/>\ncon el aparato estatal existente.<\/p>\n<p>Hasta la fecha, el pa\u00eds no ha conocido p\u00fablicamente evaluaciones<br \/>\nt\u00e9cnicas exhaustivas que demuestren que el Ministerio de Justicia era la<br \/>\n\u00fanica o la mejor alternativa para resolver las deficiencias del sistema.<br \/>\nSi el problema central era el sistema penitenciario, la respuesta<br \/>\ndeb\u00eda ser una reforma penitenciaria integral, con inversi\u00f3n,<br \/>\nprofesionalizaci\u00f3n y control, no necesariamente la creaci\u00f3n de un nuevo<br \/>\nministerio.<\/p>\n<p>Si el problema era la dispersi\u00f3n de funciones administrativas, la<br \/>\nsoluci\u00f3n l\u00f3gica era la racionalizaci\u00f3n institucional, no la expansi\u00f3n del<br \/>\naparato burocr\u00e1tico. Resulta a todas luces irracional y contraproducente<br \/>\nque un \u00f3rgano asuma labores administrativas de otro; eso, simplemente,<br \/>\nes inviable.<\/p>\n<p>La experiencia dominicana demuestra que la creaci\u00f3n de Ministerios<br \/>\nno garantiza, por s\u00ed sola, eficiencia ni transparencia. Con frecuencia, estas<br \/>\nestructuras terminan convirti\u00e9ndose en espacios de reparto pol\u00edtico,<br \/>\nduplicaci\u00f3n de funciones y captura partidaria del Estado.<\/p>\n<p>Ahora que el Ministerio de Justicia es una realidad jur\u00eddica, el reto<br \/>\nes evitar que se convierta en un instrumento de control pol\u00edtico o en una<br \/>\nsimple capa adicional de burocracia.<\/p>\n<p>Su legitimidad no vendr\u00e1 dada por la ley que lo cre\u00f3, sino por su<br \/>\nrespeto estricto a la Constituci\u00f3n, por la claridad de sus l\u00edmites y por<br \/>\nresultados concretos en beneficio del acceso a la justicia y del<br \/>\nfortalecimiento institucional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Manzano | La promulgaci\u00f3n de la Ley No. 80-25, que crea formalmente el Ministerio de Justicia de la Rep\u00fablica Dominicana, ha cerrado el debate sobre su existencia legal, pero ha abierto \u2014y con raz\u00f3n\u2014 un debate mucho m\u00e1s profundo sobre su pertinencia, su alcance real y sus implicaciones constitucionales e institucionales. 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