{"id":85946,"date":"2026-02-03T11:26:20","date_gmt":"2026-02-03T15:26:20","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=85946"},"modified":"2026-02-04T10:54:35","modified_gmt":"2026-02-04T14:54:35","slug":"muerte-repentina-universal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/muerte-repentina-universal\/","title":{"rendered":"Muerte repentina universal"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | El cese total de las funciones vitales de un individuo se considera un fen\u00f3meno natural inevitable; sin embargo, son pocas las personas que comprenden y aceptan esa sentencia biol\u00f3gica cuando el marcador se\u00f1ala que ha llegado el momento de abandonar el asiento que ocup\u00e1bamos en el tren de la vida. Asumimos que todos y todas mueren, excepto uno mismo. Casi nadie est\u00e1 preparado para dejar el jard\u00edn de los vivientes. Caminamos con la mente dirigida hacia una eternidad idealista; solo en los momentos en que la depresi\u00f3n nos inunda pensamos en la mortalidad.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista de las ciencias naturales, sabemos que son muchas las emboscadas peligrosas que encontramos durante el ciclo vital que nos toca transitar. Los fr\u00edos c\u00e1lculos estad\u00edsticos indican que, en el mejor de los casos, un 20% de los embarazos terminan en abortos naturales. El riesgo de muerte perinatal es mayor que el neonatal, y solo cuando alcanzamos la adultez logramos un relativo equilibrio entre vivir y morir.<\/p>\n<p>Al alcanzar la madurez, la persona tiende a fijar en su mente la err\u00f3nea idea de la inmortalidad individual. Para ese ser adulto, su cerebro le dice que mueren los otros y las otras, pero no uno mismo. Lamentamos y damos el p\u00e9same a los dem\u00e1s, sin entender a\u00fan que, as\u00ed como dimos el \u00faltimo adi\u00f3s al padre, la madre, el hermano o al amigo, de igual forma lo har\u00e1n con nosotros.<\/p>\n<p>Debemos abogar por vivir el m\u00e1ximo que los tel\u00f3meros de nuestros cromosomas nos concedan. Con el uso com\u00fan de la inteligencia artificial, es posible calcular el tiempo vital que, de modo natural, nos resta por vivir. Ser\u00e1n pocos quienes paguen por saber cu\u00e1ntas horas, d\u00edas, semanas, meses o a\u00f1os nos quedan respirando, siempre y cuando un evento tr\u00e1gico no acorte el trayecto.<\/p>\n<p>Entender la temporalidad existencial har\u00eda que mucha gente se volviera m\u00e1s sociable y menos ego\u00edsta, cultivando un jard\u00edn donde no habiten las flores del odio, la codicia, el enga\u00f1o, la avaricia, la soberbia ni la traici\u00f3n.<\/p>\n<p>Evitar las muertes repentinas en ni\u00f1os y adultos, junto con la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas sanitarias que aumenten la longevidad y la calidad de vida del colectivo humano, es una gran meta loable. Entender que es posible crear una atm\u00f3sfera humana de \u201cganar-ganar\u201d, diferente a la de \u201cganar para que el otro pierda\u201d, es una tarea pendiente que urge desarrollar. Una sana convivencia universal es incompatible con el uso de la fuerza para imponer criterios \u00e9tnicos, sociales o supremacistas. Las pandemias no se combaten encerrando a un grupo, sino asistiendo a todos y todas.<\/p>\n<p>Las muertes repentinas visitan a blancos y a negros, a norte\u00f1os y a sure\u00f1os, a orientales y a occidentales, a mujeres y a hombres, a letrados y a analfabetos, a ricos y a pobres, a creyentes, agn\u00f3sticos y ateos. El solo hecho de ser humanos nos une a todos.<\/p>\n<p>Dominicanos, dominicanas y ciudadanos de otras nacionalidades podemos morir s\u00fabitamente. Conocemos los males que acortan la vida y que tambi\u00e9n matan de forma inesperada.<\/p>\n<p>\u00a1Trabajemos juntos por una vida mejor y m\u00e1s larga, a\u00fan a sabiendas de que nadie es inmortal!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | El cese total de las funciones vitales de un individuo se considera un fen\u00f3meno natural inevitable; sin embargo, son pocas las personas que comprenden y aceptan esa sentencia biol\u00f3gica cuando el marcador se\u00f1ala que ha llegado el momento de abandonar el asiento que ocup\u00e1bamos en el tren de la vida. 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