{"id":86316,"date":"2026-02-17T10:19:45","date_gmt":"2026-02-17T14:19:45","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=86316"},"modified":"2026-02-17T10:20:24","modified_gmt":"2026-02-17T14:20:24","slug":"mundo-virtual-versus-mundo-concreto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/mundo-virtual-versus-mundo-concreto\/","title":{"rendered":"Mundo virtual versus mundo concreto"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Cuando apenas sab\u00eda leer y escribir, le escuchaba a mi abuela paterna repetir con frecuencia la siguiente frase: \u201cEl papel aguanta todo\u201d. En ese entonces, en la Rep\u00fablica Dominicana se viv\u00eda una f\u00e9rrea dictadura, y coincid\u00eda que la inolvidable abuelita sol\u00eda expresar aquel dicho mientras hojeaba las p\u00e1ginas del peri\u00f3dico El Caribe, \u00fanico matutino oficial que circulaba por todo el pa\u00eds. Nunca os\u00e9 preguntarle la raz\u00f3n por la que tanto usaba el adagio. Ya vuelto adolescente y decapitado el r\u00e9gimen pol\u00edtico, entend\u00ed aquello de que el papel lo soportaba todo. De haber vivido en el tercer decenio del siglo XXI, la cautelosa abuelita quiz\u00e1s dir\u00eda: \u201cLa pantalla aguanta todo\u201d.<\/p>\n<p>En este tercer milenio, lo virtual y lo concreto suelen corresponderse, logrando con su magia sacudir y derrumbar el edificio de valores que, por m\u00e1s de siete d\u00e9cadas, hab\u00edamos catalogado como soportes morales absolutos. El tiempo y los hechos nos obligan a aceptar la amarga realidad de que hoy no es ayer, de que aquellos \u201cvalores absolutos\u201d no eran tales y de que la mentira de ayer se nos transforma en dolorosa verdad. La ciencia y la raz\u00f3n son sustituidas por la fuerza del poder. Los conceptos de Estados soberanos, naciones, pa\u00edses y rep\u00fablicas ahora requieren de una urgente redefinici\u00f3n, a fin de que podamos entendernos sin caer en el rid\u00edculo. Hubiera preferido seguir viviendo mi tranquilo oto\u00f1o, falsamente convencido de haber conocido todo el trayecto andado.<\/p>\n<p>En el campo de la medicina, ahora resulta que las vacunas contra la poliomielitis, el sarampi\u00f3n y la rub\u00e9ola han sido descalificadas mediante decretos ejecutivos. Millones de ni\u00f1os crecer\u00e1n sin la protecci\u00f3n de medicamentos de probada efectividad. Volveremos a encontrarnos en la pr\u00e1ctica pedi\u00e1trica con afecciones que supon\u00edamos erradicadas de la faz de la tierra. Las pantallas y la inteligencia artificial nos mostrar\u00e1n y convencer\u00e1n de que las epidemias y los da\u00f1inos fen\u00f3menos atmosf\u00e9ricos son solo vivencias virtuales, en tanto que eso que ahora llamamos enfermedades mortales son solamente visiones mentales distorsionadas y sensaciones corporales equivocadas. Pretender\u00e1n convencernos de que morir es vivir y de que el dolor es placer.<\/p>\n<p>Nos sentimos convencidos de la certeza del calentamiento global y sus nefastas consecuencias, a menos que se tomen efectivas medidas universales para reducir el ritmo y la intensidad de la combusti\u00f3n de los recursos f\u00f3siles. Poderosas decisiones contempor\u00e1neas ordenan que se siga la fiesta de los hidrocarburos. Las presentes y futuras generaciones experimentar\u00e1n cada vez con m\u00e1s frecuencia inundaciones y sequ\u00edas, con efectos catastr\u00f3ficos en todo el sur global.<\/p>\n<p>Someter a los pueblos a la asfixia econ\u00f3mica, la violencia, la amenaza y la burla lucir\u00e1 como una edici\u00f3n contempor\u00e1nea del circo romano. Malthus y Darwin confirmar\u00e1n en el siglo XXI la certeza de sus conclusiones selv\u00e1ticas, desprovistas de compasi\u00f3n ecol\u00f3gica alguna. Aquello de \u201cAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d es ahora una herej\u00eda. El \u201cNo matar\u00e1s\u201d pertenece a otra era pasada. El \u201cNo codiciar\u00e1s los bienes ajenos\u201d es ahora un absurdo.<\/p>\n<p>Como testarudo creyente en los valores universales que soy, morir\u00e9 feliz de haber compartido mis humildes sapiencias con todos los hombres y mujeres de la tierra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Cuando apenas sab\u00eda leer y escribir, le escuchaba a mi abuela paterna repetir con frecuencia la siguiente frase: \u201cEl papel aguanta todo\u201d. En ese entonces, en la Rep\u00fablica Dominicana se viv\u00eda una f\u00e9rrea dictadura, y coincid\u00eda que la inolvidable abuelita sol\u00eda expresar aquel dicho mientras hojeaba las p\u00e1ginas del peri\u00f3dico [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":46957,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[53],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86316"}],"collection":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86316"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86316\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":86317,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86316\/revisions\/86317"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46957"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=86316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=86316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}