{"id":87100,"date":"2026-03-17T10:11:17","date_gmt":"2026-03-17T14:11:17","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=87100"},"modified":"2026-03-17T10:11:17","modified_gmt":"2026-03-17T14:11:17","slug":"juan-bosch-cuba-la-isla-fascinante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/juan-bosch-cuba-la-isla-fascinante\/","title":{"rendered":"Juan Bosch: Cuba, la isla fascinante"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | La historia occidental contempor\u00e1nea se inicia con la declaraci\u00f3n de independencia de los Estados Unidos y con el estallido de la Revoluci\u00f3n francesa en 1789, extendi\u00e9ndose hasta nuestros d\u00edas. Para los dominicanos que hemos sido testigos de la segunda mitad del siglo XX y lo que va del XXI, representa una gran dicha haber conocido y compartido en primera persona con una figura intelectual de la estatura de Juan Bosch Gavi\u00f1o. Fue el profesor Juan Bosch: estadista, escritor, historiador, soci\u00f3logo y, m\u00e1s que cualquier otra cualidad, un extraordinario ser humano.<\/p>\n<p>Al leer los titulares de los diarios nacionales e internacionales publicados en el primer trimestre de 2026, sobre el momento hist\u00f3rico que atraviesa el pueblo cubano, me vino a la mente releer el libro de la autor\u00eda de Bosch: \u201cCuba, la isla fascinante\u201d.<\/p>\n<p>Del primer cap\u00edtulo, titulado El Escenario, extraigo el siguiente p\u00e1rrafo: \u201cLa guerra cubano-espa\u00f1ola ten\u00eda ya tres a\u00f1os en su \u00faltima etapa, pues tras haberse cerrado la primera en 1878, despu\u00e9s de diez a\u00f1os de combates diarios en los campos de Oriente, de Camag\u00fcey y de las Villas; y tras haber terminado en 1879 la llamada Guerra Chiquita, estall\u00f3 al fin, en 1895, la que hab\u00eda de ser definitiva. Como un alud, al trote de los caballos mambises, los libertadores cruzaron toda la isla, de oriente a los extremos occidentales de Pinar del R\u00edo. De mar a mar combati\u00f3 el cubano. Hasta las mismas puertas de La Habana lleg\u00f3 la revoluci\u00f3n, quemando ca\u00f1averales y batiendo columnas y fuertes espa\u00f1oles. En eso estall\u00f3 el Maine; y al calor de la conmoci\u00f3n que su p\u00e9rdida produjo, toda Norteam\u00e9rica empuj\u00f3 soldados y escuadras, presa de emoci\u00f3n guerrera, hacia Cuba, hacia Puerto Rico, hacia Filipinas. Teodoro Roosevelt reclut\u00f3 sus \u2018rudos jinetes\u2019 y con ellos combati\u00f3 en los suburbios de Santiago de Cuba; se hizo h\u00e9roe nacional de su pa\u00eds, increp\u00f3 a los comerciantes y a los industriales que vendieron al Ej\u00e9rcito comida mala y ropa inferior, todo lo cual le dio la necesaria popularidad para ganar la Vicepresidencia, y desde all\u00ed hered\u00f3 la Presidencia, desmembr\u00f3 a Colombia, puso el Canal de Panam\u00e1 en manos norteamericanas y enarbol\u00f3 el Big stick sobre los asustados ojos de Am\u00e9rica y del Mundo\u201d.<\/p>\n<p>Juan Bosch cierra su narrativa de 1952 con este \u00faltimo p\u00e1rrafo: \u201cLlegar\u00e1 el d\u00eda en que las chimeneas de los ingenios despidan todo el a\u00f1o su lento y rojizo humo hacia los cielos azules, y de las vastas naves saldr\u00e1n multiplicados los subproductos: el papel para los peri\u00f3dicos y libros, los fertilizantes y las vitaminas. Entonces, cuando el obrero no tenga que trabajar temeroso de que la zafra termine y con ella se liquide la alegr\u00eda de recibir un jornal decente, al caer de las tardes, por las callejas de los bateyes o por las guardarrayas flanqueadas de altivas palmeras, los hombres retornar\u00e1n a sus hogares con la ilusi\u00f3n de sentar en las rodillas al hijo peque\u00f1o y empezar a contarle: \u2018Esto que t\u00fa ves, mi hijo, es Cuba, la tierra iluminada por las estrellas, la azucarera del mundo\u2019. Y algo m\u00e1s\u2026\u201d<\/p>\n<p>Hoy somos espectadores de un Caribe turbulento y de un Medio Oriente en llamas. M\u00e1s temprano que tarde, volver\u00e1 la paz al mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | La historia occidental contempor\u00e1nea se inicia con la declaraci\u00f3n de independencia de los Estados Unidos y con el estallido de la Revoluci\u00f3n francesa en 1789, extendi\u00e9ndose hasta nuestros d\u00edas. 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