{"id":87412,"date":"2026-03-26T10:48:53","date_gmt":"2026-03-26T14:48:53","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=87412"},"modified":"2026-03-26T10:48:53","modified_gmt":"2026-03-26T14:48:53","slug":"la-anatomia-de-una-palabra-preparados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/la-anatomia-de-una-palabra-preparados\/","title":{"rendered":"La anatom\u00eda de una palabra: \u201cpreparados\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Por: Zoraima Cuello | Cuando un gobierno le dice a su pueblo que est\u00e1 \u201cpreparado\u201d para enfrentar una crisis, esa palabra carga el peso de una promesa impl\u00edcita: que las decisiones tomadas antes del momento dif\u00edcil fueron las correctas, que las estructuras construidas durante los a\u00f1os de bonanza son suficientes, que lo que viene tiene un l\u00edmite conocido y manejable. \u201cPreparados\u201d es una declaraci\u00f3n de competencia, en este caso, gubernamental. Y como tal, merece el mismo escrutinio riguroso con el que deber\u00eda ser pronunciada.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 se sustenta esa afirmaci\u00f3n? \u00bfLa evidencia disponible la respalda o la contradice?<\/p>\n<p> El primer pilar es la resiliencia hist\u00f3rica. Se ha argumentado que el pa\u00eds ya ha atravesado choques globales anteriores y ha resistido. Es un hecho real. Pero resistir no es lo mismo que estar preparado. Un pa\u00eds que atraviesa una tormenta sin techo y sale mojado, pero vivo, no demuestra preparaci\u00f3n para la siguiente lluvia. Demuestra resistencia. La preparaci\u00f3n exige haber construido el techo durante los a\u00f1os en que no llov\u00eda. La pregunta que este argumento elude no es si resistimos antes. Es qu\u00e9 construimos estructuralmente mientras no hab\u00eda crisis.<\/p>\n<p>El segundo pilar son los subsidios acumulados. M\u00e1s de RD$200,000 millones en subsidios en tres a\u00f1os no solo reflejan un esfuerzo fiscal extraordinario. Tambi\u00e9n evidencian que la vulnerabilidad estructural del pa\u00eds sigue siendo alta. Una cosa es subsidiar de manera temporal para proteger a la poblaci\u00f3n; otra es depender de subsidios cada vez mayores porque no se ha reducido la exposici\u00f3n al problema.<\/p>\n<p>El tercer pilar es el monitoreo activado. Se se\u00f1al\u00f3 que \u201cse han activado todos los mecanismos de seguimiento diario del precio del petr\u00f3leo WTI y de las condiciones de suministro de hidrocarburos\u201d. Ese monitoreo es relevante. Pero tambi\u00e9n es importante precisar que se trata de una funci\u00f3n permanente del sistema energ\u00e9tico, no de una medida excepcional ante una crisis.<\/p>\n<p>El seguimiento continuo de los mercados internacionales forma parte de la operaci\u00f3n regular de las autoridades. Por eso, m\u00e1s que un indicador de preparaci\u00f3n, este tipo de acciones reflejan la capacidad de respuesta en tiempo real. La pregunta de fondo sigue siendo otra: qu\u00e9 instrumentos estructurales est\u00e1n en marcha para reducir la exposici\u00f3n del pa\u00eds a esa volatilidad.<\/p>\n<p>El cuarto pilar es la reasignaci\u00f3n presupuestaria. El gobierno ha identificado alrededor de RD$10,000 millones para reasignar hacia programas sociales. En un presupuesto de RD$1.62 billones, con una alta proporci\u00f3n de gasto comprometido, esto representa un margen limitado. Pero m\u00e1s relevante que el monto es la naturaleza del instrumento: no se trata de recursos acumulados con previsi\u00f3n para escenarios adversos, sino de partidas ya asignadas que se reorientan ante la coyuntura.<\/p>\n<p>No es lo mismo contar con mecanismos dise\u00f1ados para absorber shocks externos que ajustar el presupuesto una vez el shock se materializa. Lo primero responde a una l\u00f3gica de anticipaci\u00f3n; lo segundo, a una capacidad de reorganizaci\u00f3n frente a la presi\u00f3n actual.<\/p>\n<p>Pero lo que verdaderamente define la preparaci\u00f3n ante un shock de esta naturaleza es tambi\u00e9n lo que el discurso no abord\u00f3.<\/p>\n<p>Persiste una alta concentraci\u00f3n en las fuentes de suministro de hidrocarburos. Durante los primeros tres trimestres de 2025, el 81.8% de los combustibles importados tuvo origen en un solo pa\u00eds. Una dependencia de esa magnitud limita el margen estrat\u00e9gico ante cambios en el entorno internacional.<\/p>\n<p>No se observa, en la informaci\u00f3n p\u00fablica disponible, una pol\u00edtica estructurada de gesti\u00f3n de la volatilidad de precios \u2014ya sea mediante contratos de suministro de mediano o largo plazo, esquemas de cobertura o mecanismos institucionales de estabilizaci\u00f3n\u2014 que permita anticipar su impacto sobre las finanzas p\u00fablicas. En la pr\u00e1ctica, el pa\u00eds contin\u00faa expuesto a las variaciones del mercado internacional en el corto plazo.<\/p>\n<p>La matriz energ\u00e9tica ha avanzado, pero a\u00fan no refleja una transformaci\u00f3n proporcional al potencial disponible. El pa\u00eds cuenta con condiciones privilegiadas para el desarrollo de energ\u00edas renovables, y cada megavatio generado localmente reduce la exposici\u00f3n a la volatilidad externa. Es una decisi\u00f3n de seguridad econ\u00f3mica. Asimismo, no se dispone de un mecanismo permanente de estabilizaci\u00f3n \u2014como un fondo construido en per\u00edodos de crecimiento\u2014 que permita enfrentar shocks externos con instrumentos dise\u00f1ados previamente. Y tampoco se ha presentado p\u00fablicamente un esquema de contingencia con escenarios definidos y respuestas diferenciadas seg\u00fan la intensidad del shock.<\/p>\n<p>La se\u00f1al m\u00e1s reveladora, sin embargo, no es solo lo que falta, sino c\u00f3mo se completa la respuesta. Entre las recomendaciones planteadas se incluye la adopci\u00f3n de trabajo remoto y un uso m\u00e1s eficiente del combustible por parte de la ciudadan\u00eda. Son medidas razonables en lo individual, pero cuando forman parte del mensaje central ante una vulnerabilidad estructural, evidencian la distancia entre la gesti\u00f3n del d\u00eda a d\u00eda y la preparaci\u00f3n de largo plazo.<\/p>\n<p>El espejo regional y el camino que este momento exige<\/p>\n<p>Pa\u00edses como Colombia, Brasil, Argentina, Ecuador y Guyana \u2014exportadores netos de energ\u00eda\u2014 podr\u00edan salir beneficiados en t\u00e9rminos netos de este shock, seg\u00fan la Agencia Internacional de la Energ\u00eda. Esa resiliencia es el resultado de pol\u00edticas energ\u00e9ticas de largo plazo construidas cuando no hab\u00eda urgencia para construirlas. Pero incluso entre los pa\u00edses importadores, la diferencia radica en los instrumentos disponibles. Algunas econom\u00edas de la regi\u00f3n como Chile, Colombia y Per\u00fa han desarrollado mecanismos institucionales de estabilizaci\u00f3n de precios, fondos espec\u00edficos o esquemas de gesti\u00f3n de la volatilidad que permiten amortiguar el impacto sin trasladarlo de forma inmediata a los hogares o a las finanzas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>La Rep\u00fablica Dominicana, en cambio, sigue altamente expuesta a las variaciones del mercado internacional, lo que hace que cada ajuste externo tenga una traducci\u00f3n casi directa en el costo de vida y en la presi\u00f3n fiscal interna. Este contexto requiere avanzar hacia una agenda de transformaci\u00f3n que reduzca esa vulnerabilidad estructural. Esa agenda pasa, al menos, por seis l\u00edneas de acci\u00f3n fundamentales:<\/p>\n<p>Primero, avanzar con la pol\u00edtica energ\u00e9tica con visi\u00f3n de soberan\u00eda relativa. Segundo, una gesti\u00f3n estrat\u00e9gica del suministro de hidrocarburos, que incluya la diversificaci\u00f3n de or\u00edgenes y el desarrollo progresivo de instrumentos contractuales o de cobertura que aporten mayor previsibilidad.<\/p>\n<p>Tercero, la creaci\u00f3n de mecanismos permanentes de estabilizaci\u00f3n que permitan enfrentar shocks externos sin depender exclusivamente de decisiones coyunturales.<\/p>\n<p>Cuarto, sistemas de protecci\u00f3n del ingreso de los hogares m\u00e1s focalizados, transparentes y sostenibles, vinculados al costo real de vida.<\/p>\n<p>Quinto, una disciplina fiscal orientada a la resiliencia, que permita construir espacios en per\u00edodos de crecimiento para enfrentar crisis futuras con instrumentos previamente dise\u00f1ados.<\/p>\n<p>Y sexto, un est\u00e1ndar de transparencia y rendici\u00f3n de cuentas que garantice que cada medida adoptada pueda ser evaluada en tiempo real por la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>Preparados o prevenidos: la distinci\u00f3n que define a un gobierno<\/p>\n<p>\u201cEstar preparados\u201d es una condici\u00f3n que se declara en el presente. \u201cHaberse preparado\u201d es la consecuencia de decisiones tomadas cuando era m\u00e1s costoso pol\u00edticamente tomarlas: invertir en renovables o en la segunda Punta Catalina cuando el petr\u00f3leo era barato, diversificar el suministro cuando no hab\u00eda urgencia, construir fondos de estabilizaci\u00f3n cuando la econom\u00eda crec\u00eda. El propio gobierno lo reconoci\u00f3: la crisis actual, dijo, \u201cnos recuerda la necesidad de reducir nuestra dependencia de los combustibles f\u00f3siles.\u201d Esa frase, es la admisi\u00f3n m\u00e1s honesta del discurso. Porque lo que la crisis nos recuerda es algo que ya sab\u00edamos. La vulnerabilidad no es una sorpresa de esta semana. Es una condici\u00f3n estructural que se conoce y se posterga entre una y la siguiente crisis.<\/p>\n<p>La guerra se libra lejos del Caribe, pero sus consecuencias llegan al precio del transporte, la electricidad y la canasta b\u00e1sica dominicana. Eso no es una fatalidad irreversible.<\/p>\n<p>La pregunta ahora es, \u00bfestamos dispuestos a construir una econom\u00eda que no dependa de que las guerras ajenas terminen pronto?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Zoraima Cuello | Cuando un gobierno le dice a su pueblo que est\u00e1 \u201cpreparado\u201d para enfrentar una crisis, esa palabra carga el peso de una promesa impl\u00edcita: que las decisiones tomadas antes del momento dif\u00edcil fueron las correctas, que las estructuras construidas durante los a\u00f1os de bonanza son suficientes, que lo que viene tiene [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":71540,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[53],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87412"}],"collection":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87412"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87412\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":87413,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87412\/revisions\/87413"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/71540"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}