{"id":87537,"date":"2026-03-31T09:41:44","date_gmt":"2026-03-31T13:41:44","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=87537"},"modified":"2026-03-31T09:41:44","modified_gmt":"2026-03-31T13:41:44","slug":"feminicidios-una-crisis-que-el-estado-debe-enfrentar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/feminicidios-una-crisis-que-el-estado-debe-enfrentar\/","title":{"rendered":"Feminicidios: una Crisis que el Estado debe Enfrentar"},"content":{"rendered":"<p>Por: Cristina Rodr\u00edguez Mota | La Rep\u00fablica Dominicana no puede seguir acostumbr\u00e1ndose al dolor. No puede seguir contando mujeres muertas como si fueran cifras. El feminicidio se ha convertido en una herida abierta en la sociedad dominicana, una herida que est\u00e1 dejando ni\u00f1os hu\u00e9rfanos, familias destruidas y comunidades marcadas por el miedo y la violencia.<\/p>\n<p>En los primeros meses del a\u00f1o 2026, los feminicidios se han triplicado en comparaci\u00f3n con el mismo per\u00edodo del a\u00f1o anterior. En apenas tres meses ya suman 24 mujeres asesinadas. Pero no son n\u00fameros: son vidas, son madres, son hijas, son mujeres j\u00f3venes en su mayor\u00eda, con sue\u00f1os, con futuro, con familias que hoy viven el dolor de una ausencia que nadie puede reparar.<\/p>\n<p>Llama poderosamente la atenci\u00f3n que este incremento de la violencia contra la mujer ocurra precisamente en el mes de marzo, el mes en el que el mundo conmemora la lucha hist\u00f3rica por los derechos de las mujeres, la igualdad y la dignidad humana. Es profundamente doloroso que mientras el mundo recuerda la lucha de las mujeres por sus derechos, en la Rep\u00fablica Dominicana muchas mujeres est\u00e9n perdiendo la vida. Esta contradicci\u00f3n debe llamar a la reflexi\u00f3n nacional, porque no puede haber discursos sobre derechos si las mujeres siguen muriendo por violencia.<\/p>\n<p>Esta preocupaci\u00f3n fue externada por Alejandrina Germ\u00e1n, integrante del Comit\u00e9 Pol\u00edtico del Partido de la Liberaci\u00f3n Dominicana, acompa\u00f1ada de un colectivo de dirigentes integrado por miembros del Comit\u00e9 Pol\u00edtico, del Comit\u00e9 Central y de la Secretar\u00eda de Igualdad y Equidad de G\u00e9nero, en la acostumbrada rueda de prensa de los d\u00edas lunes, realizada en la Casa Nacional Reinaldo Pared P\u00e9rez del PLD.<\/p>\n<p>La exministra de Educaci\u00f3n y exministra de la Mujer estuvo acompa\u00f1ada por las miembros del Comit\u00e9 Pol\u00edtico Karen Ricardo, Kenia Lora y Margarita Pimentel; as\u00ed como por las miembros del Comit\u00e9 Central Mery Kasse, Blassina Reyes, Ana Mar\u00eda Pe\u00f1a, Luisa Ram\u00edrez, Beatriz Ovalle y Miguelina Acosta, junto a la vicesecretaria de Igualdad y Equidad de G\u00e9nero, Ruth de Le\u00f3n, quienes expresaron su preocupaci\u00f3n ante el alarmante aumento de los feminicidios en la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>En ese mismo escenario, y en mi condici\u00f3n de Titular de la Secretar\u00eda de Igualdad y Equidad de G\u00e9nero, levantamos nuestra voz con preocupaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n con responsabilidad. Porque esta violencia no solo ocurre en nuestros barrios y ciudades; tambi\u00e9n ha cruzado el mar, y hoy tambi\u00e9n lloramos a dominicanas que emigraron en busca de una mejor vida y encontraron la muerte lejos de su tierra. La violencia contra la mujer se ha convertido en un problema de Estado, de derechos humanos y de humanidad.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s doloroso de esta tragedia es que muchos de estos feminicidios pudieron evitarse. Muchas de estas mujeres denunciaron, pidieron ayuda, acudieron a las instituciones, y no recibieron la protecci\u00f3n a tiempo. Cuando una mujer denuncia violencia y no recibe protecci\u00f3n, el Estado falla. Y cuando el Estado falla, la violencia mata.<\/p>\n<p>Un elemento particularmente preocupante en esta crisis es que varios de los feminicidios ocurridos en el \u00faltimo a\u00f1o y en lo que va de este han sido cometidos por agentes policiales y militares, es decir, por hombres que est\u00e1n llamados constitucionalmente a proteger la vida y la seguridad de la ciudadan\u00eda. Este hecho reviste una gravedad a\u00fan mayor, porque cuando quien debe proteger se convierte en agresor, el problema deja de ser solo individual y se convierte en un problema estructural del Estado. Esta realidad obliga a revisar con urgencia los protocolos de evaluaci\u00f3n psicol\u00f3gica, el control del porte y uso de armas de reglamento, el seguimiento institucional a los miembros de los cuerpos armados y la formaci\u00f3n en manejo de conflictos, control emocional y violencia de g\u00e9nero. Prevenir tambi\u00e9n es proteger.<\/p>\n<p>A esto se suma otra realidad alarmante: mujeres que sobreviven a intentos de feminicidio, pero quedan mutiladas, desfiguradas, sin posibilidad de trabajar, condenadas junto a sus familias a la pobreza, al trauma y al abandono institucional. Esa tambi\u00e9n es una forma de violencia que el pa\u00eds debe mirar y atender con responsabilidad.<\/p>\n<p>Desde el Partido de la Liberaci\u00f3n Dominicana fijamos una posici\u00f3n clara: la protecci\u00f3n de la vida de las mujeres dominicanas debe ser una prioridad nacional. Es urgente fortalecer las fiscal\u00edas especializadas, garantizar \u00f3rdenes de protecci\u00f3n oportunas, aumentar las casas de acogida, capacitar a la Polic\u00eda Nacional en el manejo de la violencia de g\u00e9nero, revisar los protocolos de control de armas y establecer mecanismos de seguimiento a las denuncias para evitar que el Estado llegue tarde.<\/p>\n<p>Pero esta crisis no se resolver\u00e1 \u00fanicamente con medidas policiales o judiciales. Esta es una problem\u00e1tica que obliga a articular e integrar a todo el aparato del Estado dominicano. El Ministerio de Educaci\u00f3n debe asumir un rol fundamental desde el curr\u00edculo, desde la formaci\u00f3n en valores, la educaci\u00f3n emocional, la cultura de paz y el respeto a la vida.<\/p>\n<p>Es urgente involucrar el personal docente, las familias y los estudiantes, porque la violencia tambi\u00e9n se previene educando. Asimismo, las pol\u00edticas sociales del Estado deben fortalecerse para reducir la dependencia econ\u00f3mica, la desigualdad y la falta de oportunidades, factores que muchas veces obligan a las mujeres a permanecer en c\u00edrculos de violencia. La educaci\u00f3n, la protecci\u00f3n social, el empleo, la salud mental, la justicia y la seguridad deben trabajar de manera articulada, porque la prevenci\u00f3n de la violencia contra la mujer no es tarea de una sola instituci\u00f3n, es una responsabilidad de todo el Estado.<\/p>\n<p>La violencia contra la mujer tambi\u00e9n se combate con educaci\u00f3n, con oportunidades, con empleo, con autonom\u00eda econ\u00f3mica y con pol\u00edticas p\u00fablicas que permitan a las mujeres vivir sin depender de quien las maltrata. Una mujer con independencia econ\u00f3mica tiene m\u00e1s posibilidades de salir de una relaci\u00f3n violenta y salvar su vida.<\/p>\n<p>Hoy hacemos un llamado urgente al Estado dominicano, pero tambi\u00e9n a toda la sociedad. La violencia contra la mujer no es un problema privado, es un problema social, cultural y estructural que nos afecta como pa\u00eds. No podemos seguir normalizando la violencia. No podemos seguir llegando tarde. No podemos seguir reaccionando cuando ya hay una mujer muerta.<\/p>\n<p>La Rep\u00fablica Dominicana tiene que decidir qu\u00e9 va a hacer frente a esta realidad. Porque cuando matan a una mujer, no solo muere una persona: se destruye una familia, se rompe una comunidad y se hiere profundamente el futuro del pa\u00eds.<\/p>\n<p>La vida de las mujeres dominicanas debe ser una prioridad nacional. Protegerlas<br \/>\nno es un favor: es una obligaci\u00f3n del Estado y prevenir la violencia es proteger,<br \/>\nes incluir y es actuar a tiempo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Cristina Rodr\u00edguez Mota | La Rep\u00fablica Dominicana no puede seguir acostumbr\u00e1ndose al dolor. No puede seguir contando mujeres muertas como si fueran cifras. El feminicidio se ha convertido en una herida abierta en la sociedad dominicana, una herida que est\u00e1 dejando ni\u00f1os hu\u00e9rfanos, familias destruidas y comunidades marcadas por el miedo y la violencia. 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