{"id":87895,"date":"2026-04-14T09:23:41","date_gmt":"2026-04-14T13:23:41","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=87895"},"modified":"2026-04-14T09:23:41","modified_gmt":"2026-04-14T13:23:41","slug":"ceguera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/ceguera\/","title":{"rendered":"Ceguera"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Hasta finales del siglo XX, uno de mis novelistas preferidos fue el portugu\u00e9s Jos\u00e9 Saramago. Entre sus joyas literarias destacan Memorial del convento, El evangelio seg\u00fan Jesucristo y Ensayo sobre la ceguera. Sobre esta \u00faltima novela haremos un breve resumen y la tomaremos como pie para la amistad \u2014o punto de partida\u2014 para reflexionar acerca de la preocupante realidad que nos ha tocado vivir en esta primera mitad del siglo XXI. El primer episodio de la obra arranca en un congestionado sem\u00e1foro de una ciudad: \u201cAl fin se encendi\u00f3 la luz verde y los coches arrancaron bruscamente, pero enseguida se advirti\u00f3 que no todos hab\u00edan arrancado. El primero de la fila de en medio est\u00e1 parado, tendr\u00e1 un problema mec\u00e1nico, se le habr\u00e1 soltado el cable del acelerador, o se le agarrot\u00f3 la palanca de la caja de velocidades, o una aver\u00eda en el sistema hidr\u00e1ulico, un bloqueo de frenos, un fallo en el circuito el\u00e9ctrico, a no ser que, simplemente, se haya quedado sin gasolina; no ser\u00eda la primera vez que esto ocurre\u2026 Estoy ciego\u201d. <\/p>\n<p>As\u00ed es como Saramago da inicio al terror colectivo que envuelve a una poblaci\u00f3n urbana que repentinamente ha perdido el sentido de la vista. El novelista critica la ceguera intelectual de aquellos que, teniendo capacidad para ver las atrocidades que se cometen en el mundo, prefieren la indiferencia ante el genocidio, el ecocidio y la desidia universal. Frente a la barbarie, la brutalidad y la humillaci\u00f3n subyacen la resistencia silenciosa del colectivo, la esperanza y la confianza en un futuro mejor. El tercer milenio se nos muestra cargado de intrigas, amenazas, miedos e inc\u00f3gnitas que debemos enfrentar con pleno conocimiento de causa en la era de la inteligencia artificial. Tras haber vivido la pandemia del COVID-19, irrumpen en la escena internacional la guerra de Ucrania, el recrudecimiento del conflicto jud\u00edo-palestino y su expansi\u00f3n por todo el Medio Oriente. No menos preocupantes, debido a la cercan\u00eda geogr\u00e1fica, son las tensiones caribe\u00f1as venezolanas y cubanas, que llegan hasta nuestra frontera con la vecina Rep\u00fablica de Hait\u00ed. No podemos vivir en una ceguera colectiva, con indiferencia hacia los acontecimientos allende los mares y al otro lado de la l\u00ednea divisoria territorial. Aunque somos habitantes de una isla, todo cuanto sucede en el continente americano, Europa, Asia y Ocean\u00eda nos concierne, debido a las relaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas que nos vinculan a ambos hemisferios. Pretender cerrar los ojos y hacernos los ciegos no es aconsejable, ni mucho menos saludable. <\/p>\n<p>El turismo y las remesas, por solo mencionar dos renglones, evidencian la fragilidad de nuestro bienestar nacional. Mantengamos sana nuestra visi\u00f3n global y reforcemos la solidaridad internacional a favor de la paz mundial. Recordemos a don Benito Ju\u00e1rez, quien desde M\u00e9xico lanz\u00f3 aquella sabia consigna: \u201cEl respeto al derecho ajeno es la paz\u201d. Ensayo sobre la ceguera de Saramago, adem\u00e1s de su car\u00e1cter novelesco, tiene una notable vigencia social en las circunstancias actuales. En ese pueblo de ciegos hubo gente con visi\u00f3n para reorientar la br\u00fajula del bien, del amor y de la paz humana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Hasta finales del siglo XX, uno de mis novelistas preferidos fue el portugu\u00e9s Jos\u00e9 Saramago. Entre sus joyas literarias destacan Memorial del convento, El evangelio seg\u00fan Jesucristo y Ensayo sobre la ceguera. 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