{"id":88035,"date":"2026-04-21T09:19:03","date_gmt":"2026-04-21T13:19:03","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=88035"},"modified":"2026-04-21T09:19:03","modified_gmt":"2026-04-21T13:19:03","slug":"anoranzas-de-primavera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/anoranzas-de-primavera\/","title":{"rendered":"A\u00f1oranzas de Primavera"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Recordar es vivir, as\u00ed lo sentencia el poeta, y este humilde servidor lo certifica. Nada en el mundo se compara con la enorme dicha de haber registrado en la memoria del vivir toda la ni\u00f1ez y temprana adolescencia en el ambiente campesino. Despertar con el canto del gallo, el croar de los sapos en la ribera del r\u00edo P\u00e9rez en su curso por el municipio de Altamira, resulta de un valor incalculable. Revivo el corretear en las ma\u00f1anas persiguiendo las mariposas multicolores mientras se posaban en las flores silvestres en busca del nutriente n\u00e9ctar. Centenares de abejas se disputaban el dulce l\u00edquido que extra\u00edan de la blanca floraci\u00f3n cafetera septentrional. El trinar de las cigarras asentadas en los \u00e1rboles de guama, cacao y aguacate hac\u00eda competencia a las dulces melod\u00edas del ruise\u00f1or y del sinsonte. Flora y fauna eran el sustrato ideal para las ilusiones juveniles.<\/p>\n<p>Ya de adulto mayor, el canto popular citadino me despierta a ritmo de merengue con el estribillo: \u201cPl\u00e1tano maduro no vuelve a verde \/ y el tiempo que se va no vuelve\u201d. El fat\u00eddico cambio clim\u00e1tico ha roto la bella tradici\u00f3n natural de las cuatro estaciones. En su instinto depredador, el hombre de campo ha llevado el conuco a las bellas monta\u00f1as, borrando el fondo verde del terreno con aquel contrastante azul del cielo. Ayer se respetaban las riberas porque, como nos recordaba la abuela: \u201clos terrenos del r\u00edo han de respetarse siempre, ya que en el momento menos esperado la creciente volver\u00eda a recuperar la tierra usurpada\u201d. Siete d\u00e9cadas han transcurrido y hoy la madre naturaleza nos conmina a ser testigos de lo que fuimos y lo que somos. Los r\u00edos de toda la provincia se desbordan como nunca, invadiendo llanos y pendientes, arrastrando con sus furiosas y turbulentas aguas \u2014tintadas de marr\u00f3n\u2014 mucha arena y tierra, \u00e1rboles, animales y pl\u00e1sticos por toneladas. Las desenfrenadas crecidas siembran dolor, causan enormes p\u00e9rdidas materiales y dejan grandes zonas desoladas. De golpe y porrazo se agudiza la pobreza para pronto convertirse en miseria. \u00a1Cu\u00e1n caro y qu\u00e9 r\u00e1pido nos cobra la madre tierra los agravios que a diario cometemos!<\/p>\n<p>El calentamiento global, producto de la combusti\u00f3n acelerada y sin control de los recursos f\u00f3siles que tardaron millones de a\u00f1os en almacenarse, ahora nos trae esta furia sin historia previa. El consumismo urbano sin conciencia ecol\u00f3gica ha contribuido a la dura realidad que hoy afrontamos. Es importante que sepamos d\u00f3nde est\u00e1n las ra\u00edces de los males que hoy nos azotan, y tambi\u00e9n que podemos cortarlas con voluntad colectiva. Si todos cooperamos, podemos rescatar las cuatro estaciones. Debemos reducir la generaci\u00f3n de calor en la tierra, disminuir el uso de los pl\u00e1sticos, regular la explotaci\u00f3n minera, restaurar las zonas verdes al tiempo que prohibimos la deforestaci\u00f3n, as\u00ed como ense\u00f1ar en nuestras escuelas y universidades la importancia del equilibrio agropecuario entre forestaci\u00f3n, agricultura, ganader\u00eda, industria y comercio. Seguimos buscando la cordura humana, la racionalidad y el amor compartido en un ambiente de paz y de comprensi\u00f3n colectiva terrenal. El planeta nos pertenece a todos y es deber mundial cuidarlo y amarlo. S\u00f3lo as\u00ed volveremos a vivir las estaciones. Las cuatro estaciones del genio musical de Antonio Vivaldi convencer\u00e1n a Nelson Cordero de que volver\u00e1n a reverdecer los platanales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Recordar es vivir, as\u00ed lo sentencia el poeta, y este humilde servidor lo certifica. 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