{"id":88524,"date":"2026-05-12T09:21:29","date_gmt":"2026-05-12T13:21:29","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=88524"},"modified":"2026-05-12T09:21:29","modified_gmt":"2026-05-12T13:21:29","slug":"de-las-mil-y-una-noches-al-conflicto-oriental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/de-las-mil-y-una-noches-al-conflicto-oriental\/","title":{"rendered":"De Las Mil y Una Noches al conflicto oriental"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Inmensa e indescriptible nos resulta tratar de plasmar por escrito la emoci\u00f3n que se experimenta cuando traemos al presente un recuerdo que data de tres cuartos de siglo. Mi venerada abuela sol\u00eda entretener a sus nietos ley\u00e9ndonos cada noche y de modo intercalado un cap\u00edtulo de Las mil y una noches o de Don Quijote de la Mancha. Del libro de cuentos nos hablaba del cruel rey Schahriar, quien, herido por una infidelidad, decidi\u00f3 contraer nupcias con una doncella virgen cada noche para sacrificarla a la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente. Sherezade, una joven del pueblo elabor\u00f3 una estratagema para poner fin a la tragedia programada. <\/p>\n<p>Decidi\u00f3 solicitar al monarca, en la noche nupcial, relatarle un cuento y que, tan pronto concluyera su narrativa, \u00e9l pod\u00eda quitarle la vida. Schahriar accedi\u00f3 a la petici\u00f3n y la valiente dama encaden\u00f3 una serie de historias que tanto intrigaron al esposo que, luego de mil noches consecutivas, opt\u00f3 por desistir de su cruel castigo.<\/p>\n<p>Un salto gigante de la fantas\u00eda infantil que envolv\u00eda nuestra mente a mediados del pasado siglo XX a la dura realidad de mayo de 2026, donde el mundo es testigo del cierre del estrecho de Ormuz por parte de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica y la Rep\u00fablica Isl\u00e1mica de Ir\u00e1n. Se informa que m\u00e1s de mil quinientos barcos petroleros est\u00e1n impedidos de transitar libremente por dicha v\u00eda mar\u00edtima. Las repercusiones sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas del conflicto b\u00e9lico abarcan Asia, Europa, \u00c1frica, Ocean\u00eda y toda Am\u00e9rica, es decir, a todos los pa\u00edses.<\/p>\n<p>Tal estado de cosas nos conduce a una obra literaria escrita al concluir el pasado milenio por un inmortal del humor escrito, el uruguayo Eduardo Galeano. El libro se titula Patas arriba: La escuela del mundo al rev\u00e9s. El texto abre del siguiente modo: \u00ab\u00a1Vayan pasando! \u00a1Entren en la escuela del mundo al rev\u00e9s! \u00a1Que se alce la linterna m\u00e1gica! \u00a1Vengan a ver el r\u00edo que echa fuego! \u00a1El Se\u00f1or Sol iluminando la noche! \u00a1La se\u00f1ora Luna en pleno d\u00eda! \u00a1Las se\u00f1oritas Estrellas echadas del cielo! \u00a1El buf\u00f3n sentado en el trono del rey! \u00a1El aliento de Lucifer nublando el universo! \u00a1Los muertos pase\u00e1ndose con un espejo en la mano!\u00bb.<\/p>\n<p>Con la anuencia de los lectores, regreso a la infancia y a la siguiente noche en que la madre de mi padre cambia de texto y pasa al cap\u00edtulo segundo del Quijote, del cual transcribo el siguiente fragmento: \u00abDichosa edad y siglo dichoso aquel adonde saldr\u00e1n a la luz las famosas haza\u00f1as m\u00edas, dignas de entallarse en bronces, esculpirse en m\u00e1rmoles y pintarse en tablas, para memoria en lo futuro. \u00a1Oh t\u00fa, sabio encantador, quienquiera que seas, a quien ha de tocar el ser cronista de esta peregrina historia! Ru\u00e9gote que no te olvides de mi buen Rocinante, compa\u00f1ero eterno m\u00edo, en todos mis caminos y carreras\u00bb.<\/p>\n<p>En ese siglo XVII que arranca en Occidente con Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare montados en las ancestrales historias orientales, nadie so\u00f1aba con armas nucleares. El mundo hubo de esperar hasta 1945, cuando las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki sintieron en carne viva los devastadores efectos de sendas bombas at\u00f3micas. \u00a1Ojal\u00e1 el universo a\u00fan no haya perdido la cordura y que todav\u00eda habite gente que vea a la humanidad como una hermandad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Inmensa e indescriptible nos resulta tratar de plasmar por escrito la emoci\u00f3n que se experimenta cuando traemos al presente un recuerdo que data de tres cuartos de siglo. 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