{"id":88808,"date":"2026-05-22T11:25:08","date_gmt":"2026-05-22T15:25:08","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=88808"},"modified":"2026-05-22T11:25:08","modified_gmt":"2026-05-22T15:25:08","slug":"humanismo-y-seguridad-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/humanismo-y-seguridad-nacional\/","title":{"rendered":"Humanismo y Seguridad Nacional"},"content":{"rendered":"<p>Por: Luis Fern\u00e1ndez | El drama humano en que se ha convertido la migraci\u00f3n irregular es uno de los desaf\u00edos m\u00e1s complejos, que debe enfrentar la Rep\u00fablica Dominicana y la regi\u00f3n latinoamericana, ya que no se puede seguir ignorando el desplazamiento de miles de personas que abandonan sus pa\u00edses, escapando de la inestabilidad pol\u00edtica, pobreza, las desigualdades, la violencia y la falta de oportunidades.<\/p>\n<p>Existen diferentes enfoques para abordar este tema de la migraci\u00f3n irregular, que se ha convertido en un fen\u00f3meno global, que impacta a los estados especialmente a aquellos que reciben grandes flujos de personas, sin efectivos mecanismos de control y regulaci\u00f3n y sobre todo a las naciones peque\u00f1as con recursos y capacidad institucional muy limitados, lo que reduce su capacidad de respuestas.<\/p>\n<p>De un lado est\u00e1n los que propugnan por pol\u00edticas estrictamente restrictivas, el derecho de las naciones a proteger sus fronteras mediante un estricto control, preservar el orden interno y garantizar la seguridad nacional y por el otro quienes creen en una apertura basada en principios humanitarios, que reconozcan la dignidad humana de los migrantes, evitando abusos y garantizando condiciones m\u00ednimas de protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo primero que hay que establecer es el derecho leg\u00edtimo de cada pa\u00eds a establecer soberanamente su pol\u00edtica migratoria, estableciendo quien entra en su territorio, en qu\u00e9 condiciones puede permanecer, sus mecanismos legales de residencia, de trabajo y la permanencia de extranjeros dentro de sus fronteras, facultades reconocidas internacionalmente, vinculadas a la seguridad nacional y el orden p\u00fablico.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os los fuertes flujos migratorios irregulares, el aumento del crimen transnacional y las tensiones sociales han obligado a numerosos pa\u00edses a endurecer sus controles fronterizos y a revisar sus sistemas migratorios, lo que no debe conducir a la deshumanizaci\u00f3n, las pr\u00e1cticas arbitrarias, violaciones a los derechos humanos de los migrantes, y a su dignidad humana.<\/p>\n<p>Los conceptos seguridad nacional y humanismo deben encontrar un camino com\u00fan que situ\u00e9 la dignidad, los derechos y el bienestar de las personas en el centro de las pol\u00edticas p\u00fablicas, alej\u00e1ndose de la visi\u00f3n tradicional que prioriza \u00fanicamente la seguridad del Estado, ning\u00fan pa\u00eds puede renunciar a proteger sus fronteras, pero tampoco se puede ignorar la dimensi\u00f3n humana de los flujos migratorios contempor\u00e1neos.<br \/>\nLos pa\u00edses en esta \u00e9poca de la humanidad tienen de frente un gran desaf\u00edo, que es realizar esfuerzos para lograr un equilibrio entre seguridad, legalidad y derechos humanos, el debate del tema no debe caer en extremos peligrosos, ni criminalizar al migrante, ni ignorar los efectos reales que los flujos migratorios irregulares pueden producir sobre los pa\u00edses receptores.<\/p>\n<p>La experiencia internacional demuestra, que no es una garant\u00eda de solucionar el problema, ni las pol\u00edticas exclusivamente represivas ni las completamente abiertas, la realidad es que se necesitan estrategias integrales, cooperaci\u00f3n internacional y que las grandes potencias y los organismos multilaterales pasen de algunos discursos solidarios a una real asistencia financiera y log\u00edstica que ayude a gestionar la migraci\u00f3n irregular.<\/p>\n<p>La migraci\u00f3n irregular no se puede ver solamente desde la \u00f3ptica del control fronterizo y la represi\u00f3n, detr\u00e1s de cada gran flujo migratorio hay crisis econ\u00f3micas, conflictos pol\u00edticos, inseguridad, desempleo y violencia que obligan a miles de personas a abandonar sus pa\u00edses en busca de mejores condiciones de vida, oportunidades y seguridad para \u00e9l y sus familiares.<\/p>\n<p>La Asamblea general de Naciones Unidas ha adoptado el concepto de seguridad humana que significa entre otras cosas , \u201cEl derecho de las personas a vivir en libertad y dignidad, libres de pobreza y desesperaci\u00f3n. Todas las personas, en particular las m\u00e1s vulnerables, tienen derecho a vivir sin temor y sin necesidad, con igualdad de oportunidades para disfrutar de todos sus derechos y desarrollar plenamente su potencial humano\u201d.<\/p>\n<p>El gran reto para los estados es lograr construir pol\u00edticas migratorias equilibradas y sostenibles, que combinen la seguridad del estado sin debilitar su estabilidad, con el respeto a los derechos humanos de los migrantes, tratando la migraci\u00f3n como un fen\u00f3meno regional y global que requiere de responsabilidad pol\u00edtica, econ\u00f3mica y humanitaria compartida.<\/p>\n<p>La migraci\u00f3n continuar\u00e1 siendo uno de los temas centrales de la agenda internacional durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os, frente a ese escenario es de suma importancia, entender que los flujos migratorios lejos de disminuir continuar\u00e1n creciendo, por lo que los pa\u00edses que logren equilibrar, control y respeto a la dignidad humana estar\u00e1n mejor preparados para enfrentar y gestionar este determinante fen\u00f3meno migratorio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Luis Fern\u00e1ndez | El drama humano en que se ha convertido la migraci\u00f3n irregular es uno de los desaf\u00edos m\u00e1s complejos, que debe enfrentar la Rep\u00fablica Dominicana y la regi\u00f3n latinoamericana, ya que no se puede seguir ignorando el desplazamiento de miles de personas que abandonan sus pa\u00edses, escapando de la inestabilidad pol\u00edtica, pobreza, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":65184,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[53],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88808"}],"collection":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88808"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88808\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":88809,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88808\/revisions\/88809"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/65184"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}