{"id":89153,"date":"2026-06-05T23:09:53","date_gmt":"2026-06-06T03:09:53","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=89153"},"modified":"2026-06-05T23:09:53","modified_gmt":"2026-06-06T03:09:53","slug":"se-derrumba-la-narrativa-contra-el-pld","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/se-derrumba-la-narrativa-contra-el-pld\/","title":{"rendered":"Se Derrumba la Narrativa contra el PLD"},"content":{"rendered":"<p>Por: Carlos Manzano | Durante los \u00faltimos a\u00f1os, una parte importante del debate pol\u00edtico<br \/>\ndominicano estuvo dominado por una narrativa, cuidadosamente dise\u00f1ada,<br \/>\nde que el Partido de la Liberaci\u00f3n Dominicana (PLD) era una organizaci\u00f3n<br \/>\nmanchada por la corrupci\u00f3n, y que sus principales dirigentes encabezaron<br \/>\nuna estructura destinada al saqueo del erario p\u00fablico mientras ejercieron el<br \/>\npoder.<br \/>\nDesde la oposici\u00f3n primero, y desde el poder despu\u00e9s, se promovi\u00f3 la<br \/>\nidea de que los gobiernos pelede\u00edstas representaban la expresi\u00f3n m\u00e1s<br \/>\nacabada de la corrupci\u00f3n administrativa en la historia reciente del pa\u00eds.<br \/>\nLa fuerza de esa narrativa fue tan intensa que, para muchos, las<br \/>\nacusaciones terminaron convirti\u00e9ndose en \u201cverdades absolutas\u201d antes de<br \/>\nque los tribunales tuvieran la oportunidad de examinar las pruebas y emitir<br \/>\nsus decisiones.<br \/>\nLa condena medi\u00e1tica precedi\u00f3 a la judicial. Se instalaron<br \/>\npercepciones, se formularon juicios anticipados y se construy\u00f3 un relato<br \/>\npol\u00edtico que presentaba la culpabilidad de los pelede\u00edstas como un hecho<br \/>\nconsumado.<br \/>\nSin embargo, el tiempo y los tribunales han comenzado a ofrecer una<br \/>\nversi\u00f3n muy distinta de lo que se pretendi\u00f3 vender por un buen tiempo.<br \/>\nLos recientes descargos de Gonzalo Castillo y Jos\u00e9 Ram\u00f3n Peralta en<br \/>\nel caso Calamar, as\u00ed como muchos otros exfuncionarios que hab\u00edan sido<br \/>\ndescargados ya por la justicia, representan uno de los golpes m\u00e1s<br \/>\ncontundentes a esa narrativa.<br \/>\nDurante algunos a\u00f1os, ambos dirigentes pol\u00edticos fueron exhibidos<br \/>\nante la opini\u00f3n p\u00fablica como figuras centrales de un supuesto entramado de<br \/>\ncorrupci\u00f3n que habr\u00eda operado desde las m\u00e1s altas instancias del Estado.<br \/>\nSin embargo, al momento de examinar las evidencias, los tribunales<br \/>\ndeterminaron que las pruebas presentadas no resultaban suficientes para<br \/>\nsostener las imputaciones formuladas en su contra.<br \/>\nLo m\u00e1s revelador es que, despu\u00e9s de a\u00f1os de investigaciones,<br \/>\noperativos espectaculares, ruedas de prensa, extensos expedientes y una<br \/>\ncobertura medi\u00e1tica sin precedentes, las expectativas creadas alrededor de<br \/>\nlas grandes acusaciones no han producido los resultados que se<br \/>\nprometieron al pa\u00eds.<br \/>\nEsto no significa afirmar que durante los gobiernos del PLD no<br \/>\nexistieran errores, irregularidades o actuaciones cuestionables. Ning\u00fan<br \/>\ngobierno en el mundo est\u00e1 exento de ello; pero una cosa es investigar<br \/>\nposibles actos de corrupci\u00f3n y otra muy distinta es construir una narrativa<br \/>\nque declare culpables a personas y organizaciones \u00a0antes de que la justicia<br \/>\nse pronuncie.<br \/>\nUn aspecto que cada vez resulta m\u00e1s dif\u00edcil ignorar es el evidente<br \/>\nprop\u00f3sito pol\u00edtico que acompa\u00f1\u00f3 la construcci\u00f3n de esta narrativa. Desde la<br \/>\nllegada al poder del actual gobierno, la lucha contra la corrupci\u00f3n fue<\/p>\n<p>presentada, m\u00e1s que como una pol\u00edtica p\u00fablica, como el principal<br \/>\ninstrumento para desacreditar y destruir al Partido de la Liberaci\u00f3n<br \/>\nDominicana, y\u00a0 as\u00ed allanar el terreno para la reelecci\u00f3n\u00a0del Presidente<br \/>\nAbinader.<br \/>\nLa estrategia consisti\u00f3 en asociar permanentemente la imagen del<br \/>\nPLD con la corrupci\u00f3n, hasta el punto de convertir ambos conceptos en<br \/>\nsin\u00f3nimos dentro del discurso pol\u00edtico. La acusaci\u00f3n dej\u00f3 de dirigirse contra<br \/>\nindividuos espec\u00edficos para proyectarse sobre toda una organizaci\u00f3n pol\u00edtica,<br \/>\nsus dirigentes, sus militantes y hasta sobre la obra de gobierno desarrollada<br \/>\ndurante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas por ese partido.<br \/>\nDesde esta perspectiva, el objetivo parec\u00eda ir m\u00e1s all\u00e1 de la<br \/>\npersecuci\u00f3n de posibles hechos irregulares. La meta pol\u00edtica consist\u00eda en<br \/>\ndestruir la confianza y credibilidad del principal partido de oposici\u00f3n,<br \/>\nimpedir su recuperaci\u00f3n electoral y consolidar un relato, seg\u00fan el cual,<br \/>\ntodos los problemas nacionales ten\u00edan su origen por la corrupci\u00f3n de los<br \/>\ngobiernos pelede\u00edstas.<br \/>\nSin embargo, la justicia le ha dado la espalda a ese discurso. A<br \/>\nmedida que los tribunales han ido evaluando los expedientes y emitiendo<br \/>\ndecisiones, la distancia entre las acusaciones pol\u00edticas y los resultados<br \/>\njudiciales se ha hecho cada vez m\u00e1s evidente.<br \/>\nLos recientes descargos de figuras emblem\u00e1ticas sometidas en los<br \/>\nprincipales casos de presunta corrupci\u00f3n han contribuido a debilitar<br \/>\nsignificativamente la narrativa que durante a\u00f1os se present\u00f3 como<br \/>\nincuestionable.<br \/>\nSi la intenci\u00f3n pol\u00edtica era provocar la desaparici\u00f3n o destrucci\u00f3n<br \/>\ndefinitiva del PLD mediante una campa\u00f1a sostenida de descr\u00e9dito moral, los<br \/>\nresultados parecen estar lejos de las expectativas iniciales. El PLD contin\u00faa<br \/>\nsiendo una de las principales fuerzas pol\u00edticas del pa\u00eds, conserva una<br \/>\nimportante estructura nacional y mantiene capacidad de incidencia en el<br \/>\ndebate p\u00fablico.<br \/>\nHoy, m\u00e1s que el aniquilamiento de un partido pol\u00edtico, lo que parece<br \/>\nestar ocurriendo es el derrumbe de una narrativa que durante a\u00f1os fue<br \/>\npresentada como una verdad indiscutible. Una narrativa que apost\u00f3 a la<br \/>\ncondena anticipada y a la utilizaci\u00f3n pol\u00edtica de las acusaciones,\u00a0empleando<br \/>\npara ello todo el poder del Estado.<br \/>\nLa historia demuestra que las falsas narrativas, inventadas desde el<br \/>\npoder, pueden dominar temporalmente el debate p\u00fablico. Pero tambi\u00e9n<br \/>\ndemuestra que, tarde o temprano, la justicia termina imponi\u00e9ndose. Y<br \/>\ncuando las pruebas no logran sostener las f\u00e1bulas proclamadas durante<br \/>\na\u00f1os, corresponde reconocer que la realidad ha comenzado a desmontar<br \/>\nuno de los relatos pol\u00edticos m\u00e1s infames y\u00a0nefastos de los \u00faltimos tiempos.<\/p>\n<p><script src=\"chrome-extension:\/\/flbolonkboilcbnohjlchlfgdalomdpl\/iFrame.js\" type=\"text\/javascript\"><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Manzano | Durante los \u00faltimos a\u00f1os, una parte importante del debate pol\u00edtico dominicano estuvo dominado por una narrativa, cuidadosamente dise\u00f1ada, de que el Partido de la Liberaci\u00f3n Dominicana (PLD) era una organizaci\u00f3n manchada por la corrupci\u00f3n, y que sus principales dirigentes encabezaron una estructura destinada al saqueo del erario p\u00fablico mientras ejercieron el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":83848,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[53],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89153"}],"collection":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89153"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89153\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":89154,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89153\/revisions\/89154"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/83848"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}