{"id":89323,"date":"2026-06-12T09:50:21","date_gmt":"2026-06-12T13:50:21","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=89323"},"modified":"2026-06-12T09:50:21","modified_gmt":"2026-06-12T13:50:21","slug":"vargas-llosa-desenmascarado-por-la-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/vargas-llosa-desenmascarado-por-la-realidad\/","title":{"rendered":"Vargas Llosa Desenmascarado por la Realidad"},"content":{"rendered":"<p>Por: V\u00edctor Manuel Grimaldi C\u00e9spedes | Despu\u00e9s de la reciente visita de Le\u00f3n XIV a Espa\u00f1a y del impresionante ba\u00f1o de masas que recibi\u00f3 en Madrid, regres\u00e9 a la lectura de viejos peri\u00f3dicos espa\u00f1oles y encontr\u00e9 un art\u00edculo de Mario Vargas Llosa publicado en agosto de 2011.<\/p>\n<p>Al releerlo vino inmediatamente a mi memoria una palabra que durante a\u00f1os se utiliz\u00f3 mucho en los barrios de Santo Domingo: priv\u00f3n.<\/p>\n<p>El dominicano sabe perfectamente lo que significa.<\/p>\n<p>El priv\u00f3n es el que aparenta saber m\u00e1s de lo que sabe, el que adopta poses intelectuales para proyectar una superioridad que no posee, el que vive construyendo una imagen destinada a impresionar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Es, en definitiva, el aguajero que termina siendo descubierto por la realidad.<\/p>\n<p>No me refiero, por supuesto, al Papa ni a los cientos de miles de j\u00f3venes que participaron en la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Madrid en agosto de 2011 bajo la presidencia de Benedicto XVI.<\/p>\n<p>Me refiero a Mario Vargas Llosa, convertido durante d\u00e9cadas en una especie de referencia obligatoria para determinados c\u00edrculos intelectuales latinoamericanos que asum\u00edan como verdad indiscutible buena parte de sus opiniones sobre la sociedad, la cultura y la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>El art\u00edculo en cuesti\u00f3n llevaba por t\u00edtulo \u201cLa fiesta y la cruzada\u201d y fue publicado en su columna \u201cPiedra de Toque\u201d del diario El Pa\u00eds el 28 de agosto de 2011.<\/p>\n<p>All\u00ed ocurri\u00f3 algo que rara vez sucede cuando las ideolog\u00edas chocan contra los hechos: la realidad se impuso con tal fuerza que incluso Vargas Llosa tuvo que retroceder parcialmente de algunas de las premisas culturales que hab\u00edan dominado durante d\u00e9cadas a buena parte de la intelectualidad occidental.<\/p>\n<p>Durante gran parte del siglo XX, numerosos intelectuales proclamaron como una verdad pr\u00e1cticamente cient\u00edfica que la religi\u00f3n estaba condenada a desaparecer.<\/p>\n<p>Positivistas, marxistas, materialistas y diversos te\u00f3ricos de la modernizaci\u00f3n repet\u00edan una misma idea: el progreso de la ciencia, la educaci\u00f3n y el desarrollo econ\u00f3mico acabar\u00eda desplazando definitivamente la fe religiosa.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n era presentada como un residuo hist\u00f3rico destinado a extinguirse.<\/p>\n<p>Aquella tesis fue difundida con una seguridad casi dogm\u00e1tica.<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, quienes se proclamaban defensores de la raz\u00f3n terminaban comport\u00e1ndose como creyentes de una nueva religi\u00f3n secular cuyos dogmas no admit\u00edan discusi\u00f3n.<\/p>\n<p>La Jornada Mundial de la Juventud de Madrid represent\u00f3 una bofetada monumental contra esas teor\u00edas.<\/p>\n<p>Cientos de miles de j\u00f3venes llegados de todos los continentes llenaron las calles de la capital espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>No eran ancianos aferrados a una tradici\u00f3n moribunda.<\/p>\n<p>No eran grupos marginales. Eran j\u00f3venes, universitarios, profesionales, estudiantes, provenientes de pa\u00edses desarrollados y en desarrollo, reunidos libremente alrededor de una convicci\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p>Aquella imagen demol\u00eda d\u00e9cadas de pron\u00f3sticos fallidos.<\/p>\n<p>Y fue precisamente entonces cuando Vargas Llosa se vio obligado a admitir una realidad que durante a\u00f1os muchos de sus colegas hab\u00edan ignorado.<\/p>\n<p>En su art\u00edculo escribi\u00f3: \u201cCreyentes y no creyentes debemos alegrarnos del \u00e9xito de la visita del Papa a Madrid\u201d.<\/p>\n<p>La frase resulta significativa no por su profundidad intelectual sino porque constituye una admisi\u00f3n involuntaria de un error hist\u00f3rico mucho m\u00e1s amplio.<\/p>\n<p>Lo interesante no es que Vargas Llosa alabara el \u00e9xito de la visita papal.<\/p>\n<p>Lo interesante es que la magnitud del acontecimiento le imped\u00eda seguir sosteniendo sin matices la narrativa de la secularizaci\u00f3n inevitable.<\/p>\n<p>La realidad estaba all\u00ed, delante de sus ojos, desmintiendo una construcci\u00f3n te\u00f3rica que durante d\u00e9cadas hab\u00eda sido repetida en universidades, peri\u00f3dicos y c\u00edrculos intelectuales.<\/p>\n<p>No se trataba de un simple error de apreciaci\u00f3n. Era el fracaso de una visi\u00f3n antropol\u00f3gica profundamente limitada.<\/p>\n<p>El problema de muchos intelectuales contempor\u00e1neos no consiste en que sean ateos o agn\u00f3sticos.<\/p>\n<p>El problema consiste en que con frecuencia reducen al ser humano a dimensiones exclusivamente econ\u00f3micas, pol\u00edticas o psicol\u00f3gicas, ignorando su necesidad de trascendencia.<\/p>\n<p>La historia demuestra precisamente lo contrario.<\/p>\n<p>Las grandes ideolog\u00edas seculares prometieron llenar el vac\u00edo espiritual dejado por la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>El marxismo prometi\u00f3 el para\u00edso terrestre. El positivismo prometi\u00f3 una humanidad guiada exclusivamente por la ciencia.<\/p>\n<p>Diversas corrientes materialistas prometieron explicar completamente al hombre mediante factores econ\u00f3micos o biol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Ninguna logr\u00f3 satisfacer las preguntas fundamentales sobre el sentido de la existencia, el sufrimiento, la muerte o la esperanza.<\/p>\n<p>Por eso la religi\u00f3n no desapareci\u00f3.<\/p>\n<p>Por eso tampoco desapareci\u00f3 en la Europa supuestamente posreligiosa que muchos presentaban como modelo definitivo de la modernidad.<\/p>\n<p>Por aquellos a\u00f1os me correspond\u00eda servir como Embajador a la Rep\u00fablica Dominicana ante la Santa Sede.<\/p>\n<p>Tuve la oportunidad de observar directamente la vitalidad de la Iglesia Cat\u00f3lica en m\u00faltiples continentes y comprobar que las teor\u00edas sobre su inminente desaparici\u00f3n se encontraban muy lejos de la realidad.<\/p>\n<p>Mientras algunos intelectuales escrib\u00edan sobre el ocaso del cristianismo, millones de personas continuaban llenando templos, peregrinaciones y encuentros internacionales.<\/p>\n<p>Madrid simplemente hizo visible algo que ya exist\u00eda.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n fundamental no es que Vargas Llosa reconociera aquel hecho.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es por qu\u00e9 tantos intelectuales necesitaron una evidencia tan abrumadora para admitir algo que millones de creyentes observaban diariamente.<\/p>\n<p>La respuesta quiz\u00e1s sea inc\u00f3moda.<\/p>\n<p>Porque cuando una ideolog\u00eda se convierte en una lente obligatoria para interpretar la realidad, termina produciendo una forma peculiar de ceguera.<\/p>\n<p>Los hechos dejan de ser observados tal como son y pasan a ser filtrados por prejuicios previos.<\/p>\n<p>Y cuando finalmente la realidad resulta imposible de negar, no queda m\u00e1s remedio que reconocerla.<\/p>\n<p>Eso fue exactamente lo que ocurri\u00f3 en Madrid en agosto de 2011.<\/p>\n<p>Ahora nada debe sorprender con la visita de Le\u00f3n XIV del 2026.<\/p>\n<p>No fue una victoria intelectual de Vargas Llosa su art\u00edculo del 2011.<\/p>\n<p>Fue una derrota de sus presupuestos culturales.<\/p>\n<p>No fue una confirmaci\u00f3n de sus teor\u00edas.<\/p>\n<p>Fue una rectificaci\u00f3n impuesta por los hechos.<\/p>\n<p>No fue el triunfo de una interpretaci\u00f3n secular de la historia.<\/p>\n<p>Fue el reconocimiento involuntario de que el ser humano sigue buscando aquello que ninguna ideolog\u00eda ha logrado sustituir.<\/p>\n<p>La realidad, tarde o temprano, termina desenmascarando a los privones.<\/p>\n<p>Y en Madrid, durante aquellos d\u00edas de agosto de 2011, la realidad habl\u00f3 m\u00e1s alto que las teor\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: V\u00edctor Manuel Grimaldi C\u00e9spedes | Despu\u00e9s de la reciente visita de Le\u00f3n XIV a Espa\u00f1a y del impresionante ba\u00f1o de masas que recibi\u00f3 en Madrid, regres\u00e9 a la lectura de viejos peri\u00f3dicos espa\u00f1oles y encontr\u00e9 un art\u00edculo de Mario Vargas Llosa publicado en agosto de 2011. 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