{"id":89397,"date":"2026-06-16T09:06:15","date_gmt":"2026-06-16T13:06:15","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=89397"},"modified":"2026-06-16T09:06:15","modified_gmt":"2026-06-16T13:06:15","slug":"urgimos-mentes-y-cuerpos-sanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/urgimos-mentes-y-cuerpos-sanos\/","title":{"rendered":"Urgimos mentes y cuerpos sanos"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | El centro computacional org\u00e1nico humano lo representa nuestro cerebro.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de los accesorios perif\u00e9ricos, digamos la vista, el o\u00eddo, el olfato, el gusto y el tacto, llevamos se\u00f1ales por medio de intermediarios bioqu\u00edmicos hasta grupos de neuronas altamente especializadas, las que, a su vez, elaboran respuestas que son moduladas y finalmente devueltas a los \u00f3rganos y sistemas correspondientes.<\/p>\n<p>De lo arriba expuesto se deduce que, para que nuestro organismo funcione de manera apropiada, debemos alimentarlo correctamente, a tiempo, con calidad y en cantidad adecuada.<\/p>\n<p>Durante la ni\u00f1ez y la temprana adolescencia predominan los procesos anab\u00f3licos, lo que significa que se necesita una mayor cantidad de prote\u00ednas, vitaminas, grasas y carbohidratos hasta construir todo el sistema musculoesquel\u00e9tico y los diversos \u00f3rganos que componen el cuerpo. En la edad adulta llegamos a una especie de equilibrio en donde ingerimos lo que consumimos durante la actividad metab\u00f3lica. En la senectud, de modo natural, la funci\u00f3n catab\u00f3lica o de desgaste predomina sobre la anab\u00f3lica, por lo que el desgaste muscular y \u00f3seo hace que la persona tienda a perder estatura y que tambi\u00e9n se vuelva m\u00e1s fr\u00e1gil y propensa a ca\u00eddas y fracturas.<\/p>\n<p>Es durante los dos extremos de la vida, la infancia y la ancianidad, cuando la persona se torna m\u00e1s fr\u00e1gil, por lo que requiere cuidados y atenciones por parte de los adultos. La vida en sociedad permite el desarrollo armonioso de una determinada poblaci\u00f3n y, por extensi\u00f3n, del resto del mundo. La evoluci\u00f3n del Homo sapiens ha permitido que este haya logrado superar en casi todos los sentidos, en un tiempo relativamente corto, a todos los dem\u00e1s mam\u00edferos terrestres. Hemos conseguido pisar la superficie de la Luna y ya se hacen los preparativos para viajar al planeta Marte.<\/p>\n<p>El pensamiento humano es un producto social complejo, resultado de un sinn\u00famero de variables que interact\u00faan de forma integral y que comprenden elementos biol\u00f3gicos, psicol\u00f3gicos y ambientales.<\/p>\n<p>La salud integral es fundamental para el bienestar del individuo. Nadie puede cantar salud en soledad; qui\u00e9rase o no, todos dependemos del otro o de los otros. Es imposible vivir una existencia sana en soledad. Para gozar de un equilibrio emocional y f\u00edsico se requiere de un ambiente sin contaminaci\u00f3n. La interacci\u00f3n social libre de violencia, en donde haya respeto mutuo, comprensi\u00f3n y amor al pr\u00f3jimo, representa lo ideal para una convivencia universal.<\/p>\n<p>El mundo est\u00e1 enfermo; no debemos ingerir la comida a la fuerza para nutrir el cuerpo social. La violencia engendra violencia. Sabiamente nos lo advirti\u00f3 Mahatma Gandhi: \u201cOjo por ojo y el mundo terminar\u00e1 ciego\u201d. Quien siembra vientos cosechar\u00e1 tempestades. Constituy\u00e1monos en un gran ej\u00e9rcito universal de paz, cerr\u00e9mosle el paso al odio y a la violencia. Es hora de hacer fila en nombre del amor universal; d\u00e9mosles la bienvenida en nuestros corazones a todas las razas, respetemos las creencias, aunque no necesariamente las compartamos; trabajemos por el bien com\u00fan, que es obrar por nosotros mismos y nuestras familias. Saquemos el odio y el rencor de nuestras mentes y pongamos el amor en su lugar. Paz y salud en la tierra para todos los hombres y mujeres de buena voluntad en tiempos de incertidumbre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | El centro computacional org\u00e1nico humano lo representa nuestro cerebro. 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