{"id":89694,"date":"2026-06-27T10:14:07","date_gmt":"2026-06-27T14:14:07","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=89694"},"modified":"2026-06-27T10:14:07","modified_gmt":"2026-06-27T14:14:07","slug":"quien-defiende-al-pueblo-cuando-el-defensor-calla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/quien-defiende-al-pueblo-cuando-el-defensor-calla\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n Defiende al Pueblo cuando el Defensor calla?"},"content":{"rendered":"<p>Por: Carlos Manzano | Algunas instituciones son creadas para administrar. Otras para ejecutar pol\u00edticas p\u00fablicas. Pero existen algunas cuya misi\u00f3n es todav\u00eda m\u00e1s delicada: servir de contrapeso frente al poder y convertirse en refugio institucional del ciudadano cuando siente que nadie lo escucha.<\/p>\n<p>Entre ellas, pocas cargan con una responsabilidad tan simb\u00f3lica y trascendental como la figura del Defensor del Pueblo.<br \/>\nSu raz\u00f3n de existir no es ocupar espacios protocolares ni acumular presencia p\u00fablica. Tampoco es administrar relaciones c\u00f3modas con quienes gobiernan. Su prop\u00f3sito es mucho m\u00e1s exigente y aguerrido: vigilar, se\u00f1alar, defender derechos, acompa\u00f1ar reclamos y representar institucionalmente la voz de quienes no tienen poder.<\/p>\n<p>Por eso, resulta preocupante que cada vez m\u00e1s ciudadanos se hagan eco de una percepci\u00f3n inc\u00f3moda de escuchar: que frente a muchos de los problemas que m\u00e1s golpean a la poblaci\u00f3n dominicana, el Defensor del Pueblo parece mantenerse distante, selectivo o insuficientemente presente.<br \/>\nEl pa\u00eds vive tensiones y desaf\u00edos que no necesitan explicaci\u00f3n para quien los enfrenta todos los d\u00edas: inseguridad, presi\u00f3n sobre el costo de vida, interrupciones en servicios b\u00e1sicos, dificultades en salud, desaf\u00edos educativos, incertidumbre econ\u00f3mica y una sensaci\u00f3n creciente de desgaste en la calidad de vida.<\/p>\n<p>No son asuntos aislados ni casos individuales. Son preocupaciones colectivas que afectan a miles de familias.<br \/>\nY es precisamente ah\u00ed donde surge una pregunta que empieza a repetirse con m\u00e1s fuerza en distintos sectores de la sociedad: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la instituci\u00f3n creada para defender al ciudadano cuando \u00e9ste siente que est\u00e1 enfrentando solo sus dificultades?<br \/>\nNo se trata de pedir que el Defensor del Pueblo gobierne. No se le exige sustituir ministros ni resolver por s\u00ed solo problemas hist\u00f3ricos del Estado. Pero s\u00ed se espera algo esencial: una instituci\u00f3n con iniciativa, con criterio independiente y con capacidad de colocar los derechos ciudadanos en el centro del debate p\u00fablico.<\/p>\n<p>Porque defender al pueblo no significa procurar que el conflicto desaparezca, significa entrar donde el conflicto existe.<br \/>\nUna instituci\u00f3n de defensa ciudadana no demuestra fortaleza por la cantidad de actividades que realiza ni por la frecuencia con que aparece en titulares. Su relevancia se mide por su disposici\u00f3n a intervenir donde est\u00e1n las preocupaciones reales de la poblaci\u00f3n.<br \/>\nY cuando empieza a instalarse la percepci\u00f3n de que la energ\u00eda institucional se concentra m\u00e1s en casos de alto rendimiento medi\u00e1tico que en problemas estructurales que afectan a millones, el cuestionamiento deja de ser coyuntural y se vuelve m\u00e1s profundo.<br \/>\nPorque la ciudadan\u00eda no eval\u00faa solamente si una instituci\u00f3n existe o sale todos los d\u00edas en los medios de comunicaci\u00f3n. Eval\u00faa, m\u00e1s bien, si se siente defendida por ella ante todos los problemas que la agobian.<br \/>\nCuando los ciudadanos perciben que las instituciones llamadas a protegerlos guardan silencio frente a los temas que generan angustia colectiva, comienza a deteriorarse la confianza institucional.<br \/>\nY una democracia donde la gente deja de confiar en sus \u00f3rganos de protecci\u00f3n empieza lentamente a perder mecanismos de equilibrio.<\/p>\n<p>Porque una instituci\u00f3n puede emitir comunicados, asistir a eventos y mantener presencia p\u00fablica, pero si el ciudadano no siente acompa\u00f1amiento frente a los problemas que condicionan su vida diaria, se instala la sensaci\u00f3n de que la representaci\u00f3n existe solo en el papel.<br \/>\nEl Defensor del Pueblo no est\u00e1 llamado a agradar al poder. Est\u00e1 llamado a incomodarlo cuando sea necesario. No est\u00e1 para administrar prudencias excesivas. Est\u00e1 para recordar que los derechos fundamentales de los ciudadanos no esperan momentos oportunos.<br \/>\nNo est\u00e1 para seleccionar \u00fanicamente causas que generen exposici\u00f3n. Est\u00e1 para estar donde le duele al pa\u00eds.<\/p>\n<p>La Rep\u00fablica Dominicana necesita un Defensor del Pueblo valiente, independiente y cercano a la gente. Que no tema elevar la voz cuando las circunstancias lo demanden. Que entienda que el prestigio no se construye con presencia medi\u00e1tica, sino con presencia social.<br \/>\nPorque al final, toda esta discusi\u00f3n termina reducida a una sola pregunta que ninguna democracia deber\u00eda permitirse ignorar: \u00bfQui\u00e9n defiende al pueblo cuando su Defensor calla?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Manzano | Algunas instituciones son creadas para administrar. Otras para ejecutar pol\u00edticas p\u00fablicas. 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