{"id":89726,"date":"2026-06-29T08:35:58","date_gmt":"2026-06-29T12:35:58","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=89726"},"modified":"2026-06-29T08:35:58","modified_gmt":"2026-06-29T12:35:58","slug":"efectos-de-la-concentracion-de-capital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/efectos-de-la-concentracion-de-capital\/","title":{"rendered":"EFECTOS DE LA CONCENTRACI\u00d3N DE CAPITAL"},"content":{"rendered":"<p>Por: \u200bDaniel Cruz | Sin la pretensi\u00f3n de iniciar un debate ideol\u00f3gico \u2014para muchos anacr\u00f3nico\u2014, resulta imperativo reconocer de entrada que el pa\u00eds experimenta una intensa concentraci\u00f3n de capital. Dicha concentraci\u00f3n provoca que un n\u00famero cada vez menor de familias y corporaciones se constituyan en propietarios de la riqueza nacional, lo cual genera, en direcci\u00f3n opuesta, un incremento sostenido en la pauperizaci\u00f3n de las masas.<\/p>\n<p>\u200bCiertamente, algunos sectores, seducidos por la ilusi\u00f3n de mecanismos ajenos a nuestro sistema social y modelo econ\u00f3mico, podr\u00edan alegar que en la actualidad las mayor\u00edas perciben una \u00abmejor\u00eda en sus condiciones de vida\u00bb. Quienes sostienen esta postura argumentan, por ejemplo, la facilidad con la que un joven de nuestros sectores populares puede adquirir hoy en d\u00eda calzado deportivo de marcas reconocidas o prendas de vestir de segunda mano \u2014e incluso nuevas\u2014 en los mercados informales; una posibilidad que resultaba casi inaccesible durante la d\u00e9cada de los setenta.<\/p>\n<p>\u200bExisten, sin embargo, dos factores menos superficiales que el ejemplo citado, pero igualmente eficaces al momento de inducir a amplios sectores vulnerables a autopercibirse como menos despose\u00eddos que los de hace veinte a\u00f1os. El primero es de car\u00e1cter material: las remesas que numerosas familias reciben de parientes residentes en los Estados Unidos y Europa. El segundo es de naturaleza estrictamente psicol\u00f3gica, pero incide con la misma fuerza en la creencia de una supuesta movilidad social ascendente: el h\u00e1bito de interactuar en el ciberespacio. La navegaci\u00f3n digital posee la \u00abmagia\u00bb de infundir en muchos ciudadanos la sensaci\u00f3n de estar a la par de un joven de clase media local, neoyorquino o alem\u00e1n, bajo la premisa de que en las redes sociales consumen los mismos contenidos, interact\u00faan en los mismos espacios e incluso pueden comunicarse directamente con ellos. En este punto, lo verdaderamente relevante es advertir c\u00f3mo los sectores desfavorecidos adoptan el estilo de vida que las sociedades desarrolladas proyectan a trav\u00e9s de los entornos digitales, asimil\u00e1ndolo con tanta intensidad que confunden dicha ilusi\u00f3n con su realidad cotidiana.<\/p>\n<p>\u200bLa realidad objetiva demuestra que la riqueza nacional se concentra en un n\u00famero de manos cada vez m\u00e1s reducido, proceso que ha transformado profundamente nuestra estructura econ\u00f3mica y social. En la d\u00e9cada de los sesenta, un agente econ\u00f3mico operaba r\u00edgidamente como importador o exportador; hoy en d\u00eda, puede desempe\u00f1ar ambas funciones. En los a\u00f1os setenta, las figuras del banquero, el industrial y el comerciante se manten\u00edan diferenciadas; en la actualidad, los grandes industriales y comerciantes se han transformado en accionistas de entidades financieras, y viceversa. Si bien el auge reciente de la bolsa de valores ha acentuado esta din\u00e1mica, el fen\u00f3meno responde a un proceso estructural previo.<\/p>\n<p>\u200bAhora bien, si existe un sector que ha sido radicalmente transformado por esta concentraci\u00f3n de capital, es el de la comunicaci\u00f3n social. Un volumen cada vez mayor de peri\u00f3dicos, canales de televisi\u00f3n, estaciones radiales y plataformas digitales se encuentra hoy subordinado a un menor n\u00famero de propietarios.<\/p>\n<p>\u200bEste fen\u00f3meno social ejerce una influencia determinante en la pol\u00edtica y en el ejercicio comunicacional contempor\u00e1neo. La concentraci\u00f3n de los medios de difusi\u00f3n en pocas manos otorga a sus propietarios y accionistas una enorme capacidad de presi\u00f3n estrat\u00e9gica, lo que les permite condicionar las decisiones gubernamentales en coyunturas espec\u00edficas que afecten sus intereses particulares. Por esta raz\u00f3n, para determinados grupos econ\u00f3micos resulta irrelevante si el medio de comunicaci\u00f3n es financieramente rentable; su prop\u00f3sito no es la obtenci\u00f3n de dividendos, sino su instrumentalizaci\u00f3n como factor de influencia y contrapeso pol\u00edtico.<\/p>\n<p>\u200bLa manifestaci\u00f3n espec\u00edfica de esta concentraci\u00f3n oligop\u00f3lica dentro de la propia praxis comunicativa ser\u00e1 analizada luego junto a as<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: \u200bDaniel Cruz | Sin la pretensi\u00f3n de iniciar un debate ideol\u00f3gico \u2014para muchos anacr\u00f3nico\u2014, resulta imperativo reconocer de entrada que el pa\u00eds experimenta una intensa concentraci\u00f3n de capital. 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