{"id":90157,"date":"2026-07-14T09:58:34","date_gmt":"2026-07-14T13:58:34","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=90157"},"modified":"2026-07-14T09:58:34","modified_gmt":"2026-07-14T13:58:34","slug":"muertes-prematuras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/muertes-prematuras\/","title":{"rendered":"Muertes prematuras"},"content":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Nacer y morir es ley de vida. La inmortalidad del ser es un concepto abstracto y, como tal, algo fuera de lo material. El mundo que nos ha tocado vivir es testigo de un progresivo aumento en la longevidad, con una mejor calidad de vida, gracias a los r\u00e1pidos avances de la ciencia y la tecnolog\u00eda. Es factible seguir ampliando estos par\u00e1metros a nivel global, siempre y cuando consigamos una adecuada distribuci\u00f3n de las riquezas creadas. Desgraciadamente, el crecimiento demogr\u00e1fico desigual, los desastres naturales, as\u00ed como el acaparamiento de las riquezas en manos de unos pocos, act\u00faan en contra del bienestar del colectivo humano.<\/p>\n<p>Es mucho lo que se puede hacer para mejorar en lo que concierne a la salud planetaria. Traslad\u00e1ndonos al plano local, exploremos lo mucho que se puede lograr enfoc\u00e1ndonos en la prevenci\u00f3n de muertes en ni\u00f1os y adolescentes. Tenemos una estratificaci\u00f3n social en lo concerniente a estos fallecimientos. Los sectores pobres son golpeados por las infecciones, las drogas, los accidentes y la malnutrici\u00f3n. Todos estos males son evidentemente evitables. Los programas de vacunaci\u00f3n, control de epidemias, alimentaci\u00f3n adecuada y oportuna, educaci\u00f3n, vivienda, ambiente sano, integraci\u00f3n social y seguridad vial deben ser garantizados por el Estado. La atenci\u00f3n primaria es un muro de contenci\u00f3n para impedir que males evitables sigan afeando nuestras estad\u00edsticas sobre morbilidad y mortalidad de infantes, ni\u00f1os y adolescentes. Los embarazos en la temprana adolescencia acarrean altas cifras de abortos, partos prematuros, muertes neonatales e infantiles. La deserci\u00f3n escolar y la pobre calidad de la ense\u00f1anza p\u00fablica son el caldo de cultivo para la proliferaci\u00f3n de la adicci\u00f3n a los f\u00e1rmacos prohibidos. La violencia barrial y familiar es el resultado del descontrol social producto de una acelerada urbanizaci\u00f3n sin planificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis estad\u00edstico de las causas de muertes determinadas mediante la pr\u00e1ctica de autopsias en ni\u00f1os y adolescentes revela no solamente la magnitud de la casu\u00edstica, sino tambi\u00e9n la naturaleza de muchos de estos decesos, que con frecuencia arrojan procesos m\u00f3rbidos letales evitables. De tantos casos, podr\u00edamos llegar a una relativa desensibilizaci\u00f3n estatal, al punto que se considere normal algo que deber\u00eda ser motivo de bochorno, por cuanto ello denota descuido y menosprecio por la vida. Un adolescente que cae muerto durante un receso escolar y que luego la necropsia evidencia una enfermedad reum\u00e1tica cardiaca habla por s\u00ed solo del mal funcionamiento de la atenci\u00f3n primaria. En la ni\u00f1ez pudieron atenderse los recurrentes episodios de infecci\u00f3n estreptoc\u00f3cica de la garganta del ahora fallecido. Otros seguir\u00e1n muriendo del mismo mal hasta que la insensibilidad estatal nos venda esos decesos como algo natural. M\u00e1s que paliarse, estas cifras de mortalidad prosiguen su ascenso como un r\u00edo que aumenta su caudal en la medida en que se acrecientan las lluvias. Con el aumento del costo de la vida y la carga impositiva, se produce un retroceso en la comodidad que caracteriz\u00f3 a las capas medias de la poblaci\u00f3n dominicana. Cada vez se torna m\u00e1s dif\u00edcil mantener los estilos de vida acostumbrados. Crecen los temores a los atracos y robos en calles y hogares. El ambiente internacional de guerra, el alza en el precio de los combustibles, as\u00ed como las consecuencias del cambio clim\u00e1tico, generan una tormentosa incertidumbre local e internacional. Apostemos por una mayor y mejor vida de ni\u00f1os, j\u00f3venes y adultos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Sergio Sarita Valdez | Nacer y morir es ley de vida. La inmortalidad del ser es un concepto abstracto y, como tal, algo fuera de lo material. 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