{"id":91594,"date":"2026-09-14T11:49:28","date_gmt":"2026-09-14T15:49:28","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=91594"},"modified":"2026-09-14T11:56:38","modified_gmt":"2026-09-14T15:56:38","slug":"nueve-decadas-de-la-manosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/nueve-decadas-de-la-manosa\/","title":{"rendered":"NUEVE D\u00c9CADAS DE LA MA\u00d1OSA"},"content":{"rendered":"<p>Por: Ram\u00f3n Tejeda Read | Entre la que se considera primera novela dominicana\u2014El Montero, de Pedro Francisco Bon\u00f3 (1856)\u2014y   La Ma\u00f1osa, de Juan Bosch (1936), median ochenta a\u00f1os y una cantidad importante de la novel\u00edstica dominicana, incluido el Enriquillo de Galv\u00e1n (1882), considerada la novela m\u00e1s importante del siglo XIX dominicano. Y de 1936 a la fecha hay nueve d\u00e9cadas de un acontecer literario intenso y extenso, en prosa y en verso, y un pa\u00eds multiplicado en riqueza y en pobreza.<\/p>\n<p>Noventa a\u00f1os despu\u00e9s, La Ma\u00f1osa sigue siendo referencia inevitable. Escrita en 1935, seg\u00fan informa Bosch en el pr\u00f3logo a la tercera edici\u00f3n (1966), es publicada en junio de 1936 y no lo ser\u00e1 ya m\u00e1s en Rep\u00fablica Dominicana hasta treinta a\u00f1os despu\u00e9s. En 1940, sale a la luz la primera edici\u00f3n cubana, que ser\u00eda la segunda de la novela. Esa edici\u00f3n, considera Guillermo Pi\u00f1a Contreras, fue corregida y mejorada por Bosch. No obstante, la Fundaci\u00f3n Juan Bosch prefiere seguir reimprimiendo la edici\u00f3n de 1966, a  la que nos atenemos para este comentario.<\/p>\n<p>Hab\u00eda dejado la Rep\u00fablica Dominicana en enero de 1937 al intuir que, de quedarse en el pa\u00eds, solo tendr\u00eda dos caminos: naufragar en las aguas terribles de la dictadura de Trujillo (perseguido, encarcelado o asesinado) o resignarse a ser un funcionario m\u00e1s del r\u00e9gimen, quedando asfixiada una de las plumas m\u00e1s brillantes de la literatura dominicana.<\/p>\n<p>Actu\u00f3 bien. Se fue al exilio en Puerto Rico, primero, luego a Cuba. En consecuencia, su literatura ser\u00eda m\u00e1s conocida en el extranjero que en su propio pa\u00eds. La dictadura trujillista la vet\u00f3 por veinticinco a\u00f1os, por eso la segunda edici\u00f3n dominicana de La Ma\u00f1osa\u2014tercera de la novela\u2014aparece en 1966 con unas  Palabras del autor para la tercera edici\u00f3n.<\/p>\n<p>En esas palabras explica Bosch: \u201cLa Ma\u00f1osa obedeci\u00f3 al plan de elaborar una novela en la que no hubiera un personaje central ni caracteres de carne y hueso que pudieran atraer la atenci\u00f3n del lector y \u2018robarse\u2019 el libro\u201d. (\u2026) \u201cEn La Ma\u00f1osa (\u2026) deb\u00eda  haber un \u2018personaje\u2019 central, y ser\u00eda la guerra civil; y todos los seres vivos que desfilaran por las p\u00e1ginas del libro, sin exceptuar la mula que le dar\u00eda nombre, deber\u00edan ser, en un sentido o en otro, v\u00edctimas de ese personaje central\u201d. Y agrega: \u201cS\u00f3lo en ese sentido La Ma\u00f1osa ser\u00eda pol\u00edtica, puesto que las continuas revueltas armadas causaron tantos males al pa\u00eds que contribuyeron a impedir su desarrollo. En una forma o en otra, todos los dominicanos sufrieron las consecuencias de esas contiendas personalistas planteadas y resueltas a balazos\u201d.<\/p>\n<p>En efecto, en la novela, como en la realidad, las nefastas consecuencias de aquellas \u2018revoluciones\u2019 las sufren los ni\u00f1os (encarnados en Pepito y Juanito), las madres y padres que preguntan y sufren por sus hijos; los propios hijos reclutados a la fuerza o no para las guerras perdidas; mutilados, corrompidos; la mujer dominicana (personificada en \u00c1ngela y Carmita) que juega un papel vertebral; los comerciantes obligados a pagar sobornos, y las sufre a fin de cuentas el pa\u00eds, es decir, La Ma\u00f1osa, enredado en las patas de los caballos de los caudillos.<\/p>\n<p>A esa edici\u00f3n de 1966 le sigui\u00f3 otra, en 1974, que Bosch encabeza con unas Palabras para la edici\u00f3n especial. Ah\u00ed explica que cuando escribi\u00f3 las Palabras del autor para la tercera edici\u00f3n en \u201cese mes de agosto de 1966 ignoraba la causa de esas guerras civiles tanto como la ignoraba cuando escrib\u00ed la novela; y en agosto de 1968 estaba diciendo en  Composici\u00f3n social dominicana, que la causa de nuestras guerras intestinas era la lucha de clases, una lucha de clases que carec\u00eda de orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica y que adem\u00e1s se llevaba a cabo entre capas diferentes de una numerosa peque\u00f1a burgues\u00eda que peleaban a muerte porque la guerra civil fue, durante much\u00edsimo tiempo, el canal de ascenso social m\u00e1s seguro que conoc\u00eda el pa\u00eds\u2026\u201d.<\/p>\n<p>A noventa a\u00f1os de La Ma\u00f1osa, hace rato que nuestro pa\u00eds no es una sociedad rural sino todo lo contrario y es mucho lo que econ\u00f3mica y socialmente ha conseguido. Sin embargo, las \u201ccontiendas personalistas\u201d entre las capas de la peque\u00f1a burgues\u00eda dominicana contin\u00faan, porque la lucha de clases no desaparece. Esas luchas se han mudado a las llamadas redes sociales y, como cuando La Ma\u00f1osa, en ellas cualquier pasacantando es un general, un Fello Macario o un Monsito Pe\u00f1a decidido a ser hasta presidente de la Rep\u00fablica, mientras nuestro pueblo\u2014como Juanito en la novela\u2014 observa todo desde su lecho de enfermo. La burgues\u00eda que no ten\u00edamos en 1935, la tenemos hoy, pero no es una clase gobernante. Es clase dominante, pero incapaz de imprimir en la sociedad una huella de orden y desarrollo coherentes y perdurables. Vive en permanente acumulaci\u00f3n originaria de capital y s\u00f3lo sabe ganar m\u00e1s y m\u00e1s dinero. <\/p>\n<p>Noventa a\u00f1os despu\u00e9s de la primera novela de Bosch, no se sorprenda nadie si siente que perdura todav\u00eda la misma sensaci\u00f3n de inutilidad, desaliento y confusi\u00f3n que flota en la atm\u00f3sfera de La Ma\u00f1osa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Ram\u00f3n Tejeda Read | Entre la que se considera primera novela dominicana\u2014El Montero, de Pedro Francisco Bon\u00f3 (1856)\u2014y La Ma\u00f1osa, de Juan Bosch (1936), median ochenta a\u00f1os y una cantidad importante de la novel\u00edstica dominicana, incluido el Enriquillo de Galv\u00e1n (1882), considerada la novela m\u00e1s importante del siglo XIX dominicano. 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