{"id":91805,"date":"2026-09-23T16:18:55","date_gmt":"2026-09-23T20:18:55","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=91805"},"modified":"2026-09-23T16:18:55","modified_gmt":"2026-09-23T20:18:55","slug":"suiza-y-la-neutralidad-en-disputa-una-mirada-dominico-suiza-a-una-paradoja-historica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/suiza-y-la-neutralidad-en-disputa-una-mirada-dominico-suiza-a-una-paradoja-historica\/","title":{"rendered":"Suiza y la neutralidad en disputa: una mirada dominico-suiza a una paradoja hist\u00f3rica"},"content":{"rendered":"<p>Por: Isc\u00e1nder Santana | Como dominicano que vive en Suiza, observo la pol\u00edtica internacional desde una doble sensibilidad: la de un pa\u00eds peque\u00f1o del Caribe que hist\u00f3ricamente ha sufrido presiones de potencias hegem\u00f3nicas, y la de una naci\u00f3n alpina que ha construido su identidad sobre la neutralidad. Esa combinaci\u00f3n me permite ver con claridad una paradoja que muchos suizos prefieren no discutir: Suiza fue m\u00e1s estricta con su neutralidad frente a Hitler que frente a la presi\u00f3n occidental contempor\u00e1nea. Y esa ambig\u00fcedad revela que la neutralidad, lejos de ser un principio inmutable, es hoy un campo de disputa geopol\u00edtica.<\/p>\n<p>Cuando Suiza decidi\u00f3 sumarse a las sanciones contra Rusia en 2022 sin mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, rompi\u00f3 con una tradici\u00f3n que hab\u00eda defendido incluso en los momentos m\u00e1s oscuros del siglo XX. Durante la Segunda Guerra Mundial, Suiza mantuvo relaciones financieras y comerciales con la Alemania nazi, alegando que la neutralidad era indispensable para su supervivencia. No sancion\u00f3 a Hitler, no bloque\u00f3 activos y no se aline\u00f3 con ning\u00fan bloque militar. Hoy, en cambio, sanciona a Rusia, congela cuentas y adopta medidas dictadas por Estados Unidos, la Uni\u00f3n Europea y la OTAN. La neutralidad suiza fue m\u00e1s r\u00edgida frente a un r\u00e9gimen totalitario que frente a la presi\u00f3n diplom\u00e1tica de sus socios occidentales.<\/p>\n<p>Para alguien que viene de la Rep\u00fablica Dominicana \u2014un pa\u00eds que ha vivido intervenciones, ocupaciones y presiones externas\u2014 esta contradicci\u00f3n es evidente: la neutralidad solo tiene sentido si se ejerce con coherencia. Cuando un pa\u00eds peque\u00f1o se alinea con sanciones unilaterales impuestas por potencias hegem\u00f3nicas, pierde autonom\u00eda diplom\u00e1tica y renuncia a su capacidad de mediaci\u00f3n. Y en el mundo actual, donde las sanciones se han convertido en instrumentos geopol\u00edticos m\u00e1s que en mecanismos de derecho internacional, esa renuncia es peligrosa.<\/p>\n<p>La iniciativa popular que busca constitucionalizar una neutralidad estricta ser\u00e1 sometida a refer\u00e9ndum el 27 de septiembre de 2026. Aunque impulsada por sectores conservadores, contiene un elemento que merece atenci\u00f3n desde una perspectiva anti-hegem\u00f3nica: exigir que Suiza solo aplique sanciones aprobadas por la ONU. En un mundo donde las sanciones occidentales no pasan por el sistema multilateral, esta propuesta puede interpretarse como una defensa de la autonom\u00eda diplom\u00e1tica y del multilateralismo real, no del \u00abmultilateralismo selectivo\u00bb de las potencias.<\/p>\n<p>Mi mirada dominico-suiza me lleva a ver esta iniciativa desde un \u00e1ngulo distinto al de quienes la promovieron. Para ellos, se trata de limitar la influencia de la Uni\u00f3n Europea y reforzar la soberan\u00eda nacional. Para m\u00ed, se trata de evitar que Suiza sea arrastrada por agendas geopol\u00edticas que no representan a la comunidad internacional. La ONU, con todas sus limitaciones, sigue siendo el \u00fanico \u00f3rgano con legitimidad universal: si Suiza quiere preservar su rol hist\u00f3rico como mediadora, debe anclar su pol\u00edtica exterior en ese marco, no en coaliciones ad hoc.<\/p>\n<p>La neutralidad suiza enfrenta hoy un desaf\u00edo que no exist\u00eda en el siglo XX: la presi\u00f3n de sanciones econ\u00f3micas como herramienta de pol\u00edtica exterior. Estas sanciones, cuando no son multilaterales, no representan el derecho internacional, sino la voluntad de un bloque. Para un pa\u00eds peque\u00f1o como Suiza \u2014y para quienes venimos de pa\u00edses que han sufrido la hegemon\u00eda de otros\u2014 la neutralidad no es solo un principio diplom\u00e1tico: es una forma de protecci\u00f3n frente a la instrumentalizaci\u00f3n geopol\u00edtica.<\/p>\n<p>La paradoja contempor\u00e1nea es clara: Suiza defiende la neutralidad en el discurso, pero la erosiona en la pr\u00e1ctica. Y en un mundo donde las potencias compiten por influencia, la neutralidad solo tiene sentido si se ejerce con coherencia. La iniciativa de neutralidad estricta, reinterpretada desde una sensibilidad dominico-suiza anti-hegem\u00f3nica, puede ser una oportunidad para recuperar esa coherencia y evitar que Suiza se convierta en un actor parcial en conflictos donde la mediaci\u00f3n es indispensable.<\/p>\n<p>Suiza debe decidir: neutral o alineada. No puede ser ambas cosas a la vez. En tiempos de polarizaci\u00f3n global, la neutralidad no es un lujo: es una responsabilidad hist\u00f3rica. Y los ciudadanos suizos deber\u00edan sentirse comprometidos con una neutralidad absoluta \u2014no selectiva, no oportunista\u2014 porque es la \u00fanica que preserva la credibilidad hist\u00f3rica de la Confederaci\u00f3n. Quienes venimos de pa\u00edses que conocen el peso de la hegemon\u00eda entendemos mejor que nadie lo que est\u00e1 en juego.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Isc\u00e1nder Santana | Como dominicano que vive en Suiza, observo la pol\u00edtica internacional desde una doble sensibilidad: la de un pa\u00eds peque\u00f1o del Caribe que hist\u00f3ricamente ha sufrido presiones de potencias hegem\u00f3nicas, y la de una naci\u00f3n alpina que ha construido su identidad sobre la neutralidad. Esa combinaci\u00f3n me permite ver con claridad una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":82068,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[53],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91805"}],"collection":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=91805"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91805\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":91806,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91805\/revisions\/91806"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/82068"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=91805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}