{"id":92571,"date":"2026-10-27T09:50:30","date_gmt":"2026-10-27T13:50:30","guid":{"rendered":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/?p=92571"},"modified":"2026-10-27T09:50:30","modified_gmt":"2026-10-27T13:50:30","slug":"haiti-una-crisis-que-nos-obliga-a-mirar-mas-lejos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pldaldia.com\/portada\/haiti-una-crisis-que-nos-obliga-a-mirar-mas-lejos\/","title":{"rendered":"Hait\u00ed, una crisis que nos obliga a mirar m\u00e1s lejos"},"content":{"rendered":"<p>Por: Margarita Cede\u00f1o | La situaci\u00f3n que vive Hait\u00ed nos preocupa profundamente y nos plantea desaf\u00edos que no podemos ignorar. Lo que ocurre al otro lado de nuestra frontera tiene consecuencias para la seguridad, la econom\u00eda y la tranquilidad de los dominicanos. Y aunque todos deseamos que el pueblo haitiano pueda recuperar la paz y la estabilidad, debemos reconocer que encontrar una soluci\u00f3n duradera podr\u00eda tomar muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>No estamos frente a una crisis pasajera. Hait\u00ed atraviesa un proceso de deterioro institucional, pol\u00edtico y social que se ha profundizado con el paso del tiempo. La violencia de las bandas armadas, el desplazamiento de miles de familias y las dificultades para celebrar elecciones son expresiones de un problema mucho m\u00e1s complejo, cuya soluci\u00f3n requiere mucho m\u00e1s que la presencia de fuerzas internacionales.<\/p>\n<p>Ante esta realidad, la Rep\u00fablica Dominicana tiene que actuar con prudencia, firmeza y una visi\u00f3n que vaya m\u00e1s all\u00e1 de las circunstancias del momento.<\/p>\n<p>Valoro los esfuerzos que ha realizado el Gobierno para reforzar la vigilancia fronteriza y mantener la situaci\u00f3n haitiana en la agenda internacional. Son acciones necesarias, especialmente cuando las amenazas a nuestra seguridad son cada vez m\u00e1s complejas. Pero tambi\u00e9n considero que debemos avanzar hacia una pol\u00edtica de Estado que nos permita anticiparnos a los acontecimientos, en lugar de limitarnos a responder cuando sus consecuencias ya se hacen sentir en nuestro territorio.<\/p>\n<p>La protecci\u00f3n de nuestra frontera es una responsabilidad irrenunciable. Necesitamos mantener una presencia militar adecuada, mejorar los sistemas de vigilancia, fortalecer la inteligencia y enfrentar con determinaci\u00f3n el tr\u00e1fico de armas y la corrupci\u00f3n. No basta con aumentar los controles si persisten debilidades institucionales que permiten que se vulneren nuestras leyes.<\/p>\n<p>Igualmente, debemos abordar la cuesti\u00f3n migratoria con seriedad y sin contradicciones. Tenemos todo el derecho de hacer cumplir nuestras leyes y regular la presencia de extranjeros en nuestro territorio. Pero tambi\u00e9n es necesario poner orden en las relaciones laborales, exigir responsabilidades a quienes contratan trabajadores en condiciones irregulares y evitar que la informalidad siga alimentando un problema que afecta tanto a los trabajadores como al pa\u00eds.<\/p>\n<p>Otro componente fundamental de esta estrategia debe ser el desarrollo de nuestras provincias fronterizas.<\/p>\n<p>Durante demasiado tiempo hemos hablado de la frontera principalmente desde la seguridad, olvidando que all\u00ed viven familias dominicanas que necesitan empleos, escuelas, hospitales, caminos y oportunidades para progresar. Dajab\u00f3n, El\u00edas Pi\u00f1a, Independencia y Pedernales deben ocupar un lugar prioritario en nuestra planificaci\u00f3n nacional. Una comunidad que cuenta con servicios, actividad econ\u00f3mica y oportunidades tiene mejores condiciones para enfrentar cualquier amenaza.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito internacional, nuestra posici\u00f3n debe continuar siendo clara. La Rep\u00fablica Dominicana no puede ni debe cargar con las consecuencias de una crisis cuya soluci\u00f3n requiere el compromiso de muchos pa\u00edses. La comunidad internacional tiene que pasar de las declaraciones a los hechos, aportar los recursos comprometidos y acompa\u00f1ar al pueblo haitiano en la recuperaci\u00f3n de sus instituciones.<\/p>\n<p>Este desaf\u00edo exige, adem\u00e1s, algo que considero indispensable para enfrentar una situaci\u00f3n de semejante magnitud, la unidad nacional.<\/p>\n<p>Las diferencias pol\u00edticas son parte de la democracia, pero hay asuntos que deben colocarse por encima de ellas. El di\u00e1logo entre el Gobierno y los expresidentes es un paso importante que debemos preservar y fortalecer. Necesitamos acuerdos que tengan continuidad, independientemente de qui\u00e9n gobierne, y que permitan evaluar lo que estamos haciendo y corregir aquello que no est\u00e9 dando resultados.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n debemos cuidar la manera en que hablamos de Hait\u00ed. Defender nuestra soberan\u00eda y exigir el cumplimiento de nuestras leyes no significa promover el rechazo hacia un pueblo que tambi\u00e9n sufre las consecuencias de la violencia, la pobreza y la falta de oportunidades.<\/p>\n<p>La defensa de nuestros intereses nacionales debe ejercerse siempre desde la legalidad y el respeto a la dignidad humana. Tenemos que prepararnos para una realidad dif\u00edcil, que posiblemente nos acompa\u00f1ar\u00e1 durante mucho tiempo. Eso exige decisiones responsables, instituciones fuertes y la capacidad de pensar en las pr\u00f3ximas generaciones, no solamente en la pr\u00f3xima coyuntura.<\/p>\n<p>La Rep\u00fablica Dominicana necesita una estrategia que trascienda los per\u00edodos de gobierno, combine seguridad con desarrollo y convierta la anticipaci\u00f3n en una responsabilidad permanente del Estado. No podemos resolver por nosotros mismos la crisis haitiana, pero s\u00ed podemos decidir c\u00f3mo enfrentar sus consecuencias. No est\u00e1 en nuestras manos determinar el futuro de Hait\u00ed. Lo que s\u00ed est\u00e1 en nuestras manos es proteger el futuro de la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Margarita Cede\u00f1o | La situaci\u00f3n que vive Hait\u00ed nos preocupa profundamente y nos plantea desaf\u00edos que no podemos ignorar. 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