9 DE OCTUBRE: HONOR A LOS MÁRTIRES DEL CLUB HÉCTOR J. DÍAZ

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Por: José Arturo Tatis | Expresidente de la Asociación de Clubes de Santiago (ASOCLUPSA)

Cada 9 de octubre, los dominicanos comprometidos con el deporte, la cultura, el arte y el trabajo comunitario debemos detenernos para recordar una página dolorosa de nuestra historia: el asesinato de cinco jóvenes dirigentes del Club Héctor J. Díaz, ocurrido el 9 de octubre de 1971, durante uno de los períodos más difíciles de la vida democrática dominicana.

Aquellos jóvenes fueron:

– Radhamés Peláez Tejada
– Rubén Darío Sandoval
– Víctor Fernando Checo
– Reyes Florentino Santana
– Gerardo Bautista Gómez

Los cinco eran jóvenes vinculados a las actividades deportivas, culturales y comunitarias de su barrio. La noche de aquel 9 de octubre salieron del velatorio de un compañero del club para comprar velas y otros artículos. Posteriormente fueron apresados y asesinados. Sus cuerpos aparecieron en distintos lugares de Santo Domingo.

Su sacrificio estremeció profundamente a la sociedad dominicana. Catorce años después, el presidente Salvador Jorge Blanco instituyó mediante el Decreto 2402, del 5 de octubre de 1984, el Día Nacional de los Clubes, como homenaje permanente a aquellos cinco jóvenes.

EL PAPEL DE LOS CLUBES

Los clubes deportivos y culturales fueron, durante décadas, verdaderas escuelas comunitarias. En ellos nuestros jóvenes encontraban espacios para practicar deportes, desarrollar el arte, participar en actividades culturales, aprender a convivir y construir valores.

Los clubes fueron también lugares donde nacieron grupos de teatro, poesía, música, folklore, ajedrez y otras manifestaciones culturales. Representaron una alternativa frente a los vicios y la delincuencia y contribuyeron a fortalecer la solidaridad y la identidad de nuestros barrios.

Por eso, recordar a los mártires del 9 de octubre no debe limitarse a una ceremonia anual. Debe convertirse en un compromiso permanente con la recuperación del movimiento clubístico dominicano.

UNA EXPERIENCIA EN SANTIAGO

Como expresidente de la Asociación de Clubes de la Provincia de Santiago (ASOCLUPSA), tuve la satisfacción de trabajar por el fortalecimiento de nuestras organizaciones comunitarias.

Durante nuestra gestión dejamos instalado un monumento en honor a los clubes de la provincia de Santiago, en el parque del Ejido.

Lamentablemente, con el paso del tiempo ese monumento desapareció del lugar y hasta hoy desconocemos las razones por las cuales fue retirado.

Por ello considero necesario abrir una investigación y promover su rescate. Propongo que se conforme una comisión de trabajo encabezada por Hilarión Isalguez, junto a otros dirigentes y representantes del movimiento clubístico de Santiago, para investigar el destino del monumento y procurar su recuperación o, si fuera necesario, gestionar la colocación de uno nuevo.

RECUPEREMOS LOS CLUBES

Hoy más que nunca necesitamos recuperar los clubes en nuestros barrios.

Necesitamos espacios donde nuestros niños y jóvenes puedan practicar deportes, aprender música, desarrollar las artes, estudiar, leer, hacer teatro, participar en actividades culturales y recibir orientación.

Un club activo es una comunidad que educa.
Un club fortalecido es una juventud que encuentra oportunidades.
Un club comprometido es una barrera contra los vicios y la violencia.

En este 9 de octubre de 2026, desde Santiago, levantamos nuestra voz para honrar su memoria

Honor eterno a los mártires del 9 de octubre.

José Arturo Tatis