Por Jesús Reyes Mota
Quien ha visitado la Casa Nacional del Partido de la Liberación Dominicana durante los últimos 20 años se ha encontrado en el salón de recepción con el rostro que ilustra este reportaje, se trata de la compañera Isabel Álvarez.
Tiene más del tiempo citado atendiendo a los miembros, amigos, simpatizantes, estudiantes, visitantes quienes acuden a diario a la sede nacional del PLD en busca de servicios y orientaciones.
Isabel Álvarez fue asignada a la recepción de la Casa Nacional del PLD por su militancia partidaria y como tal, conocedora de las normas y reglas del Partido. En el momento de la designación ya tenía tiempo en la sede peledeísta.
Define su trabajo como una verdadera escuela, donde ha tenido que aprender además de las estructuras orgánicas del partido, relaciones humanas y hasta sicología práctica. “Hasta guardia somos”, remata.
“Aquí vienen buscando citas con el presidente de la República, ministros y empleos en la administración pública. Tengo que explicarles a los compañeros que este es un partido político y que como tal solo se ofrecen orientaciones políticas, y decirles hacia dónde se deben dirigir”, para canalizar lo que procuran.
Isabel, como le llaman sus compañeros, llegó a la sede peledeísta en 1993 recomendada por Luis Núñez Diplán, encargado del Centro de Documentación en aquel entonces, con quien compartía el mismo Comité de Base en el Comité Intermedio Francisco Alberto Caamaño Deñó. Tres años más tarde fue trasladada a la recepción.
Recuerda que para su ingreso a la Casa Nacional del PLD el Comité Intermedio le hizo una comunicación a la dirección partidaria y que fue evaluada por Primitivo Moquete y Francisco de la Cruz, autoridades de la gobernación de la sede del PLD.
Refiere que el fundador del Partido de la Liberación Dominicana, profesor Juan Bosch, cada vez que visitaba la Casa Nacional cruzaba por la recepción y la saludaba con una sonrisa y le hacía un chiste. “Un día se detuvo frente a la fotografía suya que está en la pared frontal y me preguntó —usted conoce ese señor. —Le contesté que sí, que ese era mi padre político. Es usted quien me enseñó a defender mis derechos como mujer y ciudadana.
“Otro día, al retirarse de la sede y cruzar por la recepción me levanta el brazo en señal de adiós y le digo “vaya con Dios, don Juan”, entonces se me acerca y me dice: “dame el pasaje para pagárselo”, cuenta de manera jocosa Isabel, destacando el buen humor de don Juan.
De esos contactos con el Profesor Juan Bosch recuerda que estando en la tertulia literaria del Hostal Nicolás de Ovando, donde se le asignaba en una labor de protocolo y vigilancia, Bosch, a la salida, esperaba que su esposa, doña Carmen Quidiello, subiera primero al automóvil y entonces decía: “compañeras, vengan ahora para que me den el beso de despedida”. Qué grato recuerdo, comentó Isabel, mientras los participantes en el conversatorio reían a carcajada.
Militante partidaria
La compañera Isabel Álvarez se organizó en nuestro Partido a principio de la década de 1980, a través de un Comité Patriótico y Popular, los llamados CPP, en el Comité Intermedio Francisco Alberto Caamaño Deñó, donde adquirió la membresía luego de pasar por un Círculo de Estudios.
En la actualidad pertenece al Comité Intermedio Pedro Francisco Bonó, uno de los desprendimientos del Caamaño, que cubre el área del sector Gualey, ahora en la Circunscripción Electoral Tres del Distrito Nacional.
Cuenta que estando en el Comité Intermedio Francisco Alberto Caamaño Deñó fue secretaria general del Comité de Base tres por varios años, compartiendo con compañeros como Luis Núñez Diplán, Patricio Manzueta y Papo Duque. Rememora que Sofía Azcona era la activista nacional.
Durante la entrevista con Vanguardia del Pueblo la dirigente mostró una fotografía donde aparece junto a Juan Bosch. Dijo que le fue tomada durante la última visita que el expresidente de la República hizo al Comité Intermedio Francisco Alberto Caamaño Deñó y que el vestuario de reina que luce se debe a que representó a la “Madre Patria” en una obra de teatro que presentó el Comité Intermedio y que Bosch presenció.
Igualmente, expuso algunos de los folletos que se utilizaban en los Círculos de Estudios y ejemplares de la revista “Política: Teoría y Acción” que conserva como tesoros, así como un folleto donde figura su nombre y fotografía como candidata a regidora en el 1994.
Relata que por su trabajo y desarrollo político la dirección del Comité Francisco Alberto Caamaño le hizo un reconocimiento y le regaló un ejemplar del libro “El PLD un partido único en América”, autografiado por el Profesor Juan Bosch. Recientemente, Isabel fue reconocida como recepcionista por Radhamés Camacho, miembro del Comité Político del PLD en el tradicional encuentro que organiza para homenajear a las madres peledeístas y adepeístas.
Principios peledeístas
Con profundo pesar expresa que extraña la solidaridad y el calor humano del PLD en sus inicios. “Extraño mucho el calor humano, la formación política, la disciplina, la unificación de criterios, que hablábamos un mismo idioma, y nos entendíamos y nos respetábamos todos”.
Cuando se produjo la apertura del Partido, se eliminaron los Círculos de Estudios, y el voto orgánico consciente se transformó en voto individual universal y secreto, por lo que, confiesa, sufrió mucho. “Creo que todavía se puede rescatar el Partido impulsando la formación política, la ética y la disciplina”, expresa.
Sugiere que se rescate la cadena de comunicación que tenía el Partido vía los activistas, quienes llevaban todas las informaciones y orientaciones relativas a la organización a los intermedios. Critica que en los actuales momentos los miembros se enteran de las actividades a través de los medios de comunicación.
“Aquí mismo, en muchos casos las informaciones llegan tarde y cuando me preguntan tengo que ingeniármelas para dar una respuesta. Eso tiene que mejorar”, ahora que se anuncian cambios y transformaciones en el Partido.
Álvarez comparte su trabajo de recepcionista del PLD con un empleo homólogo que tiene en el gobierno en la Comisión Nacional de Desarrollo Barrial, “para compensar”, nos dice.





