Como si fuéramos tontos, el aguerrido dirigente choferil convertido al evangelio y arrepentido del crimen que cometió, le pide al tribunal, que le cantó 30 años, que se le reduzca la pena de prisión a dos por el asesinato del maestro Mateo Aquino Febrillet, ex rector de la UASD. ¿Cómo? gritó un parroquiano en los pasillos del Palacio de Justicia. ¡Que lo dejen en dos¡ . No, el quiso decir que se lo multipliquen por dos. Ay ombe.


