El profesor presidente del gremio de los maestros se la devolvió al ministro recurriendo a la sinonimia con palabras duras. Consideró que las políticas educativas impulsadas por el gobierno corren peligro por la supuesta “tozudez”, “arrogancia” y “prepotencia” del funcionario. El profe le tiró y con fuerza al ministro. Una cosa llamó la atención porque al decir que está echando una pasta de jabón al buen sancocho que es la educación. El sancocho profe es de siete carnes o prieto, según el merengue aquel.


