Texto  Discurso presidencial

Danilo Medina afirma profundizará programas en beneficio población

Con un discurso esperanzador y resaltando los aportes de la pasada gestión gobierno,  que a la postre se convirtió en la base de una nueva elección por parte del pueblo, se dirigió este martes, a la nación el presidente de la República, Danilo Medina, quien fue juramentado para el periodo 2016-2020.

En el discurso que pronunciara, luego de juramentado y de imposición de la banda presidencial, el jefe del Estado  se comprometió con priorizar en torno a temas esenciales como el medioambiente y el sistema nacional de vivienda

Dejó claro que  profundizará los  programas demandados por la población y que su objetivo son mejorar la condición de vida de las y los dominicanos

Se refirió a una nueva etapa de la llama Revolución Educativa  de la cual  dijo trabajará en la calidad en educación, enfocó también el tema de la salud, los esfuerzos para la firma del Pacto Eléctrico, entre otros tantos de la agenda nacional

Danilo Medina dijo en su discurso que las pequeñas, medianas y microempresas  serán ampliadas para beneficiar a la clase productora y llevar sostenibilidad a productores del campo y de la ciudad.

A continuación,  el texto del Discurso  leído por el mandatario en su juramentación al segundo mandato en el acto de toma de posesión y en la celebración del 153 aniversario de la Restauración de la República

Discurso de Juramentación del Excelentísimo Señor Presidente de la República Dominicana, Lic. Danilo Medina Sánchez.

16 de agosto 2016

Honorable Señor Reinaldo Pared Pérez,

Presidente de la Asamblea Nacional;

Excelentísimo Señor Rafael Correa,

Presidente de la República de Ecuador;

Excelentísimo Señor Juan Carlos Valera Rodríguez,

Presidente de la República de Panamá;

Excelentísimo Señor Jimmy Morales Cabrera,

Presidente de la República de Guatemala;

Excelentísimo Señor Juan Orlando Hernández,

Presidente de la República de Honduras;

Excelentísimo Señor Nicolás Maduro,

Presidente de la República Bolivariana de Venezuela;

Excelentísimo Señor Jocelerme Privert,

Presidente de la República  de Haití;

Excelentísimo Señor Evo Morales,

Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia;

Su Majestad Juan Carlos I

Rey Emérito de España;

Excelentísimo Señor Andrew Holness,

Primer Ministro de Jamaica;

Excelentísimo Señor Gastón  Browne,

Primer Ministro de Antigua y Barbuda;

ExcelentísimoSeñor William Marlin,

Primer Ministro de San Martin, en Representación de los Países Bajos;

Excelentísimo Señor Bernard Whiteman,

Primer Ministro de Curazao;

Excelentísimo Señor Dr. Chen, Chien-jen,

Vicepresidente de China, Taiwán;

Excelentísima Señora Ana Helena Cochón Echeverría,

Vicepresidente de Costa Rica;

Excelentísimo Señor Moisés Omar Halleslevens Acevedo,

Vicepresidente de Nicaragua;

Excelentísimo Señor Salvador Valdez Mesa,

Vicepresidente del Consejo de Estado de Cuba;

Excelentísima Señora Gabriela Michetti,

Vicepresidenta de Argentina;

Excelentísima Señora Mercedes Araoz Fernández,

Vicepresidenta del Perú;

Honorable Señor Thomas Pérez

Secretario de Trabajo y Enviado Especial del Gobierno de los Estados Unidos;

Su Excelencia Reverendísima,

Arzobispo Nicola Girasoli,

Enviado Extraordinario en Misión Especial de Su Santidad Francisco;

Su Excelencia Reverendísima,

Monseñor Jude Thaddeus Okolo,

Nuncio Apostólico de su Santidad y Decano del Cuerpo Diplomático acreditado en el país;

Excelentísimos Señores y Señoras Jefes de las Misiones Especiales y de Organismos Internacionales;

Excelentísimos Honorables Miembros del Cuerpo Diplomático y Consular acreditados en el país;

Excelentísima Señora Margarita Cedeño de Fernández,

Vicepresidenta de la República;

Excelentísima Señora Cándida Montilla de Medina,

Primera Dama de la República;

Honorable Señor Mariano Germán Mejía

Presidente de la Suprema Corte de Justicia;

Honorable Señor Milton Ray Guevara

Presidente del Tribunal Constitucional,

Honorable Señor Mariano Rodríguez,

Presidente del Tribunal Superior Electoral;

Honorable Señor Roberto Rosario Márquez,

Presidente de la Junta Central Electoral;

Honorable Señora Licelott Marte de Barrios,

Presidenta de la Cámara de Cuentas;

Honorable Señora Zoila Martínez Guante,

Defensora del Pueblo;

Honorable Señora Lucia Medina Sánchez,

Presidenta de la Cámara de Diputados y Vicepresidenta de la Asamblea Nacional;

Honorables Señores Senadores y Diputados, Miembros de la Asamblea Nacional;

Altos Funcionarios Civiles y Militares;

Distinguidos Invitados Especiales;

Distinguidos representantes de los medios de comunicación;

Señoras y señores,

Quiero comenzar estas palabras recordando una vez más la fecha que conmemoramos en el día de  hoy. Como cada 16 de agosto, conmemoramos el aniversario del Grito de Capotillo.

En un día como éste, hace ahora 153 años, un grupo de hombres y mujeres heroicos se levantó para alcanzar la mayor conquista que puede lograr un pueblo: La conquista de su Patria.

Y es en esta fecha tan significativa, cuando tengo el honor de estar ante todos ustedes, representantes de todas nuestras instituciones y de las naciones hermanas, para recibir nuevamente el mayor honor que se le puede conferir a un ciudadano: ser elegido Presidente de su país.

Aquellos héroes de 1863, con su valerosa hazaña, nos entregaron el mayor legado que podíamos heredar: La Nación Dominicana.

Y, junto a ese valioso legado, nos transmitieron también una gran responsabilidad: La responsabilidad de cuidar esta Patria, de seguir construyéndola y de seguir sirviéndola sin descanso.

Y eso es lo que vamos a hacer. Ese es nuestro compromiso renovado con todos ustedes.

Pueblo dominicano:

Prometo que dedicaré los próximos cuatro años a servir a nuestra Patria, a cuidar de nuestra tierra y a hacer crecer cada día su grandeza.

Señoras y señores,

No puedo continuar estas palabras sin agradecer una vez más, a todos aquellos que han hecho posible que yo esté hoy aquí.

Hoy como hace cuatro años, vuelvo a repetir estas palabras: Me inclino humildemente y agradecido ante Dios.

Para pedirle de nuevo que me mantenga siempre en el camino de la justicia, del amor, de la humildad, de la compasión y del equilibrio.

Pedirle que nunca me deje conducir por la soberbia, el odio, la frialdad, la insensibilidad, la vanidad, la indiferencia, la arrogancia y la prepotencia.

Agradecer a mi familia, a mi padre Juan Pablo, a mi querida esposa Candy y a mis hijas, Sibeli, Vanessa Daniela y Ana Paula por apoyarme siempre en este camino de servicio, que también supone muchos sacrificios para ellas.

Gracias a mi compañera Margarita Cedeño de Fernández, a quien felicito por haber sido elegida nuevamente como vicepresidenta de la República.

Gracias a los compañeros del Partido de la Liberación Dominicana y a todos los partidos aliados, por llevar a todos los rincones del país nuestro mensaje de unidad. Gracias al sector externo, por su alegría y apoyo incondicional.

Pero muy especialmente, y por encima de todo, ¡Gracias, una vez más, al pueblo dominicano! Gracias por confiar en nuestra palabra y por poner nuevamente en nuestras manos el timón de esta gran nación.

Hace exactamente cuatro años que, de pie, en esta misma tribuna, les propuse construir un sueño juntos.

Vivíamos entonces tiempos de incertidumbre en todo el mundo y, sin embargo, el pueblo decidió depositar su confianza en nuestro proyecto de desarrollo con equidad social, democracia y paz.

Hoy, con humildad, pero también con satisfacción, puedo decirles que he trabajado sin descanso estos cuatro años para honrar la confianza que depositaron en mí.  Y, por supuesto, estoy decidido a honrarla cuatro años más con el trabajo.

En todo este tiempo,  hemos demostrado que, con esfuerzo y con unión, los sueños se conquistan.

Paso a paso, hemos hecho realidad nuestra promesa de renovar la política, de transformar el país, de llevar esperanza a los lugares más apartados.

Estamos muy cerca de lograr lo que parecía imposible, un crecimiento de 7% durante 3 años consecutivos. Si, como indican las previsiones del Banco Central, cerramos el año así, eso significaría que el crecimiento promedio de nuestro país durante el período 2013- 2016 ha sido 8 veces superior al crecimiento promedio de América Latina estimado por la CEPAL!

En estos cuatro años, nuestra economía ha crecido incluso más de lo que esperábamos. Concretamente 1.5 veces más de lo que nos propusimos como meta en el programa de gobierno 2012-2016.

Pero, sobre todo, ha crecido el optimismo, la autoestima y la igualdad en nuestro país. Porque ese crecimiento, está llegando cada vez a más personas.

Este modelo nos ha permitido sacar a más de 900,000 dominicanos de la pobreza. Dicho de otra forma, en ninguna otra gestión, en un período gubernamental de cuatro años -desde la muerte del Tirano Trujillo- había disminuido tanto la pobreza como en el pasado cuatrienio.

Y este modelo nos ha permitido también superar con creces la cifra de 400,000 puestos de trabajo que nos propusimos. De hecho, al 30 de julio alcanzamos los 462 mil empleos.

Yo he hablado muchas veces de la construcción de una sociedad de clases medias y en estos cuatro años hemos trabajado juntos para que esa clase media creciera.

El gobierno ha invertido en la gente y la gente ha respondido con esfuerzo y superación.

El resultado que hemos logrado es que nuestra clase media pasara de un 20.7% a conformar el 30% por ciento de la población, según la medición hecha en abril de este año 2016.

Y a esta nueva clase media vamos a darle aún más impulso, porque necesitamos que se consolide, que permanezca con ingresos dignos, que crezca y que abandone para siempre la condición de vulnerabilidad.

Ese es el resultado de la estabilidad económica. Y para que incorporemos cada vez a más familias, es fundamental que continúen los excelentes indicadores macroeconómicos que exhibe nuestro país en estos momentos.

La expansión económica del país se ha logrado con estabilidad de precios y reducción del déficit del sector público no financiero.

La inflación promedio del período 2013-2016 se sitúa en torno al 2.5% anual, lo que constituye el menor promedio histórico para un período gubernamental de los últimos 46 años.

Además, el déficit de la cuenta corriente de la Balanza de Pagos del país se redujo en casi 5 puntos porcentuales del PIB, al bajar de -6.6% a -1.9% a finales del año 2015.

La Inversión Extranjera Directa, en el período 2012-2015 mantuvo un flujo promedio anual de US$2,400 millones, logrando que el país se consolide como el principal destino de inversión extranjera directa en la región de Centro América y El Caribe.

El notable desempeño de la economía dominicana se reflejó en una caída significativa del nivel de riesgo país, indicador por excelencia asociado a la percepción de riesgo de los inversionistas internacionales sobre la seguridad de una economía, situándose el mismo por debajo del promedio de la región.

Y otro hecho relevante en materia económica es que hace apenas unos días la República Dominicana saldó el total de los compromisos contraídos por el país con el Fondo Monetario Internacional. Esto significa que desde  1975 a la fecha, es decir en 41 años, es la primera vez que no tenemos deuda pendiente con el FMI, como lo reconoce el propio organismo en su carta de felicitación al país.

Dominicanos y dominicanas,

Todas estas cifras y resultados son importantes por dos razones: la primera, porque son la base sobre la que podemos construir un país estable, con empleo, bienestar y progreso.

Y la segunda, porque los beneficios de esas cifras están llegan a la gente.

Este crecimiento y el que esperamos seguir logrando en los próximos años, lo vamos a seguir poniendo al servicio de las grandes mayorías, al servicio de todo el pueblo dominicano.

La estabilidad financiera y el manejo responsable de las finanzas es lo que nos va a permitir seguir avanzando en nuestra revolución.

Esa revolución pacífica y silenciosa, pero imparable, que está transformando el país y lo va a seguir transformando.

Día a día, proyecto a proyecto, estamos llevando soluciones y sumando voluntades, en todo el territorio nacional.

Educación de calidad, salud para todos, democratización del crédito, acceso a viviendas dignas, empleo de calidad y seguridad social. Son conquistas esenciales, que parecían imposibles y ahora se han vuelto irrenunciables para la gran familia dominicana.

Soy consciente de que los progresos alcanzados han hecho que las expectativas para el nuevo periodo de gobierno sean altas.

La gente vuelve a tener esperanzas y tienen mi palabra de que haremos todo cuanto esté en nuestras manos para no defraudarlas.

Señoras y señores,

En este momento, si me lo permiten, quiero dirigirme brevemente a las miles de personas y a las miles de familias que nos están viendo por televisión; desde sus casas o sus centros de trabajo; desde sus barrios o sus pueblos.

Déjenme decirles, con honestidad, que sé que aún nos queda mucho por hacer.

Y sé también que, aunque me hayan dado una amplia mayoría de los votos para gobernar, no me han otorgado un cheque en blanco.

Por el contrario, me han dado la enorme responsabilidad de hacer más y mejor y de seguir avanzando con paso firme.

Conozco las dificultades por las que todavía pasan muchas familias y las demandas insatisfechas que aún esperan respuesta.

Las conozco bien y me duelen, porque he recorrido este país de punta a punta y, sobre todo, porque soy igual que ustedes.

Soy hijo de este pueblo, de sus alegrías y de sus sufrimientos.

La lucha de ustedes es mi lucha. Siempre lo ha sido y siempre lo será.

Querido pueblo dominicano,

Yo nunca olvido de dónde vengo y, en días como hoy, menos que nunca.

Nací en una familia sencilla del campo dominicano, fui alumno de nuestras escuelas públicas y discípulo del profesor Juan Bosch.

Los valores inculcados por mis padres me han protegido siempre de los malos pasos y mi deseo de servir a este país me ha llevado, no sin sufrimiento, al lugar en que me ven hoy.

Ha pasado el tiempo, pero en mi interior no me siento distinto. Lo importante no ha cambiado.

Da igual si estoy en Arroyo Cano, en el Palacio Nacional, aquí en el Congreso, o visitando cualquier comunidad en el lugar más apartado del país. Esté donde esté, soy un hijo de nuestro pueblo.

Y entiendo que muchos de ustedes me dieron su confianza porque saben que mientras yo esté aquí, en este país está gobernando uno de los suyos.

Uno que piensa y siente como ustedes. Uno que ama a su país como ustedes los aman también y que cree en su potencial.

Y no estoy gobernando solo. Lo estoy haciendo de la mano con todos los dominicanos y dominicanas.

Hace cuatro años les dije que mientras yo fuera Presidente, aquí se iba a gobernar con la gente y para la gente.

Hoy, con la mano en el corazón, renuevo mi promesa y les digo:

Hay un momento para soñar y un momento para hacer realidad los sueños. Ahora no estamos soñando, estamos trabajando. Y vamos a seguir trabajando juntos para convertir los sueños en realidad!

Porque como decía nuestro líder y compañero, el profesor Juan Bosch: “No basta con tener ideas, hay que hacerlas realidad en lo grande y en lo minúsculo”.

Mi único deseo, para los próximos cuatro años, es seguir sirviéndoles.

Mi única razón para continuar en la política es, como les he dicho muchas veces, que nuestro trabajo cambie las vidas de las personas.

Que con nuestra labor diaria seamos capaces de llevar bienestar y felicidad a esas familias que ahora nos escuchan y que aún esperan un futuro mejor.

Eso fue lo que soñamos y aprendimos junto al profesor Juan Bosch y esa es ahora la responsabilidad y el trabajo que debemos cumplir.

Construir una Patria más justa y más solidaria. Hacer de la política un instrumento de cambio y de servicio.

¡Vamos a gobernar con la gente!

¡Vamos a gobernar para la gente!

Señoras y señores,

Cuando hablo de gobernar con la gente y para la gente, hablo de cumplir las grandes aspiraciones de nuestro pueblo y las grandes tareas pendientes para el desarrollo del país.

Este es un proceso que comenzamos en el año 2012, pero que hoy entra en una nueva fase.

Hoy comienzan cuatro años de profundización y aceleración de los cambios.

Cuatro años de consolidación de un modelo de sociedad más justo, inclusivo y menos desigual.

Cuatro años de reducción sustancial de la pobreza, de afianzamiento de la clase media y de creación masiva de empleos dignos.

Cuatro años de modernización y universalización de los servicios públicos de calidad.

Cuatro años para multiplicar nuestras conquistas y hacerlas irreversibles!

Cuatro años en los que vamos a pisar el acelerador y asegurar que los avances lleguen a todos los lugares del país!

En definitiva, cuatro años para hacer más y mejor!!

Amigos y amigas,

Tenemos muchas metas trazadas. Metas ambiciosas, pero realistas, que están nuevamente plasmadas en nuestro programa de gobierno 2016- 2020.

Hoy no les hablaré de todas, pero sí de algunas áreas clave en las que queremos marcar un antes y un después de nuestra gestión.

En primer lugar, vamos a seguir reduciendo la pobreza, sin descanso.

Dicho en números, esto significa que, adicionalmente a lo ya logrado, al menos otros 830 mil dominicanos más saldrán de la pobreza.

Y nuestra meta para la pobreza extrema, que es aún más urgente, es reducirla a la mitad. Es decir, que más de 350 mil personas superen para siempre la miseria. Para ello centralizaremos varias iniciativas que nos permitirán ir en ayuda de los que más lo necesitan.

Para lograr estas metas vamos a poner en marcha un Plan Integral de Superación de la Pobreza Extrema, no solo para combatirla a corto plazo, sino para combatir las causas que la originan y  romper la cadena de reproducción intergeneracional de la misma. Es decir, para evitar que haber nacido en condición de pobreza se transmita a la siguiente generación casi como una condición inevitable del destino.

Por supuesto, vamos a aumentar la cobertura de la tarjeta solidaridad y otros programas de transferencias, pero sobre todo vamos a sumar esfuerzos para atajar conjuntamente todas las dificultades que llevan a familias y comunidades a recaer en la pobreza.

Dicho plan incluirá intervenciones habitacionales y de mejoramiento del entorno, incluyendo su seguridad, así como creación de empleos,  programas de desarrollo local y expansión de las redes de seguridad social, tanto a través del seguro familiar de salud como de las transferencias condicionadas.

También incluirá la creación de capacidades y desarrollo del capital humano y la protección especial de grupos vulnerables.

De la misma forma, expandiremos y consolidaremos la estrategia Quisqueya sin Miseria a través de programas especiales dirigidos a la adolescencia, la juventud, las mujeres, la población envejeciente y en condición de discapacidad.

Y junto a este esfuerzo, vamos a establecer estrategias de formación y creación de empleo, para apoyar de cerca a nuestros jóvenes y nuestras mujeres en los barrios y en los campos del país.

De manera especial quiero destacar nuestro compromiso de alcanzar, en coordinación con la Junta Central Electoral, un sistema universal de documentación civil para toda la población dominicana, de modo que se facilite el acceso a la seguridad social y los diversos programas sociales.

Un niño sin documentación es un niño sin identidad y sin futuro. Nuestro compromiso es alcanzar un 100% de registro oportuno y disminuir sensiblemente los niveles de sub-registro tardío.

Como ven no, nos vamos a conformar con soluciones parciales cuyos efectos se desvanecen al poco tiempo.

Actuando al mismo tiempo sobre todas las dificultades que tienen a nuestra gente encerrada en la pobreza, conseguiremos liberar a comunidades enteras de esas cadenas, para que puedan desarrollar todo su potencial con verdadera libertad.

Amigos y amigas,

Como ya hemos demostrado en estos cuatro años, la mejor forma para que una familia salga de la pobreza para siempre es haciendo que la gente tenga un trabajo digno.

Por eso, el empleo será nuevamente un eje fundamental de nuestras políticas y en los próximos cuatro años crearemos, como mínimo, otros 400 mil puestos de trabajo.

Lo haremos apoyando a los sectores productivos, a los emprendedores y dando facilidades para la formalización de empresas.

Lo haremos  mejorando aún más el acceso al financiamiento, pero también avanzando en la agenda por la competitividad y el desarrollo que mantenemos con todos los empresarios, desde el más grande al más pequeño.

Solo tenemos que volver la vista atrás brevemente para ver todo lo que hemos logrado en un sector como el campo. ¡Nuestros productores agropecuarios están viviendo un verdadero resurgir!

Otorgamos más de 57 mil millones de pesos en créditos a los productores.

 

Quintuplicamos el número de seguro agrícolas y mejoramos las infraestructuras, con miles de kilómetros de carreteras, caminos vecinales, canales,  lagunas y pozos.

Como resultado, la pobreza rural se redujo en 11% y se produjeron 132,4 millones de quintales de alimentos, lo que constituye un récord histórico.

Por supuesto, en los próximos cuatro años seguiremos apostando por el campo.

Para eso, ampliaremos hasta 70 mil millones de pesos el acceso al crédito, manteniendo las tasas especiales y dedicaremos 15 mil millones adicionales a un fondo para la introducción de nuevas tecnologías.

Nuestra meta es llegar a 2020 con un aumento de las áreas de producción agrícola de un 10% y un 48% en las áreas bajo ambiente protegido.

A solicitud de la ciudadanía,  expandiremos el Programa de Visitas Sorpresa y continuaremos compartiendo sus experiencias con los países amigos que sigan interesándose por nuestros avances.

Vamos a ampliar también el crédito para los exportadores agropecuarios, a través del nuevo Banco Nacional de Exportaciones.

Y vamos a continuar los programas de trazado de bovinos, y todas las iniciativas de erradicación de plagas.

Construiremos y rehabilitaremos cientos de kilómetros de caminos vecinales y carreteras rurales, permitiendo que nuestros productores puedan, fácilmente, transportar sus productos a los principales centros de consumo del país.

Amigas y amigos,

Por supuesto, también hemos apoyado al conjunto de nuestros productores en los demás sectores, no solo en la agropecuaria.

Y muy especialmente a los pequeños, que son los más numerosos y generadores de empleo.

Por eso hemos establecido también una alianza permanente con las pymes, a través de la Iniciativa Presidencial para el Apoyo, Promoción y Desarrollo de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas.

Y vamos a continuar implementando políticas públicas que permitan a nuestros pequeños y medianos emprendedores un mejor acceso al crédito y ser cada vez más competitivos, productivos e integrados en las cadenas globales de valor.

Hemos abierto las puertas del crédito, con más de mil millones de dólares canalizados al sector en el pasado período de gobierno.

Estamos impulsando, además, distintas leyes que incentivarán que el dinero de la banca privada fluya a las Mipymes. Como la ley de Garantías Recíprocas, o la ley de Garantías Mobiliarias, que corresponde a una de las iniciativas más innovadoras en materia de inclusión financiera en América Latina y el mundo.

A lo largo de los próximos cuatro años otorgaremos al  sector al menos 300 mil créditos en condiciones favorables a través de Banca Solidaria y el Banco de Reservas.

Reduciremos a la mitad los trámites actuales de constitución de una empresa micro o pequeña, para que el plazo no sea mayor de 24 horas y su costo no sobrepase los 500 pesos.

Implementaremos 30 Centros Pymes, para beneficiar a más de 30 mil empresas con servicios de capacitación, asesoría empresarial y asistencia técnica.

Fortaleceremos la Red Nacional de emprendimiento, apoyando las iniciativas de sus actores para beneficiar a más de 25 mil personas del ecosistema emprendedor.

Capacitaremos al menos 12 mil nuevas MIPYMES y emprendedores en gestión y administración de sus empresas y finanzas.

Y aquí habrá, además, un enfoque especial en nuestra juventud. Con  programas para que logren su primer empleo, realicen pasantías, y reciban  capacitación técnico-profesional.

Porque este país solo tiene futuro si logramos formar una nueva generación de jóvenes, bien preparados, sanos, con valores y con un puestos de trabajo bien remunerado.

Señoras y señores,

Ustedes ya han visto cómo ha cambiado la educación en nuestro país.

En cuatro años hemos acometido una labor que llevaba décadas pendiente. Con la inversión del 4% del PIB, la firma del Pacto Educativo, las miles de aulas construidas y la jornada extendida, hemos convertido la educación en un verdadero derecho.

También realizamos significativos aumentos al salario de los docentes, llegando a un incremento promedio de 60% e invertimos como nunca en su formación.

A todo este proceso lo hemos llamado revolución educativa y esta revolución educativa va a continuar y mejorar!

Vamos a construir sobre los logros ya alcanzados y vamos a incluir al 100% de los estudiantes en la jornada extendida.

Expandiremos también la educación en la primera infancia, con el Plan Quisqueya Empieza Contigo, hasta llegar a 1,200 unidades de servicio.

Vamos a garantizar atención integral a más de 730,000 niños y niñas, para seguir cuidando y protegiendo la nueva generación de dominicanos.

Y seguiremos apostando por la excelencia en nuestra educación.

En los próximos cuatro años no vamos a construir tantas aulas, pero sí vamos a poner toda nuestra atención en que estas aulas estén llenas de profesores motivados y bien formados.

Es por eso que nuestra prioridad en términos de educación pre universitaria será la formación de docentes de excelencia en nuestras aulas universitarias.

A quienes estudien magisterio, les daremos becas para el pago de la universidad, pero también un estipendio mensual para que puedan estudiar a tiempo completo.

Para este programa seleccionaremos los mejores estudiantes del país, quienes cursarán un programa de estudio con profesores universitarios nacionales e internacionales del más alto nivel.

También reforzaremos a nuestros directores: buscaremos los candidatos de todo el país con mayores habilidades de liderazgo, comunicación y pedagogía y les ofreceremos maestrías en dirección en programas nacionales e internacionales.

De igual forma, para la capacitación de los maestros en servicio, ampliaremos el programa de formación en la escuela, para que cada escuela tenga su propio plan de mejora atendiendo a sus condiciones específicas.

En resumen, los maestros y maestras van a recibir todo el apoyo que necesitan para ser los protagonistas de esta segunda fase de nuestra revolución educativa.

También reforzaremos como nunca la educación superior. Para ello, estaremos ofreciendo al menos 20 mil becas nacionales para distintas carreras de grado y posgrado, tomando en consideración las áreas de mayor necesidad para nuestro desarrollo productivo.

Además, ofreceremos 10 mil becas internacionales de maestrías y doctorados para jóvenes profesionales, en ramas prioritarias para el futuro de nuestro país.

Y ampliaremos el exitoso programa de inglés por inmersión, ofreciendo becas para más de 150,000 jóvenes, tanto en la educación secundaria como universitaria, para que puedan insertarse en la sociedad del conocimiento y mejoren sus oportunidades de encontrar empleo rápidamente.

Quiero además, dedicar unos minutos a hablar de nuestro  Plan Nacional de Alfabetización.

Hasta la fecha, fruto del esfuerzo llevado a cabo por todo el país, hemos logrado alfabetizar a cientos de miles de dominicanos.

Esta es sin duda una excelente noticia y nos llena de satisfacción haber coordinado este esfuerzo sin precedentes.

Sin embargo, aún no estamos por debajo del 5% que nos permite declarar a nuestro país libre de analfabetismo.

Esto es así, en buena medida, porque cuando nos encontrábamos inmersos en la implementación del programa cambiaron los criterios de medición de la población considerada analfabeta. Fruto de esa nueva medición, realizada por la Oficina Nacional de Estadística y el Banco Central, el total de personas que debíamos alfabetizar aumentó y eso nos alejó del porcentaje de cumplimiento que habíamos alcanzado.

Son cosas que ocurren, que escapan a nuestra voluntad y que deben ser explicadas con honestidad.

Sin embargo, entendemos que en vez de dejarnos vencer por estas dificultades, tenemos la obligación de superarlas y trabajar más que nunca para alcanzar nuestra meta. Se lo debemos a todos los hombres y mujeres de nuestro país que aún esperan su oportunidad de aprender.

Por tanto, aceptando esta realidad, la Junta de Alfabetización tomó las medidas necesarias y trazó un plan de acción que será nuestra hoja de ruta para los próximos 2 años.

De acuerdo a este plan, redoblaremos nuestros esfuerzos, y enseñaremos