En la tradicional rueda de prensa de inicio de año para dar a conocer el desempeño de la economía, las autoridades del Banco Central conjuntamente con el Ministro de Hacienda presentaron unos números envidiables para las economías de la región y del mundo.
En resumen encontramos los valores que enunciamos en este comentario Crecimiento del PIB de 6.6% en 2016, mayor de América Latina por tercer año consecutivo
Inflación de 2016 fue de apenas 1.70%, segunda más baja en más de 33 años.
Déficit de cuenta corriente cerró en 1.5% del PIB, el menor en la última década
Reservas Internacionales alcanzaron máximos históricos (US$6,047.4 millones las Brutas y US$6,046.7 millones las Netas), equivalentes a 3.9 meses de importaciones Entrada total de divisas ascendieron a US$24,300 millones.
Ingresos por turismo en torno al 10%, totalizaron US$6,721.5 millones Tasa de desocupación abierta promedio de 7.1%, se generaron casi 150,000 empleos en 12 meses. El crecimiento real de 6.6% en el año 2016, situó al país por tercer año consecutivo como líder en América Latina, superando a Panamá (5.2%), Nicaragua (4.5%), Costa Rica (4.2%), Perú (3.7%), Bolivia (3.7%), Honduras (3.6%), Paraguay (3.5%) y Guatemala (3.5%), mientras que el resto de los países crece por debajo de 3.0% y naciones como Brasil, Argentina, Venezuela y Ecuador cerraron en recesión, resultando el crecimiento de la región en -0.6% en 2016, según las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Se precisa en el informe sobre la economía que República Dominicana cuenta con un sistema financiero saneado, rentable y patrimonialmente fortalecido, el cual al cierre de 2016, en términos anualizados, presentó un crecimiento en sus activos totales de 12.0%, una morosidad en su cartera de crédito de 1.6%, con una cobertura de dicha cartera de 174.5%, es decir provisiones que cubren más del 100.0% los créditos vencidos.
Crecimiento, estabilidad macroeconómica, control de la inflación hacen atractiva la economía de República Dominica para los inversionistas nativos y del exterior.
Si la economía se conduce bien la política también, afirmaba con propiedad el profesor Juan Bosch, que muy bien se ha reflejado en los resultados electorales. Los objetivos buscando una buena gestión de la economía, aliente el crecimiento, la estabilidad y que los dominicanos puedan disfrutar de mayores niveles de bienestar, se están cumpliendo.
Son números irrefutables que de seguro atraerá a las voces agoreras al ruedo con filípicas y broncas tratando de descalificar las estadísticas preparadas con objetividad y seriedad apegadas a normas establecidas para todas las economías.
El país avanza en la dirección correcta promoviendo un crecimiento económico sostenido, bajos niveles de inflación y generación de empleos.


