El titulo de este comentario es una expresión que muy bien se domina en el habla popular y a la que, dominicanos y dominicana, s recurren constantemente para ubicar a los provocadores, que buscan ganancias para sus causas.
Significa que allí donde haya desorden, embrollos o malos entendidos, alguien saldrá beneficiado.
Cuando se pierde la preferencia y valor por algo específico se dedican a pescar en río revuelto.
Le es indiferente que clase de pez pica el anzuelo, lo que importa es que piquen. Cualquier cosa es igual.
Es lo que en términos gráficos identifica la actual coyuntura política y de ataques al gobierno, al presidente de la Republica y al Partido de la Liberación Dominicana.
Fracasados políticamente, personas con una larga cola que le pisen, se han lanzado al ruedo con una serie de reclamos, sin tener calidad para ello.
Teniendo un lastres encima, exigen fin de una supuesta impunidad, cuando en realidad quienes se han beneficiado de esa mala practica son ellos.
La firma constructora cuestionada en la actualidad llegó al país, gracias a las diligencias de los que hoy, cínicamente, claman que se persiga.
Se nota un sector del empresariado, respondiendo a políticos, afilando cuchillo para su propia garganta.
Resulta contradictorio ver a abogados experimentados, reclamando aplicar procedimientos contradictorios con la Constitucióny las leyes, que juraron promover y defender.
Sin duda alguna lo que se busca es provocar una crisis, impulsar el caos, para obtener las ganancias que no han podido obtener en las urnas.
El Partido de la Liberación Dominicana quiere recordar a estos farsantes e hipócritas , que es la principal fuerza política del país y que como también lo refiere la sabiduría popular dominicana “Tiene menudo para devolver”.


