Alguien se pasó de contento en el discurso del Presidente

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Por: Héctor Olivo | Aproximadamente dos horas con 44 minutos, coinciden en destacar los medios de comunicación, duró discurso del Presidente Luis Abinader ante la reunión conjunta de Senadores y Diputados en el salón de la Asamblea Nacional, cumpliendo con un mandato constitucional el pasado 27 de febrero, en el 182 aniversario de la Independencia de la República.

Pese a su extensión se trató de una pieza con datos alterados, anuncios huecos, de pobre sintonía con la población que se quedó esperando que se trataran los problemas que les afectan, evitando la venta de sueños y promesas que no se cumplen.

Al seguir la transmisión y, luego confirmarlo con el texto, es notoria la poca importancia dada a la celebración de la proclama de la Independencia Nacional, que apenas ocupa dos párrafos de un contenido de 85 páginas.

Al momento de citar las obras del gobierno con inventario por provincias, que sus moradores niegan, se notó a un orador enardecido, estimulado por los aplausos de un auditorio complaciente, que fue parte del espectáculo, para seguir vendiendo fantasías al pueblo dominicano. Este momento resultó decepcionante. Ofreció la sensación de un pregonero, de los de tiempos pasados, anunciando los productos en venta.

En muchas de las tomas de cámara, se notó la descoordinación entre las imágenes de apoyo de la lectura y los títulos colocados para los telespectadores. De lo que se hablaba, no tenía nada que ver con el título presentado.

Aquella expresión que usara recientemente el mandatario sobre el uso del buscador google, le jugó una mala pasada. Ese famoso mecanismo de búsqueda, ahora reforzado con aplicaciones de IA, NO presenta una trayectoria de la empresa estadounidense LOD Holdings como empresa importante en el desarrollo espacial comercial.

Esa empresa no tiene referencia alguna sobre la operación de puertos espaciales, contratos aeroespaciales, ni participación en programas espaciales comerciales.

Junto a la claque que dirigió los tantos aplausos del discurso, se contaron en las afueras y en las avenidas por donde transitó la caravana presidencial, cientos de ciudadanos que fueron llevados en guaguas, con doscientos pesos en el bolsillo para aplaudir al paso de los vehículos. Aplausos por un alto costo.

Pero donde realmente el mandatario botó la pelota, para recurrir al lenguaje beisbolero, a propósito del Clásico Mundial de Béisbol, fue el punto de la reserva de tierras raras en República Dominicana: «hemos confirmado depósitos brutos de más de 150 millones de toneladas, (de tierras raras) con una calidad probada por los mejores laboratorios internacionales, de las mejores del mundo por su pureza y factibilidad de explotación», afirmó el jefe de Estado.

El buscar google nos dice que “Las reservas mundiales de tierras raras ascienden a aproximadamente 130 millones de toneladas métricas, con China liderando con cerca de la mitad, seguida por Brasil, Vietnam, Rusia e India”. Es decir que RD tiene mayor cantidad de tierras raras que las reservas mundiales. Algo no anda bien en ese dato o alguien se pasó de contento en el discurso al Presidente.