Como el ave fénix

Por: Melanio Paredes | Como el ave fénix de la mitología griega se recrea lo acontecido al Partido de la Liberación Dominicana en estos dos últimos años (19/12/20 – 19/12/22). Una cadena de acontecimientos, en apariencia, fortuitos lo sacan del poder contra todo vaticinio al término de una gestión de gobierno social y económicamente exitosa. Una cronología de hechos lo pone explícitamente al desnudo.

En febrero de 2020 la Junta Central Electoral interrumpe intempestivamente las elecciones municipales, por su propia impericia en un proceso de voto automatizado, cuyo fracaso se le pega mediáticamente al gobierno; en marzo de 2020 aterriza en territorio dominicano la pandemia del COVID-19 que pone de bruces a los gobiernos al cerrar la economía, reduciéndolos a la simple servidumbre.

En ese estado de anomia oficial por un lado, de agitación y proselitismo electoral como acicate, por el otro, sólo se resaltan los reales o supuestos errores de una gestión de gobierno que no obstante un excelente manejo de la crisis de salubridad es paradójicamente arrinconado, perdiendo así el partido oficialista las elecciones de marzo y julio de 2020; con el mismo ímpetu de la ola que lo saca del poder, la nueva gestión continúa con el asedio mediático, estigmatizando a su antecesores que, ahora en la oposición, debían pagar con cárcel y escarnio su osadía imperdonable de tantos años en el gobierno, judicializando y sustentando con resonados expedientes la exitosa «bandera» de la lucha contra la corrupción y la impunidad.

Ante el prontuario y con la cruz a cuestas de una terrible división previa que trajeron los lodos que ahora se les enrostraba, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) asediado y en la picota pública, definió una agenda propia, que iniciando con un evento inédito, como consecuencia de una nueva oleada de la pandemia, modificó sus estatutos mediante un congreso virtual (19/12/2020), que ordenó su recomposición y renovación a todos sus niveles y que dos años después (19/12/2022) lo reditúa como el ave fénix cuya regeneración le asegura larga vida.

Hoy esa agenda inalterada lo deja convertido en la única organización política del país estructurada y con presencia en cada rincón de la República Dominicana, con un sólido candidato identificado en una consulta ciudadana exitosa para las elecciones de 2024, mientras el karma, inexorable, como siempre ocurre en la perversidad, se revuelve juguetón y justiciero en dirección de quienes se solazaron en la simulada bandera de la justa lucha contra la corrupción y la impunidad, que entendieron que la competencia democrática por el poder se reduce a simple teatro o caricatura sin reparar que el engaño a la población, en definitiva, cobra caro.