|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
La paz en las fronteras de los países latinoamericanos y caribeños contrasta con una realidad dolorosa: “la violencia dentro de nuestras sociedades. Los crímenes, delitos y el temor son parte de la vida cotidiana de millones de personas, contextualiza Luis F. Yáñez, Secretario de la CEPAL
“Durante décadas hemos sido la región más violenta del mundo. Con apenas el 9% de la población global, concentramos casi un tercio de los homicidios”, Yáñez, quien advirtió que “el crimen organizado no es un fenómeno marginal: incide de manera estructural en nuestras economías”.
El alto funcionario de la CEPAL afirmó que América Latina y el Caribe, una de las regiones más desiguales del mundo, enfrenta una triple intersección entre economía formal, informal y criminal. “El crimen organizado distorsiona la competencia, captura instituciones, debilita la recaudación fiscal y reproduce desigualdades. Cuando una empresa legal no puede competir con bienes de contrabando, cuando un trabajador informal es extorsionado o cuando se lavan fortunas a través de sectores regulados, lo que está en juego no es solo la seguridad, sino la confianza en el sistema económico y democrático”, explicó.






